Archivo mensual: mayo 2015

[Sansan festival sábado 4 abril 2015] Intensidades playeras

Varry brava cabecera
De cara a la que a la postre sería la fase más concurrida de todo el festival volvieron a brillar momentos vibrantes, coloridos y poliédricos a base de artistas muy variados entre sí pero con un nexo melómano incuestionable: la calidad como cualidad. Mientras en el escenario secundario se iba relevando lo más destacado de la cantautoría patria el escenario grande sería el auténtico protagonista oligopólico de las sonoridades más relevantes y aplaudidas.  Los 20 añazos genialmente llevados de La habitación roja confluyeron en un directo rezumante de pasión, pureza y empaque. Jorge Martí, que va ganando enteros como los buenos caldos, se mostró entregado en cada acometida, por ejemplo con De cine. No faltaron sus abanderantes y más karaokeizados himnos como Ayer, Indestructibles y el más reciente La moneda en el aire. Otro autohomenaje a una trayectoria intachable para una formación que se sintió más en casa que nunca.
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El siguiente plato fuerte del sábadomingo corrió a cargo de los magnos Second. Los  instantes de potencia e indientimismo del combo murciano contagiaron de energía a todo el recinto hilando hits y cancionazas luciéndose en los cambios de ritmo. Sean Frutos, cómplice con todos sus compañeros de aventuras, se lo pasó en grande dejándose llevar por los guitarrazos y las letras. La colaboración a cargo de los varrybravenses Óscar y Aarón para Rodamos mezclada con el melocotonazo No gires para seguir con la reciente Nueva sensación demostró su perfecto manejo del aquí y ahora ante miles de personas. Pese a echar en falta la montañorusística Si todo se oxida el final apoteósico de su culminante Rincón exquisito terminándola sentado de cara a la multitud ofreció un pildorazo de emotividad que cuajó en otro de esos momentos que quedan para el recuerdo.

Citados a la misma hora y separados por algunos cientos de metros The noises y los nórdicos Kakkmaddafakka se dejarían la piel para agradar y autogozar con sus respectivas propuestas y actitudes. Los primeros mediante un sutil y progresivizante pop filoelectrónico y los cachondos nórdicos echando mano de trazas incluso reggae y ráfagas juveniles despidiéndose con un temazo del Ibiza mix 97, lujo de licencia bizarra que agitó los fragmentos de noche sin final para concluir un bolo aplicado y muy jugón.

Los guiris habían dejado el listón bien alto pero la salsa bravísima de los Varry brava, reforzados en quinteto para tan engalanada ocasión, no sólo igualaron sino que superaron con creces el subidón de los de Bergen regalando un bolazo maravilloso, sin duda el más fiestero y juerguense de todo el evento sanseril. Los Varry levantaron la noche a base de sus hits de ayer, hoy y siempre. Empezar con La playa fue toda una declaración de intenciones, una canción abrasivamente adictiva que se coló sin remedio en el top de lo mejor del acontecimiento alternativo musical por excelencia de Gandía.

El líder de Second, bien atento entre bambalinas laterales desde el primer pálpito y devolviendo el buenrollismo colaboracionista con Navidad fue una muestra perfecta de lo bien que nos lo pasamos todos con un grupo cuyo hábitat es la fiesta pura y que ante masas y masas de gente no para de sentirse cada vez más cómodo. Bravísimo. El guiño postrimero a Loquillo para acabar de dibujar el círculo fue otro de ésos soplos que quedan de una actuación memorable de ésas que te dejan orgasmeando y con ganas de más.

A poquísimas horas del amanecer costero los pepinazos de Zombie kids seguirían haciendo las delicias de los que aún aguantábamos timoneando unas maneras dubstep con raíces hiphoperas que estallaron en la cremà más absoluta.

Fotografía: Sansan festival y Mario Miranda (Second)


[Sansan festival viernes 3 abril 2015] Combinaciones perfectas

L.A. cabecera

Para el santísimo viernes alternativo se darían cita en el escenario principal los acontecimientos encadenados más potentes gracias a la sucesión de un trébol sónico de lujo que se arrojó en instantes gloriosos e implementaciones muy pro.

Tras la comparecencia de Dorian, engalanados y con visuales de felicitación autotributo mediante, llegaría el turno del mejor rock proangloindie a cargo de L.A., un grupo que se consolida tras cada actuación. El quinteto isleño, cuya límpida ejecución emocionó de principio a fin, empezó abriendo con la dualizante After all, a la que hiló su moderna y delicada Secrets undone, pieza que escaló brillante gracias a su viaje a 4 guitarras. Para la perfecta Dualize Luis Alberto echó mano de su querida Rickenbacker. No faltó su himno cosecha del 2009 Perfect combination para gozar con el momento más karaokil y sentío de los encuentros sónicoanglos en la segunda fase ni tampoco la jugosísima y adictiva Rebel.

Casi sin tiempo de paladear el final de los baleares tomaría la alternativa Mucho, otro grupazo de la piel de toro merecedor de las plazas más grandes y titanes incansables del rock cósmico y sideral. En el otro escenario no iba a quedarse la cosa pocha pues, ni mucho menos. Fundiéndose con la poscosmicidad del quijotesco Perarnau Martí y sus muchachos volvieron a hacer gala de su romanpaladinismo rítmico, actitudinal y melódico a través de temazos apocalípticos como la tecnocrática La larga risa del emperador, Como si no hubiera mañana, la indestructible Más feliz sin televisión, la de culto desde el primer play La primera luz del día y/o Sal de la tierra. El cuarteto manchego firmó, a cuádruple teclado, con solvencia en la percusión y guitarras imperiales un bolazo bien surtido reforzado por la labia intercancionil de su frontman para no parar de seguir ganando adeptos con todo merecimiento.

Mucho

De vuelta en el Desperados y con los últimos sfumatos de los Mucho los acertadísimos y empacados León Benavente volvieron a clavarlo encapsulando su exclusivo repertorio con otra actuación que no dejó de agradar a las masas cerrando con su gigantesca Ser brigada, con ésa intro tan envolvente y enraizada que estalla con ráfagas de placer en el momento exacto.

Como gran previo al concierto del grupo más popular de todo Jaén y muchas partes de las afortunadas Andalucías en el cuco escenario «maestro» tomó la palabra y el micro Neuman, que con intimismo y poderosas sonoridades anglo ofrecieron tempos ideales para inaugurar la medianoche gandiense.

Haciendo justicia a toda su expectación y aglomeración de fans Supersubmarina siguió fluyendo en la noche usando Samurái como corte inicial para enmarcar de nuevo su excelente power pop sublimado. A destacar su detallazo de hacer el bis con un tridente cancionero irresistible a cargo de Viento de cara que fundiéndola con Algo que sirva como luz se acabaría dando la mano con la santacrucera En mis venas. Pero además quedaba otro bombazo final, la visceral Cientocero. En definitiva un no parar de desgañitamientos pro y posadolescentes y coros del respetable para una banda que en todo momento conectaba exitosamente con el mismo.

Para cerrar el círculo de grupazos del viernesábado las sacudidas crípticodulces de El columpio asesino conexionando con los deliciosos envoltorios electropsicodélicos de Los pilotos se tornaron en un coctel sonoro diabólicamente irrechazable. Los pamplonicas fueron desplegándose mediante su colosal Ballenas muertas en San Sebastián sin renunciar a celebradas codas pasadas como el temón más reclamado y seguido de la madrugada, Toro, que explosionó en el ambiente e implosionó en cada alma fiestera del recinto. El remate de Íñigo Sola a la trompeta completó otra vez una oferta melódica a la altura de muy pocos que sigue cosechando meritorios premios también al otro lado del charco.

Elyella djs tomarían el testigo sobre las mismas tablas pero antes quedada pendiente degustar los fotogramas más filoplaneteros. En el caso de los legendarios Florent y Banin apuntar que surfearon sin tapujos ni pasteleos por lo más granado de sus 2 largos volviendo a hacer disfrutar de lo lindo a toda la peña con sus preciosos dilatamientos de su triplete más hitero: Cero en blanco, Vuelo rasante con ametralladora y Longitud de onda 585nm. Los últimos coletazos y jugueteos del lead guitar granaíno más grande de todos los tiempos galopando su Fender aún quedan en la retina de muchos y muchas, desde luego en la de un congratulado admirador que acaba éstas líneas.

Fotografía: Mauricio Sanguino


[Previa Los planetas] Retomando órbitas

Planetas

5 años de silencio y proyectos paralelos varios (Los pilotos y Grupo de expertos solynieve) han sembrado una expectación brutal que allana el camino para volver a salir por la puerta grande. J, Florent, Eric, Banin y Julián presentarán su sentío EP Dobles fatigas que como pincela su propio sello surfea entre «spacerock, indiepop [y] psicodelia jonda» (El segell del Primavera).

Ése primer beso y ésa primera relación sexual con la chica que te gusta, el gol que le da a tu equipo la Copa de Europa, que te toque un buen pellizco en la lotería, una buena desconexión en una calita desierta… un concierto de Los planetas también está en El olimpo de éstas sensaciones. No estás ante un simple bolo, se trata de todo un acontecimiento, melomanía pura, la sensación de estar viviendo algo histórico, verdaderamente decisivo, improntante, irreversible.

Tras su primera parada en Granada la madrileña sala But será la encargada de acoger tan magno acto en el que el combo andaluz desplegará a buen seguro artillería pesada de su indiscutible y consagrada carrera a través de caviar beluga sónico pop, noise, shoegaze, psicodelia y cosmicidad filoflamenca. Han vuelto y no tienen nada que demostrar salvo que siguen teniendo la capacidad de facturar himnos generacionales desde la primera escucha. El viaje continúa, la leyenda también.


[Sansan festival jueves 2 abril 2015] Psicodelias ficcionadas

Sidonie 2

El primer día de su segunda edición el festival más exitoso, cremosón y arrojado de La Safor volvía a irradiar la Semana santa contando de nuevo con musicón a través de un cartelazo con muchísimo de lo mejor del panorama alternativo patrio.

Tras los directos, entre otros, de Correos (escenario Master´s) y Nacho Vegas la energía derrochante del siempre impecable directo de Sidonie prendería la mecha con todo un pregón sónico salpicado por un setlist que no tiene más remedio que estar hecho a base de temazos dada su ejemplar y gloriosa trayectoria. Cortes sublimes como la perla sierrocanadiense Yo soy la crema, la himnaria y psicodélica belleza El bosque o la siempre rompedora El incendio se fundían con las palmeras del lugar para presenciar otra actuación logradísima de un grupazo-garantía de espectáculo y buen hacer.

A continuación de Izal y Smile desembarcarían los momentos más épicos de la primera tardenochemadrugá. Rufus T. Firefly expansivizarían sus atractivas y potentes atmósferas en un bolo selecto y entregado. Víctor Cabezuelo y su cuádriga melómana fueron pasando por estaciones tan memorables como Nueve o El problemático Winston Smith para ir desgranando su majestuoso último disco, una de esas obras maestras que te sacuden y envuelven para volver a amar aún más la música. Cada nota era un empujón de cosmicidad, implicación y sentimiento puro. Rufus, perfectamente dignos de las tablas del Desperados se desenvolvieron brutales en el escenario secundario con una actuación tan mayúscula e irresistible que daba igual que uno se hubiese levantado el día anterior a las 7 de la mañana jodiéndose la siesta y zampándose más de 400 kilómetros de carretera. Los de Aranjuez desprenden tanta magia y actitud que cualquier gilipollez se evapora para dejarse llevar por canciones ciclópeas que arden hasta fundirse en lo heroico.

Para los postres quedarían la más que llevadera progresividad electropop de Mendetz y la más que contrastada calidad de Dj Amable, icono absoluto de las mejores electrificaciones indies desde los platos tirando como de costumbre de un repertorio variado y más que resultón.

Fotografía: Mauricio Sanguino


[Varry brava] Que no pare la juerga

25 abril

O The party never ends espetado a lo anglo. Veraniego, soleado, pura frescura y apologético de la nocturnidad en su cara más fiestera. La pera limonera de la inmediatez y la transparencia cancionera.

“Nos gusta la obscenidad y el sentido del espectáculo. La música es parte de esa imagen excesiva, divertida y bailonga que es esencia absoluta de este proyecto”. Varry brava retorna al núcleo duro con Óscar, Aarón y Vicente de nuevo enchufados para gozarlo y hacérnoslo gozar con quizá la mejor conexión interplanetaria jamás descubierta: la música.

Con el mismo tronco común de darle a saco al ritmo de la electrónica y los teclados enlazados con un pop redondo encontramos más de una sorpresa, deleitaros sino con las ráfagas pro Chimo Bayo de Fantasmas, uno de los temas fuertes del disco, pura fluorescencia. Títulos certeros que no pueden ir más al grano. Decálogo glamfestivalero, todo un homenaje a las ganas de pasárselo bien y a la necesaria cara amable de la vida, sencillamente. Un gazpacho sónico de estética eficacia más que resultón, producto gourmet de la huerta con unos sintes de ejecución exquisita.

La secuela del mítico y suprabailongo Demasié parte de una línea continuista enriquecida por llevar aún más allá el inconfundible y trabajado sonido del tridente murciano experimentando y profundizándose en nuevas texturas. Ojito al himno varrybravense que se marcan con Playa, temazo expansivo ideal sobresaliente para desatar la pasión y la diversión. Casi cegador de lo glorioso que va creciendo se despliega poderoso como lo que es, un hitazo ultrarefrescante para gozarlo en bucle por ejemplo en un festival al atardecer dándolo todo. Plurifuncional, “vitalista, podría formar parte de esa recopilación de hits que igualmente sirve para bailar hasta el amanecer que para quemar calorías en el gimnasio” (Rojas Arquelladas). Estos simpatiquísimos chavales nos vuelven a regalar un catálogo de buenrollismo y bailoteo. El trío muchachil de los Varry se lo vuelven a pasar en grande con un trabajo ideal para romper tarima (que diría cierto artista fugaz latino) divertidísimo, juguetón y muy colorista.