Archivo mensual: febrero 2018

[Alborotador gomasio. Luz y resistencia] La valentía del pop

`Nuestras cabezas llegaban a las estaciones mucho antes que nuestros cuerpos. El tren iba tan deprisa que no podías escuchar tu corazón agitándose como un taladro. Ni siquiera se despeinaba pero nosotros habíamos perdido nuestros sombreros`

Héroes, Ray Loriga

Luz y resistencia

De gomasianismos alborotantes y otros arrojos pospop.

Desde que leí aquella entrevista en la sección Escaparate/“Nuevos” grupos del Mondo sonoro hace ya unos 5 añacos, y de ir directo a darle al play para paladear sus temas Alborotador gomasio, con toda la fortuna, ya iban a formar parte irreversiblemente de la banda sonora de mi vida. Visceralidad, honestidad, autenticidad; el gomasianismo alborotante sigue la estela de su autoimpronta como homenaje y a la vez constante innovación del pop alternativo caviar beluga.

La alineación titularísima gomasiánica de las 11 Canciones de Luz y resistencia (Limbo starr, 2018) impacta desde primera trinchera literatomelómana con la incisividad de la nomenclatura de sus títulos; lo que por otra parte sigue siendo una buena costumbre en la formación madrileña.

Las Guitarras siguen ahí porque nunca se han ido pero la experimentación tiene también su refugio en el tercer largo de la banda, y es que el disco cobija bases electrónicas que aderezan enrique100do el sonido gomasianil para dotarlo de nuevas e interesantes texturas.

`Se trata de cantar con las entrañas, que las guitarras ardan. Pop emocional, nuevo punk. Tras un largo tiempo recorriendo caminos en penumbra el corredor de fondo atraviesa la meta agotado pero esbozando una sonrisa. Aparece la luz, cobra sentido la resistencia (Miguel Atienza y Lolo Lapón).

El final de la tarde Atrapar cada gota de tiempo

Germinal, radical, expansivizante, abanderada, cinematográfica, enorme, ciclópea. INTROducción èpicodeclaracional exquisita. Su crescendo abrazado en una instrumentación tan deliciosa no puede apartarnos de una lírica tan potente como el latido de un corazón pulsionado, enamorado, apasionado, y a mil jodidas millas de cualquier medianía, mediocridad, pasteleo y/o miedo. Los filosusurros vocales desembocantes de Marco la empacan en una cremosidad absoluta que me recuerda a aperturas tan monumentales como las planeteras La llave de oro, El canto del Bute, San Juan de la cruz o Islamabad

Agosto, bailando el caos Caigo a tu lado buscando entre destellos algo más

Inicio inditrónico para ir descarrilando guapérrima, bellísima, en un temazo que si los Beach boys hubieran nacido en Granada, Madrid o Vigo seguramente que habrían deseado poder implementar. El liderazgo vocal de David Ripoll / Koldo va destilando un pop premium para un tesoro de tonada, interregno incluido. Una de esas piezas que va floreciendo invencible para estallar el rompeolas de la emocionalidad del mejor pop en castellano de la historia

La reacción impotente La visión de la velocidad dejando el futuro para hoy

La percusión leónida de Al Robla se funde en seguida con toda la rotundidad de las cuerdas legendarias de la alborotalidad del gomasianismo (ilustrado). El trote gomasiánico sigue imparable, victorioso, moral y sónicamente superior, indestructible. Las cuerdas rugen brillantes en fuertes destellos cegadores para hacer saber quién sigue timoneando el noise pop (capitalino). Un corte intenso, arrojado, brutal, visceral, sincero

Hacia el vacío Girando entre cuchillo y salvación

Sí, las guitarras y las distorsiones ya han tomado el poder y no tienen ninguna prisa de irse a por tabaco a Brasil. Reminiscencioprimigeneidades de los Nada surf de Karmic.
Las capas van acuchillando surfeantes cambios de ritmo que siguen ensamblando toda la coherencia de un puzle visionario

El sitio dónde empezó todo Salidas que una vez me sirvieron de descanso

Al loro como va expansivizándose para terminar en estribillo adherente y decisivo. Serpentea dulce pero letal para rematar asestando en otro contundente himno. Desatándose desborda todo su potencial en otro ejemplo de la magnánima producción de todo el álbum

Errores Serás feliz mientras no quieras pensarlo

Aventura progresivocòsmica filoelectrónica intermezzica

Parece que no pasa el tiempo Un chispazo, un golpe de electricidad, miré tus fotos otra vez, enganchados entre sueños

El apoyo, la irreversibilidad y la contingencia guitarrera sigue con buena nueva unos neodesarrollos brutales al alcance sólo de La Champions del indi, dónde Los gomasio ya llevan muchos partidos y goles a favor. La superioridad moral (pop) sigue ondeando en una atalaya sónica que sólo coronan quienes priorizan la pasión, y de eso Breñas, Koldo, Al y Marco Cobain Corrales saben bastante

Rodeados Me la voy a jugar. La ambición que nos quedará esquivando

¿Tienes o quieres montar un combo y te gustaría facturar himnos (ruidistas)? Pues sólo dale al play, sube el volumen hasta molestar a los vecinos o a quien haga falta, aprende, déjate llevar y goza. La banda madrileña sólo sabe esculpir hits cuando se trata de navegar su palo maestro, el pop ruidista o pop de guitarreos suprainsuperables. El power pop va un paso más allá para inyectarse eterno en el pospop filofuturista de la Posgeneraciòn X.

Escupir verdades sin dejar de crear en la Capilla Sixtina del ruidismo es algo que el grupo implementa con más naturalidad que Forlán al borde del área.

Sencillamente estamos ante un chute necesariovital de pop supraguitarrero, otro hitazo marca de la casa [joder, esta cancionzaca merece un videoclip igual que el grupo un escenario principal]

Ciudades muertas Ordenar la tempestad

En lo primigenio los mejores ecos de Los secretos vuelven a dejarse caer. Y para muestra otro botón de juego de vocalidades 5 jotas que dotan a la canción de un empaque sublime

Detrás de mí Esperando la reacción

El invencible ejército guitarril gomasiánico sigue conquistando corazones e incrustándose a fuego en la médula espinal de la (literato)melomanía. Ritmo feroz felizmente incansable. Se va abriendo su propio camino y sincronía de una forma maravillosa. Otra obra magna antesala perfecta para el cierre, como siempre conclusivo e infinito

Vendaval y Gritan sus nombres La luz que hace mi carne palpitar, dulce veneno de velocidad
Guitarras y percusión se funden alcanzando perfectas la vocalidad. Tonada que se va desatando sin posibilidad ni deseo de frenada. Las texturas derrapan para trazar una estela imborrable que corona un trabajo de unos Músicos a los que muchos venimos adorando desde hace mucho tiempo

Este nuevo puñado de canciones vuelve a legitimar el valor y la decisividad de la buena música, la que toca las teclas de la felicidad, la que mueve, la que pulsiona. Alborotador gomasio siguen en la constelación de la época dorada del indi patrio mereciendo cada vez más.

La coctelera musical alborotantegomasianista sigue agitando afiladérrimas guitarras, poderío percusionil, vocalidades gourmet. La intensidad melómana revienta, se reinventa, deconstruye e implosiona en la esencia más salvaje de la alternatividad pop. Con grupos cómo este el mundo es un lugar menos malo y violento en el que poder disfrutar de toda la potencia de las cosas que pueden cambiar el curso de los acontecimientos.

Lo mejor: otro elepè para seguir amando con jodida locura la buena música, la que emociona, la que pulsiona.

Lo menos mejor: que aún haya el mal gusto de no invitarles a petarlo en los mejores escenarios y FESTIvaleS (estivales) nacionales.

Las guitarras rugen soleadas con la ilusión del primer día, el mejor cuartero de la capital se derrama y vacía eterno en un genuino chute necesariovital de pop supraguitarrero antireaccionariopositivista.

Puro cholismo sônico que contiene himnos que se incardinan desde el primer paladeamiento en un repertorio de culto.

Ya sabéis puès, si queréis regocijaros en la copa de Europa ruidista, del mejor indi y del Pop antipasteleante guitarrero con mayúsculas no dejéis de acompañarles en su/este palpitante viaje.
13/14

 

 


[La mía. Mondo sonoro diciembre 2017] Pasión azteca

Mèjico

Desde hace unos años Mèjico se ha convertido en una especie de El dorado para los grupos españoles. Esa tierra soñada en la que dejar huella, adquirir cierta relevancia y a ser posible no palmar demasiado dinero debido a los gastos de desplazamiento.

No es de extrañar que sea así, sólo su capital es una inabarcable urbe con una floreciente clase media muy inquieta y realmente apasionada. Jóvenes a los que les interesa lo que sucede más allá de sus fronteras y que han crecido con una triple influencia externa. La más evidente es la más próxima, y desde hace años las bandas estadounidenses hacen parada en el país para tocar ante grandes audiencias. Después tenemos lo que sucede en el resto de Latinoamérica, especialmente la actividad musical argentina y en menor medida Chile. No hay más que ver el descomunal éxito de grupos como Los fabulosos Cadillacs y [a] escala más indi Javiera Mena, para atestiguarlo. Por último no hay que olvidar la influencia europea, [concretamente] lo que sucede en [España]. Por eso bandas de todos los estilos han probado las mieles del público mejicano. De [Los planetas, La habitación roja] Nacho Vegas y León Benavente a Vetusta Morla, Love of lesbian [o] El columpio asesino.

Todo esto viene a cuento porque hace tan sólo unos días que he regresado de ciudad de Méjico [,] dónde he podido disfrutar de un espectacular concierto de Los auténticos decadentes, en un recinto [a rebosar] con capacidad para 70 000 mil [personas]. En el viaje iba acompañado por [componentes] de La pegatina porque habían sido invitados a participar en uno de los temas en directo de la banda.

¿Qué puedo decir? Ha sido una experiencia alucinante. Como aficionado he tenido la ocasión de asistir a muchos conciertos pero pocas veces he notado tanto la energía, el entusiasmo y las ganas de disfrutar sin coartadas de ningún tipo, de una música simple, efectiva y festiva tan contagiosa. Un espectáculo [grandilocuente con] un aforo que en nuestro país sólo está reservado a grupos de la órbita como U2, Muse o Coldplay.

No me extraña que el staff de La pegatina se haya puesto, tras girar por medio mundo, Méjico comouna prioridad futur[a]. Las 70 000 mil personas ponen el listón muy alto, pero soñar siempre ha sido gratuito y quién sabe, a veces [los sueños] se cumplen.

Sergi Marqués