Archivo mensual: diciembre 2015

[Foo fighters] Leyendas del rock (y del posgrunge)

In your honor

Te pueden gustar o no, a servidor obviamente le enrrollan, y mucho, pero éste trabajo double dragon discompactil (el primero para toda la carne al asador, el segundo para la introspección y la acústica gourmet sublimando todo el bizcochismo intimista que haga falta) vuelve a demostrar lo impecable, límpida y perfecta ejecución/producción disqueras. Las cancionzacas de los Foo, en la inmensa mayoría de las ocasiones protagonizadas por guitarras brutalcelestiales sin olvidar la cremosidad máxima percusionil de Taylor Hawkins desde su incrustación en la banda invitan a surfear como un loco, follar cual tiranosaurio o perderse en un Mustang 500 por alguna carretera icónica.

Grohl es un músico mayúsculo, un currante, un autodidacta magno que jamás podrá negar que gran parte de su éxito se lo sigue debiendo al proyecto del gran líder de Nirvana. Él lo sabe pero está en su perfecto derecho de hacer las declaraciones que estime oportuno. Razor, Still y Over and out no están mal y sobre todo Friend of a friend, que me reminiscencia a Cobain e incluso a Kevin Parker, pero vamos al grano, al cede 1, más redondo que la carne y el pan de la hamburguesa que te comes el primer día de vacaciones en California (o Australia) dónde las Gibson, Fender y Gretsch lo petan como el buen arte del rock merece. Can you hear me, hear me screamin´? Sin duda, con tan ciclópeoépica primera ráfaga no puedes más que gozarlo. Volvemos a la idea de follar como leones, pillar olas locas y por ejemplo y/o también gozarlo en festivales y juergas varias sintiendo el putoamismo de la melomanía siendo todo lo hedonista que te plazca.

“Himnos reimaginados con grandes arrebatos de ruido melódico [(]de guitarras[)]” (Steve Kilbey, The church). In your honor, Best of you, The last song. Ostiones aguitarrados 1 detrás de otro, hit enlazado con hit para no dejar de clavarlo. No busquéis 3 pies al gato, no hay ni una pocha. Cuando Dave, Taylor y sus colegas la lían con las 6 cuerdas y las baquetas ya no hay nada que hacer, bueno sí, gritar Fuck yeah! y dejarse llevar por ritmos y tonadas tan magnas y bien hechas. La antipasteleante y antipaletines voz de Grohl se funde y turna con guitarrazos lumínicos indestructibles para ir dándote la del pulpo sin dejar de hacer justicia con amplis, cascos o lo que sea. Un disco grande como diría Julio Ruiz, muy grande, y de qué manera. Otra de ésas perlas por las que entiendes lo decisivo que seguirá siendo la música/melomanía en tu vida, colectiva pero también lo más sana e intransferible y subjetivamente posibles y deseadas.


[Mondo sonoro] Editorial noviembre 2015

TdAB

Puede sonar extraño pero teníamos una deuda emocional con Triángulo de amor bizarro. Es algo metafórico claro está pero somos gente de corazón por mucho que algunos duden. La banda gallega ha formado parte de nuestra trayectoria desde la distancia pero como esos amigos lejanos a los que ves de vez en cuando y sientes que las cosas no han cambiado. Amigos eso sí [que] te tumbaban a guitarrazos cortantes en pleno estómago, baquetazos secos en las sienes y melodías malcaradas en toda la jeta. Apreciamos a las bandas que no buscan el camino fácil, que prefieren la carretera y el escenario de distancia corta a ser figurantes en el mundo de las estrellas del rock. Y está claro que [estos galaicos] nunca han ido a lo fácil opta[n]do por producciones rasposas, amplis al 11 y tocar a 200 bpm´s. No es buena manera de ganar centenares de miles de fans pero sí para ganar algunos miles que se romper[á]n la cara defendiéndoles en cualquier acalorada discusión de bar.


[Bloc party] Emociones sintetizadas

Silent alarm

“La música es un refugio, detalles, cimientos de recuerdos” (Ricardo León, McEnroe). De la etapa en que empecé a preconfigurar mi melomanía a base de buena música, sí, ésa que huye del pasteleo, la vomitiva repetitividad, la radiofórmula mainstream y la prefabricación microondil estos meses me he acordado y tenía de gustosa tarea pendiente teclear acerca del magno y delicado Silent alarm. Desde la contundencia primigenia de la primera pista sabes que hay muchas papeletas para que se expanda un gran álbum. Pasajes emos, guitarras potentes, teclados sólidos; hits incontestables desde la primera embestida [Like eating glass, Helicopter (there’s a time and there’s a place. Are you hoping for a miracle?), This modern love, The pioneers (If it can be broke it can be fixed)] y también momentos de pausa, elegancia y delicadeza sublimes como Blue light o She’s hearing voices (she is yesterday’s news).

Disco “lleno de vetas brillantes” (Jorge Navarro) multicapas plurilectura. Ojito a las cremosidades bonus tracks, la perla filopetapistas Little thoughts y la forzuda crecida conjuntada de 2 more yearsKelechukwu Rowland Okereke y los suyos parieron un trabajo impecable que se inscrusta por pleno derecho en la mejor tradición angloindie, esta vez con filias electrorock desde la capital inglesa.

Además de melódicamente maravilloso a nivel lírico estrofas, estribillos y titulares no están nada mal [Price of gasoline (I can tell you how this ends), So here we are (I can see it again), Luno (I’m trying to tell you everything), Plans (make your peace. It’s happening without you. So kiss me before)]. Amor, ráfagas de recuerdos y hasta cremosonas proclamas y pullitas antisistema/anticapitalistas.


[Bret Easton Ellis] Menos que cero, Anagrama, Barcelona, 2002

Less than zero

Nunca lo intentaste. Las otras personas hicieron un esfuerzo, tu únicamente nunca estabas allí. Sentí pena por tí (algún tiempo) pero luego lo encontré muy difícil. Eres guap[@], pero sólo eso. Es difícil sentir pena por una persona a quien no le importas. ¿Qué es lo que te importa, lo que te hace FELIZ? ¿Nunca te he importado? No quiero que me importe (nada). Es menos doloroso [si no te importa (nada)].


[Nixon] Fogosidad y pasión sureñas

Nixon

Pre, inter y posludio incluidos éstos almerienses (de nuevo Andalucía destilando buena música) nominados como el apellido del trigésimo séptimo presidente USA plasman un pop nuevaolero bastante bueno y formidablemente producido. Las comparaciones pueden ser todo lo contrario a odiosas. Second, Twelve dolls, Vetusta Morla, trazas y reminiscencias comparativas que dicen ya bastante.

De portada guapa con recuerdos pictóricodiseñísticos del Perfect symmetry de Keane y posteriormente del Impronta de los Lori el disco responde a muchas buenas suertes de popismo intenso y contundente dónde límpidamente se entrehilan voz, sintes en estado de dulce, percusiones entregadas, guitarras bien rockeadas, crescendos valiosos (incluso tirando de coros), luminosidades oscurantistas y desarrollos más que interesantes. Alejandro, Dani, Juanmi, Pedro y Sergio van imprimiendo sin prisa pero sin pausa 13 temas de interesantona titulación posromántica que se van expandiendo dejando poso desde el primer play. Deteneros por ejemplo en Eclipse, Hoy, Echo de menos Berlín y La vida es un segundo: profundidad, épica, calidad y crecidas/cambios de ritmo trabajados.

Otro buen combo a tener en cuenta que seguro seguirá dando que hablar. Por lo pronto ir a lo seguro, escuchar el largo, merece la pena.

 


[Love of lesbian] Retrovisores, pulsiones

Maniobras de escapismo

Cuando te pones a (re)escuchar un disco de una banda tótem de una chica que te gustaba demasiado es imposible no caer en algún momento en el bizcochismo ilustrado.

Como cajones variopintos que te irán deparando más de una sorpresa las canciones aparecerán en diversas mutaciones pop todas ellas originales y enriquecedoras a tutiplén. Para el pop tocafibrero en carne viva los pálpitos de Carta a todas tus catástrofes y poco después del ecuador del álbum Música de ascensores, uno de mis himnos lesbianos por excelencia que te pone el vello de punta desde el instante cero y te vas dando cuenta de que lo que ya has escuchado y lo que puede sobrevenir e incluso descarrilar puede ser sencillamente GRANDE. Marlene, la vecina del ártico acabará rompiéndote la cintura como Romàrio a Alkorta y sobre todo tras la referencial pista 7 en clave cachondocalavérica magistral. Mi personulidad y la interrégnica Los niños del mañana para lo épicobizarro humorístico. Houston, tenemos un poema y Mi primera combustión para acabados filocrípticos. Y la incasillable licencia filofrancófona de Mon petit cabroin (bonus 666 track).

Titulaciones cremosas, teclados en estado de dulce, guitarras eficientes, ráfagas y epílogos bien hilados y la inconfundible, mágicomasculinizante voz de Santi lesbiano Balmes para una producción preciosista de letras curradas casi inimitables. Un trabajo maravilloso que se va añejando gratamente. Ellos también dieron el paso/cambio al castellano y les ha sentado perfecto a la icónica banda catalana.

A la espera de últimas y próximas sorpresividades lesbianobálmicas, forza Love of lesbian siempre, larga vida al pop original y ¡salut i força al canut!

 

 


[Amatria] ElectroAmatrianismos golosones

Amatria

No es que el amatrianismo (ilustrado) vaya a llegar, es que ya ha llegado, desde hace tiempo, pero desde luego que se ha reforzado con creces con éste tesoro de discazo. Teclados elegantísimos, ritmos adhesivos, letras a la altura, ráfagas provideojueguiles esplendorosas, mágicas; composiciones sabias carne de cañonazo rompepistas. Costumbrismo y épicas cotidianas en un coctel y recetario sónico pluripoliédrico más que apetecible e interesante. Catálogo de singlehits dónde se permite cerrar con la bizarrolicencia de una tonada prolabordetiana, un villancico rara avis filorural perroverdista de etiqueta huidiza.

Eficaz y eficiente Joni Antequera despliega toda su creatividad en una de las sorpresas disqueras más brillantes y originales del año 5 de la segunda década de los dosmiles. La buhardilla (también en versión remix ¡oiga señora!) y Además se me antojan cortes exquisitoides y soleados que bien valen de muestra para todos los merecidos piropos anteriores. El recogimiento filoemo y la intimidad acompasada de El perro del vecino demuestra un talento multiarístico de cara a ni mucho menos monopolizar un género.

Amatria «ha decidido que por fin estallen en un abanico technopop multicultural parte de sus inquietudes musicales. Encontramos bombas de tintes latinos, emotivas nanas casi folclóricas o reinterpretaciones sintéticas de la cumbia. Un compendio a corazón abierto» (Paula Arantzazu). Ya mostró mimbres magnos con la versión de Lucha de gigantes del gran Antonio Vega. Para la infinitud heroica de La copa de Europa sencillamente lo borda, huele a hitazo desde la primera reproducción. Arrojarse y salir con éxito (y de qué manera) al dar tu toque y punto de vista a una canción de Los planetas es un dato muy top. Capta con instinto la esencia de su expansividad implosionante imparable y la dota de un nuevo envoltorio genial. La tonada es un homenaje y a la vez un refrescante giro de timón que queda entre mis cancionzacas favoritas del año en curso y por tanto para mí entre los 14 mejores temas de dicho periodo de gracia (y de nuevo apasionadamente melómano).