Archivo mensual: junio 2015

[FIB 2015] 2 décadas de melomanía

fib15-600x311

El Festival Internacional de Benicàssim cumple 20 añazos brillando con otro cartel de aupa para volver a epicentrar al municipio levantino en el corazón del verano y de la mejor música alternativa de aquí y de allá.

Decir FIB es referirse sencillamente a un acontecimiento ciclópeo. Del 16 al 19 de julio, a través de 4 jornadas de intensidad y grupazos y tirando de nada más y nada menos que de 7 escenarios el evento contará para esta edición con nombres como Los planetas, Blur, The prodigy, Portishead, Célica XX, Noel Gallagher´s high flying birds, Vetusta Morla o Kaiser chiefs.

Otra velita soplada en honor al éxito, la continuidad y la consolidación absoluta. Una cita irreversiblemente irresistible que volverá a dejar su impronta.


[Napoleón solo] Claroscuros bonapartistas

Ns portada

«Si intentas hacer un disco para llegar a algún sitio en concreto esa idea te mata, se vuelve en tu contra y terminas en el lado contrario de dónde querías. Sólo la idea de convertir a[l grupo] en algo fácil o digerible nos hubiera llevado directamente al traste» (Neuman).

Alonso, José y el resto de Napoleones se/te sacuden con decisión y sin fisuras por terrenos angulosos y de fragilidad nocturna. Dan un volantazo a su primigenio estilo pop radiante enfilando una aventura conceptual incardinada a través de un ser/ente puramente inventado. «Queríamos hacer un homenaje [a]l revés. Poner la inspiración en boca de un señor que no conocimos. Un [tributo] paranormal». Una apuesta valiente, todo un viaje. Ritmos embrionarios, adentrativo, sentío, críptico y reptante por momentos, atmosférico. Una de esas selecciones de temas que van haciéndose grandes. La luminosa Yuliana, Juliana y el conseguidísimo gracejo de Emilia y Pepe nos conceden un “respiro” al detenernos en 2 licencias cancioneras dentro de la trabajada porosidad del álbum.

«Cruzando la diagonal de todo lo que esperabas, dando esquinazo a lo que se considera normal, a 6 grados de desesperación de lo que pudo haber sido, justo en ese punto se alzan» (Marta Terrasa). Esto no es Izal o Dorian que te lo dan bien mascadito, aquí las capas se van desplegando a cada escucha destapando detalles y mostrando selectos pasajes de misticismo y magia. Los granadinos despliegan todo un pluriverso «centelleante». El trabajo «resuena en tu cabeza con un eco especial [,] como si te hubieras enfundado una escafandra. Con coros que dejan polvo de estrellas. Creaciones difíciles de atrapar, sonidos que desarman [produciendo] hormigueo emocional. Caminas sobre territorio virgen, nada está establecido con anterioridad. Las canciones caminan a partir de su idea [, de] su big bang» (Ángel Carmona).

Un tercer largo que deja poso instantáneo destilando romanticismo y exigiendo atención para dejarse envolver sin prejuicios zambulléndose en una propuesta originalísima y exquisita. Provoca ejercitar el músculo de la melomanía al ser todo un ofrecimiento interesantísimo. Su álbum más experimental hasta la fecha, arrojado, un decálogo napoleónico que me reminiscencia a las ráfagas de El canto del bute, tema brutal rompedor protrianero de sus infinitos y eternos paisanos Planetas.


[Disco Las palmeras y Leone El sol viernes 29 mayo 2015] Asfixias indómitas

Disco Las palmeras 2
En una sala menos concurrida de lo merecido los primeros en abrir la lata fueron el quinteto Leone. Echando mano de un multinstrumentismo rockgamberril tropicalizante filodistorsionante ágil en la pausa y tempos entretuvieron más que de sobra al personal con una actuación divertida y bien ejecutada. Una simpática formación con ráfagas a lo Salvaje Montoya perfecta para allanar el camino hacia el siguiente nivel.

Tras unos semidesesperantes problemas técnicos Disco Las palmeras compensaron el marrón desplegando un bolo facturado para el culto desde el primer acorde. Del tirón y sin bis ni parrafadas intercancioniles varias los guitarrazos pedaleados abrasivos en su indivisible alianza con unas percusiones ciclópeas y un teclado más que apañado entrando sabio en sus momentos el combo gallego dio un repaso compensado y melómano a sus 3 largos hasta la fecha. Nihil obstat y Ultra se fundieron en sus atractivos y filocrípticos sonidos a Asfixia, un discazo brutal desde ya entre lo mejorcito de 2015. Sin tregua ni objeción temazos muy serios como Me la jugásteis en China, A los indecisos, La casa cuartel y Desde hoy perfecto se incardinaron en un magma explosivo junto a otros himnos como Parte del engranaje y Absenta. Con colaboraciones sorpresa como la del cantante de Juventud juché de la última hornada noisegalaica retumbaron gozosas Élites, Morir o matar, Cállate la boca y Tarde y mal, que contó para el cierre con un double dragon colaboracionil para rematar un conciertaco de aupa de ésos que quieres que duren un poco más y que dejan cristalino los instantes gloriosos en los que siguen inmersas nuestras sonoridades independientes patrias.

Disco Las palmeras cabecera

Diego, Julián y Martiño demuestran todas las bestiales texturas y contundencias que se pueden conseguir en tríptico. Seguramente uno de los tríos más en forma y decisivos del panorama alternativo actual. Kurt Cobain se lo hubiera pasado de puta madre, servidor desde luego lo gozó.

Fotografía: Mauricio Catón
unnamed


[Nueva vulcano y Juventud juché sala Caracol viernes 24 abril 2015] Neovulcanismos muchachantes

Nueva vulcano Cabecera

En un mítico double dragon primaveral Juventud juché serían los primeros en ir abriendo boca a base de un pronoise electrificante entregado de dulcificada rabiosidad. Derrapes vocales, guitarras vertiginosas y percusión profunda para una intervención sonora salpicada de garaje punkarra y gran ejecución. El tríptico capitalino terminaría cerrando ardiente con Defensa, una tonada excelsa para el grito pelao y dejarse llevar por las guitarras y la batera.

Nueva vulcano es sencillamente una patada a la mediocridad. Los barceloneses ofrecieron un bolo glorioso creciente y más que gozable dónde ellos se lo pasaron muy bien y nosotros casi tanto o más. El combo catalán, reforzado en cuarteto para la implementación doble percusionil, comenzó echando mano de su exquisito Novelería abriendo con El mirlo y continuando con la dupla Hasta la boya y volver y 80% agua. Desplegando una nueva fase dentro de la primera parte de su genial comparecencia seguirían con la coloreante Amor moderno para retornar por un momento al presente con Rabindranath. Tras una acertada y juguetona intro palabril a cargo del bueno de Artur se dio paso a la brutal y radiante Hemos hecho cosas, temazo vulcaniano ideal para desplegarlo en sus magnas capas en las distancias cortas, sobre las tablas.

No defraudando ni un microsegundo continuaron cumpliendo con un setlist lleno de temazos: Todo por el bien comúnDulce y ácida, Te debo un baile. Aún echando mucho de menos su apoteósico detalle final de (casi) esfumarse y volver La jota sonó grandiosa terminando de hacer las delicias de todos los presentes de cara a los arietes sónicos decisivos del segundo acto.

Dentro de las acometidas del bis la entrópica El día de mañana terminó descarrilando el cataclismo de la buena ración de pogos y movidas progrunge que se estaban gestando tras un caldo de cultivo más que proclive. Pues eso, una colección de canciones perfectas en su género contextuadas en un buenrollismo cuasimágico para un recinto petado de fans de una banda que paladea con merecimiento los victoriosos laureles de su mejor momento.

Fotografía: Mauricio Catón


[Sidonie] Calaveras exquisitos

Fascinado

“El surrealismo es destructivo pero destruye sólo lo que considera que limita nuestra visión” (Salvador Dalí). Espumados vértigos lisérgicos. Sí, el disco es daliniano por cada poro de su melomanía, notas como se va corporeizando sónicopictóricamente. Trabajo rompedor, como los caldos premium pasan los años y se muestra más exquisito aún. Revisitarlo es dejarse mecer espaciocósmicamente en pasajes irresistibles y peligrosamente atractivos.
De “una rítmica que nos envuelve astutamente empuj[ándonos] a un viaje que no ha hecho más que empezar [,] que nos hará volar entre atmósferas palpitantes” (María Mieres). Sorbos dandinistas de champán y caviar a cucharadas. Un lienzo (pro)psicodélico, un collage tentador, evaporaciones sublimes. Canciones que están a punto de romperse derritiéndose gaseosas.

Todas sus fases se van superponiendo mediante precisas conexiones de delirios sonoros “enriqueciéndolo, multiplicándolo” a cada corte. Una deliciosa amalgama de complejidades tanto líricas como melódicas, “molde pop y psicodelia en horizontal” (Eduardo Tébar).

El trío se gusta con un banquete de lírica delicada, selecta, sibarita a través de 11 delicatessen que se van sirviendo enguantadas y en bandeja de plata para el goze y el derroche sonoro sin frenos. “Hay canciones por las que nunca pasa el tiempo, como esas historias que nunca terminan o esas otras que empiezan aunque no queramos” (David Pérez). Fascinado [“estamos vivos y aún somos jóvenes”] se muestra como una apertura gloriosa, envolvente, envenenadamente adictiva mediante una historia de nocturna cotidianeidad, el bucle de placeres fragmentarios y finitos que se dan en las pugnas entre Oniria e Insomnia. La hipnótica Dos murciélagos [“salpicando nocturnidad”] se vuelve esponjosa y poliédrica desde el primer toque coral femenino misterioso y cálido a cargo de la solvente Miri Ros.

La juguetona y canalla Bohème [“laureles a Kerouac”] se enlaza con la genial Fiebre [“vueltas y más vueltas da mi lengua buscando tu puerta”] para continuar hilando escenas mágicas y prohibitivas cerrando el tríptico con la bellísima fragilidad de  Jardín polar [“brilla en tus veranos. Noches, días y diamantes rotos”]. Gente de Barret [“traficando con el cielo”] y la lanzada Joe [“caza nuestras vidas en ese extraño guión”] protagonizan la siguiente pareja nominativa combinando ráfagas caleidoscópicas y ritmos pop certeros perfectamente encapsulados.

Acrobacias en Exopotamia [“cuelgo de tu[s] labio[s] sin red”] es maravillosa desde su título y no deja de desplegarse ágil y reptante. El viaje que te da MTA [“besos cuelgan de tu pared mientras todo avanza”] se dará la mano con la rítmica y soleada Tienes gracia [“pinta lenguas que se enredarán”], que atesora el momento más sabrosón con un pasaje caribeño innegablemente simpático, bailongo y vacilón. El cierre vaporoso y elegantísimo de Viajero nocturno [“travestido el sol”] ata el lazo final de un menú gourmet apto para los paladares más dandis y exigentes.


[Madrid en 5 líneas] Escribir hasta morir, teclear hasta palmar

Hoyporhoymadrid

En el banco de aquel parque ya da igual. El reproductor de música diseñado en California y ensamblado en China no podía ser más tajante. Decidió ceder, se dejó arrastrar por los recuerdos sin demasiada melancolía aunque no era fácil. Lo que nos marca y nos importa nos puede hacer sentir muy tristes pero es preferible sentir el vacío (amoroso) a no sentir nada. Encontraré a otra chica que me quiera pensó para si mismo. Esta ciudad te lo da pero te lo puede quitar (todo) en un desgraciado instante. Así son las cosas por aquí. No intentes competir con la velocidad de ciudades como Madrid, su trajín te puede absorber hacia el abismo irreversiblemente. También se acordó de Maquiavelo: “No intentéis regular a quien vuela o cortar a quien se acerca y así seréis felices”.


[The dry mouths y Dieaway La boca club sábado 18 abril 2015] Tridentes rockosos

The dry mouths cabecera

El mejor stoner ibéricosureño se daría la mano con el rock contundente y progresivizante en una noche bitríptica siempre alineada de guitarrazos profundos, tumbalobos y espantapasteleos. Antes de los magnos The dry mouths los alcalaínos Dieaway hacían acto de presencia bajo los focos marchando a pelo, seguido y del tirón con su sólida propuesta, sin setlist dejándose llevar por sus trabajadas composiciones. Contundencias desgarradas y desgarradoras de guitarras limpias y siempre en primer plano. El detalle final de su simpático frontman bajando casi de un latigazo el micro fue un detalle significativo que creció aún más gracias al último alargue destructor cediendo protagonismo a los instrumentos. Un entrante más que jugoso para los melocotonazos que acechaban a continuación.

Los “bocasecas” nos dejaron a todos con la boca seca en el Boca club a tumba abierta y a calzón quitao galopando ciclópeos los cambios de ritmo e intensidades. Exprimiendo con suma destreza y al completo su distinguido 2 months sin olvidar el resto de su potenciante y progresiva discografía los almerienses hicieron tronar y retumbar cada poro de la acogedora sala para firmar un concierto de compactaciones adherentes. Uno de los momentos más gigantescos fue cuando nos deleitaron en el ecuador del bolo con su himno Tour P2, una de esas cancionzacas con las que te enganchas a un grupo. Interregneando en estudiadas dosis las ráfagas de sus titánicas Outro, inter, into e intromentals codas no desterraron su primigenio “Zumo de piña”, su surfera Harry Reems o la abrasiva Aid teken dogs.

La rama “stonera” del todopoderoso rock no admite la escala de grises. Los Dry mouths son una de ésas bandas que se dejan gozar por su propio rollo e influencias alejándose del postureo modernete y exprimiendo su cancionero con pasión y dulce locura. Se les nota sueltos y más que cómodos proyectando el curro de los ensayos delante de toda la peña que se pueda.

13 temas perfectos para sudar de casi todo jugueteando y retando a la potencia de los altavoces de tu bólido mientras te pierdes a través de cualquier carretera polvorienta secundaria o interestatal en un plano que podría enmarcar John Milius, Winding Refn o Tarantino.

Fotografía: Mauricio Catón