Archivo mensual: marzo 2015

[Señores] Noise norteño clase supra

Port

Si como a servidor te gustan Los planetas estás más que de enhorabuena. Paladear este disco tirando sin miedo al bucle va a suponerte una de las mejores experiencias sónicas de los últimos tiempos. Compararlos con tu grupo de cabecera pueden parecer palabras mayores pero nada más lejos de la realidad. Tienen todos los mimbres y los utilizan con sabiduría y eficacia: letras y melodías adherentes, guitarrazos exquisitos, ráfagas gloriosas, alargues legendarios, cambios de ritmo magistrales. Se permiten la licencia de experimentar metienedo una trompeta, un gesto grande, sí señor. Los 8 temas de sus 2 primigenios epés ya avisaban con contundencia, por tanto aquí tampoco hay lugar para la casualidad. Improntando, dejando poso desde el primer sorbo Curso práctico de autoestima se convierte en culto desde la primera reproducción. Si siguen por esta línea no será ninguna sorpresa que lo peten muy pronto y se codeen con la crema de la crema.

La invitación a gozarlo viene ya desde su deliciosa portada. Alternatividad cum laude, decálogo caviar beluga. Amable, Carta de amor futura y El vendedor de enciclopedias son sencillamente obras maestras que cualquier grupo alternativo noventero hubiera deseado firmar. Un tríptico brutal, alfa y omega de ingredientes prohibitivos y texturas selectas preparadas desde el primer play para presentarlos como un manjar sónico al que es estúpidamente imposible resistirse. Las otras 7 cancionzacas siguen confirmando todas las virtudes y generosas propuestas de los bilbaínos, una paleta de colores genial que se reinventa a cada escucha. “Habla[n] de las interrelaciones sin reproche con imágenes maduradas que dejan poso” (Yeray Iborra).

Caldo de cultivo perfecto para banda sonora de peliculón rollo Amenábar o González Iñárritu o para pinceladas sonoras en una novela de Ray Loriga. Porque a veces todo está dulce y amargamente conexionado. Su cantante y guitarra Goiko lo clava, “los grupos en los que andamos y hemos andado, [lo] que hemos leído, películas que hayamos visto, gente que hayamos querido y odiado, lo que consumimos y evitamos consumir, lo que reímos y lloramos [,] millones de cosas que nos llevan al grupo en el que estamos y [que] por supuesto es un proceso necesario”.

“Todo encarado con un admirable afán aventurero descubridor que además, y esto es lo mejor, te atrapa y envuelve sin remedio con hilo de seda” (Nacho Serrano). Señores, te conquistarán. Un grupazo recomendabilísimo que se va curtiendo en mil batallas sonoras y que merece triunfar desde el primer acorde. La única pega no haberlos descubierto antes.


[The dry mouths] Stoner ibéricosureño

Porta

El desierto de Almería quizá no tenga tanto nombre ni sea tan sexy en el imaginario rockero como el de Mojave pero el stoner limpio y trabajado de The dry mouths es bueno y prometedor. Nirvana, Queens of the stone age, Foo fighters e Eagles of death metal siguen estando entre mis grupos guiris favoritos, sobre todo los 2 primeros, legendarios, ciclópeos. Como la más genunina alineación de la inmortal banda de Cobain (y también los exquisitos Nada surf) los almerienses defienden su contundencia sonora en un tripartito que saca a la perfección todos los sonidos que tienen que ofrecer: Andy, Christ y Josh se bastan y se sobran para rematar 2 months, un más que interesante EP.

Impronta desert por los 4 costados. Desde los zarpazos de Tour p2 a las brillantes trazas Offspring de Tea pex pasando por las ráfagas rocosas de Party & son y la inmediatez y elegante cosmicidad de Cold mind hasta llegar a la pausa instrumentística final. Un pentagrama completito y bien servido. Carreteras polvorientas, cráneos de bisontes, aguardientes para valientes, arbustos rodantes, la majestuosa arrogancia del desierto, atardeceres y amaneceres de postal. Todos los ingredientes se reminiscencian en muchas fases de su propuesta. 5 fragmentos que demuestran plausible potencial y capacidad más que de sobra para seguir rematando la jugada con un gran disco.


[Supersubmarina] Pop virgen extra

supersubAlbum

LN Granada” seguirá eterna como “su perla mora” (Arturo García). Escrito esto la alineación supersubmarinística de los cortes de Viento de cara destilan un exquisitismo y elegancias pop que confirman a los de Baeza como una banda muy demandada, currante [se debe “tener los pies en el suelo y seguir trabajando en el local de ensayo como el primer día” (José Marín Torres, más conocido como José Chino)] y que sigue componiendo con bastante calidad. Su líder y vocalista José Marín lo condensa sincera y coherentemente, “ahora tenemos más colores en nuestra paleta para dibujar nuestras canciones, ya sea técnica o conocimientos que nos han permitido introducir elementos que antes no estaban porque simplemente no sabíamos que se podían hacer”. Los jienenses siguen expandiéndose en su zona de confort fieles a sus principios y con virajes progresivos. Pese a volver al terreno del bizcochismo melódico hay que reconocer la evolución, “hemos dado una vuelta para evitar caer en la ñoñería o lo previsible buscando por ejemplo grooves de batería más complejos” (José Chino).

La obra “cohesiona la dinámica vibrante de Electroviral (solvencia con el lápiz a la hora de hacer crónica generacional) y la profundidad de Santacruz”, es un “soplo de energía que coincide con un estado de ánimo que las letras de José descubren esperanzador”. Lo que desemboca en un “acto de liberación. Los demonios han desaparecido pero siguen apostando por ese tormentoso esquema de capas que ya con tiempo y experiencia dominan con soltura” (Arturo García).

Ganas, contundencia, brillo, solidez y asentamiento en su atractivo universo, un álbum compensado con lugar para todos los tempos. Abre con la homónima canción que titula todo el trabajo arrancándose con una puesta en escena reflectante poniendo a tono todos los instrumentos y actitudes. Algo que sirva como luz, Enemigo yo y Samurái expresan todas las virtudes y el progresivismo de la banda, codas sentías adherentes crecientes y energizadas con todos los ingredientes para lucirlas como unas de sus mejores canciones e insertarlas por mérito propio junto a la flor y nata supersubmarinera. El duende andaluz de Arena y sal te mece en ritmos de tranquileo prosurfero muy tentadores. El cierre más que digno de El mañana deja un poso reflexivo que incita a nuevas escuchas de un grupo en estado de dulce al que no le faltará curro en jugosas coordenadas festivaleras.