Archivo mensual: marzo 2018

[Leone Double dragon reseñil] Puro espagueti western my friend ;)

La vida no vale nada

Muchos pasamos por varias etapas (socio)vitales asociadas a ciertas filias (y fobias). Un periodo me cotizaba al alza lo medieval. Pero casi muy pronto me empezaría a llamar la atención todo lo relacionado con el western.

Y gracias a buena gente y grupazos como Leone a uno se le viene a la almendra e incluso a la patata aquella visita veraniegofamiliar al almeriense desierto de Tabernas.

El exquisitèrrimo aperitivo sónico de su doble sencillo Tus huesos (2016, Delia records) es un entrante perfecto para encarar, comprender y cosmopaladeovidear su primer largo.

Los tempos de pausa y sensatez sonoros, el deje del señor don Jotacè [siempre me ha encantado este palabro desde videar Californication] (Jesùs Canet), la lírica ajustada a neoritmos muy personalistas que cabalgan sin prisa y sin pausa hacia un horizonte melódico anaranjado que nos advierte de la recomendación de gozar con nuevas propuestas como leónidas.

Ojito a los desarrollos avanzantes y a los nada al alzar y medidos cambios de ritmo, que aunque finamente puedan arrojarse poco perceptibles pueden llegar a implosionar en tò lo arto.

La movida del bolero surf progresivo desemboca en la dulzura del (filo)canallismo ilustrado autoadherente desde los primeros cortes. El presidiario es una auténtica delicia, un multiprisma auditivo ejemplar en expansivizaciones y atmósferas.

La vida no vale nada (Clifford records, 2017) es un debut disquense contundente actitudinalmente rebosante, prometedor de una carrera bien jugosona, improntada ya en la mejor etapa de la música española de calidad en la que seguimos por Fortuna surfeando, de quilates merecedores de muchos bolos y festis varios.

Como J en Grupo de expertos o Islamabad, o Noni Meyers en el FIB 2011 da gusto escuchar el acento andaluz de J. Canet en varios cortes.

La instrumentación del elepé se presenta muy cuidada, corpórea. Atesora momentos geniales como la magnanimidad del cierre (Carmencita la churrera) y/o La nana del caballo chico, que no hacen más que acentuar la variada paleta registril de uno de èsos combos que gustan desde el primer play. Los interregnos de la calma más exquisita de todo el largo.

Otro doble combo de hits lo tenemos con la trepidante y desgarradora El inmoralista y Semana santa, que nos reta reptante, letal, improntante, descarada. La homónima tonada número 8 nos asalta tropicosensualizante y prosurfera.

A mil y kilométricas jodidas millas de chorradas y ñoñerías varias y de modas como la `nueva` cocina desestructurada para ricos y que siempre te deja con hambre, Leone, como bien inserta su nota de prensa, reivindican `el bar español y el plato redondo´. Sus tonadas, también redondas, `suenan como espuelas en una plaza de toros vacía`.
Ritmos y melodías auténticas, diferentes en el mejor sentido de la palabra, que siempre goza un@ en descubrir, en toparse con ello. Sí señores y señoritas, Leone suenan muy bien a sí mismos, y èso es de lo que más puede molar en la buena música.

Tus huesos

13/14