Archivo de la categoría: Discs

[Little indian rabbits] Filonoventismos castellanos

Sugar refinery

Contenido y contundente. Grabación plausible salpicada de buenos matices. El trío vallisoletano planea por capas de innegables anglofilias poperas. Minutaje y ráfagas multitemáticas sin complejos coqueteando con momentos que tiran a la épica sin prisa pero sin pausa el disco avanza desplegando todas las texturas decididas.

Ojito a Rhythm, tonada powerpop de dulce progrunge muy guapa para expandirla en vivo, un tema con el que Novoselic, Grohl y Cobain perfectamente podrían haberlo gozado a través de alguna cara b molona y/o sorpresivizando en algún bolo festivalero o salense. Se nota que hay talento para conseguir algo más, una deriva hacia el ruidismo podría ser bastante interesante.


[Furious monkey house] Filogrunge proadolescente

digipack 3.9

Producción impecable, ritmos adherentes e infuencias de muy buen gusto: Run de Furious monkey house, Galicia calidade again. Todo un mérito 101% plausible marcarse tonadas de éste calibre en un combo pontevedrés que se mueve entre los 10 y 13 años de edad de sus miembros. El detalle de grabar en Abbey road bien parece que ha ultramotivado para abrillantar aún más su sonido: una oportunidad e inicio produccioniles que a muchas bandas les hubiera cotizado al alza. `Una forma genial de mostrar lo importante que es la educación musical´ (Arturo Paniagua).

Ell@s y yo lo tenemos claro, los 90 molan mucho más que los sobrevaloradísimos 80. La voz de Mariña guía un anglopop juvenil de guitarras y ráfagas efervescentes, una propuesta ideal para pensamientos y contextos estivales. Y si no deteneros en el temazo Hey girl. Si Kurt Cobain estuviese vivo al menos esbozaría una sonrisa ante los sonidos de una chavalada que derrocha frescura y que algún día puede hacerse grande y gozar en festivales.


[Unknown mortal orchestra] `La música parte de combinaciones, el único límite es psicológico´

Ruban Nielson

Las percusiones comunican todo tipo de cosas. En muchas culturas los tambores son literalmente un idioma. Cuando estaba en la escuela primaria en South Auckland en lugar de campana teníamos a alguien que tocaba un tambor tongano. Puedes  trabajar durante 7 horas ten[iendo] la sensación de que no han pasado más de 2. Cuando estás concentrado y te dejas llevar puedes entrar en un estado agradable dónde comienzas a recoger todo tipo de energías a tu alrededor. Entonces empiezo a imaginar patrones [,] sacar significados, me nutro de diferentes energías para convertirlas en algo concreto.

Multi-love es la definición poshumana del amor como un virus en constante mutación y su adaptación para combatir el odio. No me gusta pensar que hay límite. La música parte de combinaciones, el único límite es psicológico.

Ruban Nielson (Unknown mortal orchestra) en Rockdelux


[The traveller] Guitarreos altmetalizados

The traveller

Contundencia y arrojo desde la primera pista, actidud y pasión rockosometalizantes (projuveniles). También momentos de introspecciones interrégnicas. Guitarras serrantes (auto)motivantes sentías, baterías apañás, ráfagas a lo Evanescence y/o Axel Rudi Pell, coqueteos típicotópicos con las apreciadísimas baladitas metaleras (atiende al suprabizcochismo ilustrado de Maybe) e incluso intros iniciáticas a lo Héroes del silencio para I want to feel.

Con detalles como los mezzoinstrumentalismos proépicos para el corte 6 se nota y agradece que en su debut la banda alicantina ponga todas las Gibson y carne en el asador de lo aprendido y ensayado para sangrar todo lo necesario en el estudio. El bonus track final en su inmensa mayoría al más puro estilo Bonehead de John Zorn and Naked city o Marilyn Manson me parece un regalo tan cremoso que sencillamente da el valor perfecto para apreciar todo el trabajo disquero además de contrarrestar el anterior pastelón ultraedulcorado pianil projevorro.


Editorial Mondo sonoro diciembre 2015

Melomanía

Aunque todavía aturdidos por lo ocurrido en Bataclan durante el concierto de Eagles of death metal hace algunos días nos sumergimos en la larga lista de lanzamientos que éste 2015 nos ha brindado y que se amontonaban en algún lugar de nuestras cabezas, discotecas o discos duros. Esa labor de recuperación nos ha servido para cargar las pilas nuevamente y descubrir que la música tiene un poder sanador que aumenta y se multiplica cuando se comparte.

Tocaba echar la vista atrás e ir seleccionando los que consideramos mejores discos internacionales de la temporada. No ha sido fácil pero tanto nosotros como nuestra legión de colaboradores y sin embargo amigos tenemos muy claro que cualquier tiempo que le dediquemos a escuchar discos y seleccionarlos es tiempo de felicidad y disfrute. Porque no nos cabe ninguna duda de que nuestras vidas aquí y ahora no serían lo mismo sin esas pequeñas píldoras de emoción a las que alguien puso el nombre de canción.


[Tame impala] Fluctuaciones titánicas

Currents

Vaporizaciones, deslizaciones, expansividad, fluir, flotar, irreversibilidad. Otro trabajo radicado en la melomanía que contagia ésta pasión-pulsión.

It made my heart run in circles and overflow

I was closer than ever to letting go

It made my heart run in circles and overdrive

And I was closer than ever to feeling alive

Parker es un auténtico virtuoso tocado por Euterpe que implosiona creatividad pulsionante, instintivamente, siempre alerta de su propio genio creativo. Como Brian Wilson en California, Dalí en un lienzo o Maradona o George Best en una baldosa el líder absoluto autopluriempleado de Tame impala se enzula posrenacentista en su casaestudiocuarto para liarla musicalmente, luego lo pone en común con el resto de miembros tameimpálicos y el resultado vuelve a ser una maravilla sónica enganchante casi como la droga o el amor lanzándola al mundo para volver a clavarlo en el centro de la diana melomaníaca. «Hay otras maneras de hacer música más allá de grabar discos, por ejemplo tocar en directo, hacer remixes, grabar epés o simplemente compartirla en internet. Grabo música constantemente. Si no estoy viajando grabo demos a diario, es algo que sale naturalmente [,] no tiene nada de obsesivo o de obligación» (Kevin Parker).

I saw it different I must admit

They say people never change but that´s bullshit, they do

Desde el primer corte los australianos nos transportan a una dimensión de ondas sonoras y sensaciones del que te vas volviendo adicto sin soportar que acabe el viaje. Así que sólo queda dejarse llevar y surfear por sus mantras a base de capas y texturas increíbles, invencibles.

Who knows? Maybe she does

What´s the worst that could happen?

You´re not a stranger if you´re always on my mind

«Auténticos pa[(]i[)]sajes sonoros en los que adentrarse» (Tomás Crespo). «Asume control total manteniendo la cualidad etérea marca de la casa. Sigue gravitando alrededor de ese proceso mágico que conecta con millones de personas en todo el mundo» (Luís J. Menéndez).

I know just what I´ve got to do

It´s got to be soon

Cuz I know that I´ll be happier

And I know you will too

El tridente letal Let it happenEventually (celestiales crecidas) – The less I know the better es suficiente para que se eleve for my taste como el mejor disco internacional del pasado y gloriosamente melómano 2015.

The time we were by the ocean

I don´t care I´m in love

Sí, Australia mola y mucho, allí está la Great barrier reef para un surf de auténticos pro y también grupazos como éste que, por si hacía falta otra vez, le vuelven a recordar a uno mismo lo importante e innegociable que es el arte de la música, más aún comprenderse un poquito más en nuestras melomanías. Gracias a tí también Kevin, sigue así por favor.


[L.A.] Surfeantes atardeceres proCAlifornianos

From the city to the ocean side

Californias baleáricas. Desde las percusiones iniciáticas a las que pronto se unen las cuerdas del anglohimno Living by the ocean, más que perfecto para abrir o cerrar un bolo eleaense te das cuenta de que Luis Alberto y sus muchachos han vuelto a rematar un elepé magno de canciones impecables de cadencias melódicas y crecidas victoriosas guitarrobaterizadas positivistas soleadas maravillosas, y también bizcochointimistas cuando se tercia y sino fichar Higher place, una delicia ciclópea que entra por todos los poros tirando hasta de sentíos trompeteos ochenteros y olé. “Arrasador por su enorme calidad. Natural incluso evocador. Emotividad épica [en armónica y] cristalina línea melódica” (Raúl Julián). Ojo al derroche de fuerza y belleza de piezas como Revolutionary disguise, In gold y Steal my rivals.

“Clase [,] potencia. Un buen puñado de temas que más de una banda extranjera mataría por tener en su repertorio” (David Pérez Martín). También tienen playas y palmeras pero las Balears no son California, ahora bien, los musicazos de L.A. siguen siendo la mejor banda nacional cantando en el idioma de Bukowski, esto es así. From the city to the ocean side también son “bosques, largas carreteras, hogueras, moteles, acantilados, cabañas. Varios días por la costa de California: un coche, vino [y] guitarras. Todas las canciones salieron en ese viaje” (Luis Alberto Segura).

Un trabajo para dejarse llevar (Let it be beatleniano let it happen tameimpálico). La sensación que queda tras cada escucha es la de estar ante un disco grande de anglopoprock que nunca pasará de moda, más bien le pasará como a los buenos caldos, ya sea bourbon o vino gallego, californiano o riojano.

Octubre / Sony

14/14

https://open.spotify.com/album/5mHvUzKu2iKDY5T534cdDK


[Foo fighters] Leyendas del rock (y del posgrunge)

In your honor

Te pueden gustar o no, a servidor obviamente le enrrollan, y mucho, pero éste trabajo double dragon discompactil (el primero para toda la carne al asador, el segundo para la introspección y la acústica gourmet sublimando todo el bizcochismo intimista que haga falta) vuelve a demostrar lo impecable, límpida y perfecta ejecución/producción disqueras. Las cancionzacas de los Foo, en la inmensa mayoría de las ocasiones protagonizadas por guitarras brutalcelestiales sin olvidar la cremosidad máxima percusionil de Taylor Hawkins desde su incrustación en la banda invitan a surfear como un loco, follar cual tiranosaurio o perderse en un Mustang 500 por alguna carretera icónica.

Grohl es un músico mayúsculo, un currante, un autodidacta magno que jamás podrá negar que gran parte de su éxito se lo sigue debiendo al proyecto del gran líder de Nirvana. Él lo sabe pero está en su perfecto derecho de hacer las declaraciones que estime oportuno. Razor, Still y Over and out no están mal y sobre todo Friend of a friend, que me reminiscencia a Cobain e incluso a Kevin Parker, pero vamos al grano, al cede 1, más redondo que la carne y el pan de la hamburguesa que te comes el primer día de vacaciones en California (o Australia) dónde las Gibson, Fender y Gretsch lo petan como el buen arte del rock merece. Can you hear me, hear me screamin´? Sin duda, con tan ciclópeoépica primera ráfaga no puedes más que gozarlo. Volvemos a la idea de follar como leones, pillar olas locas y por ejemplo y/o también gozarlo en festivales y juergas varias sintiendo el putoamismo de la melomanía siendo todo lo hedonista que te plazca.

“Himnos reimaginados con grandes arrebatos de ruido melódico [(]de guitarras[)]” (Steve Kilbey, The church). In your honor, Best of you, The last song. Ostiones aguitarrados 1 detrás de otro, hit enlazado con hit para no dejar de clavarlo. No busquéis 3 pies al gato, no hay ni una pocha. Cuando Dave, Taylor y sus colegas la lían con las 6 cuerdas y las baquetas ya no hay nada que hacer, bueno sí, gritar Fuck yeah! y dejarse llevar por ritmos y tonadas tan magnas y bien hechas. La antipasteleante y antipaletines voz de Grohl se funde y turna con guitarrazos lumínicos indestructibles para ir dándote la del pulpo sin dejar de hacer justicia con amplis, cascos o lo que sea. Un disco grande como diría Julio Ruiz, muy grande, y de qué manera. Otra de ésas perlas por las que entiendes lo decisivo que seguirá siendo la música/melomanía en tu vida, colectiva pero también lo más sana e intransferible y subjetivamente posibles y deseadas.


[Bloc party] Emociones sintetizadas

Silent alarm

“La música es un refugio, detalles, cimientos de recuerdos” (Ricardo León, McEnroe). De la etapa en que empecé a preconfigurar mi melomanía a base de buena música, sí, ésa que huye del pasteleo, la vomitiva repetitividad, la radiofórmula mainstream y la prefabricación microondil estos meses me he acordado y tenía de gustosa tarea pendiente teclear acerca del magno y delicado Silent alarm. Desde la contundencia primigenia de la primera pista sabes que hay muchas papeletas para que se expanda un gran álbum. Pasajes emos, guitarras potentes, teclados sólidos; hits incontestables desde la primera embestida [Like eating glass, Helicopter (there’s a time and there’s a place. Are you hoping for a miracle?), This modern love, The pioneers (If it can be broke it can be fixed)] y también momentos de pausa, elegancia y delicadeza sublimes como Blue light o She’s hearing voices (she is yesterday’s news).

Disco “lleno de vetas brillantes” (Jorge Navarro) multicapas plurilectura. Ojito a las cremosidades bonus tracks, la perla filopetapistas Little thoughts y la forzuda crecida conjuntada de 2 more yearsKelechukwu Rowland Okereke y los suyos parieron un trabajo impecable que se inscrusta por pleno derecho en la mejor tradición angloindie, esta vez con filias electrorock desde la capital inglesa.

Además de melódicamente maravilloso a nivel lírico estrofas, estribillos y titulares no están nada mal [Price of gasoline (I can tell you how this ends), So here we are (I can see it again), Luno (I’m trying to tell you everything), Plans (make your peace. It’s happening without you. So kiss me before)]. Amor, ráfagas de recuerdos y hasta cremosonas proclamas y pullitas antisistema/anticapitalistas.


[Foo fighters] La vida sigue, siempre

Foo fighters

El multinstrumentista y magno músico Dave Grohl ya pergeñaba sus propias composiciones tras y entre los bombos de la mejor banda de grunge de la historia (Nirvana, obvia e indiscutiblemente). El vacío y la orfandad noventeromelómanas tras Cobain dejaría paso a una banda gloriosa de temazos épicos siempre bien aguitarrados que lleva facturando hermosuras sónicas desde mediados de los maravillosos 90 (y duran, y duran, y que duren). Siempre he sido más de Kurt pero Grohl la parte y hay que reconocerlo, éste largo es delicioso.

De pasajes tan contundentes como la persecución de Le llaman Bodhi. Compositiva y melódicamente compensadísimo, cambios de ritmo cegadores, roturas de cintura sonoras cual regate de Djalminha, baterías fieras y bellas fundiéndose con guitarracas muy pro, rabia destilada de dulzura envidiable, un menú surferogarajil bien surtidito. Otra buena patada al postureo estéril de reivindicar los sobrevalorados 80. Por momentos se torna en “una masiva tormenta sonora que se vuelve armónica, conciliadora” (Tomás Crespo).

Imparable. El disco de los de Seattle “suena rotund[o manteniendo] intacto su poder emotivo” (Juan M. Freire). Un inicio memorable que les sigue colocando con justicia en el podio del mejor anglorock fuerte junto a mis adorados QOTSA. Guitarreos límpidorockosos que te inyectan la energía necesaria para ponerte a tono y a tope y afrontar un montón de cosas. Un calendario de canciones radiante que no pasa de moda sonando tan demoledor como el primer día.