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[2014] Irreversibilidades melómanas

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“El sentimentalismo es la alopecia de los sentimientos” escribe Ray Loriga en su más reciente y de nuevo novelón. Cierto, pero hay años que marcan, que merecen ser recordados aunque peligrosamente puedas caer en el bizcochismo y ciertas nostalgias. Pese a la ausencia de un nuevo disco de Los planetas 2014 será un año improntante grabado a fuego en memorias colectivas y en subjetividades intransferibles. Luchar por un sueño es de lo más bonito y de lo que más te puede llenar en la vida y sí además vas viendo y sintiendo como se va dando forma a “la movida” no puedes más que seguir trabajando con pasión e ilusión renovadas para intentar ofrecer la mayor calidad y variedad posibles a nuestros estimadísimos lectores que son los que finalmente dan sentido a toda nuestra obra.

Independance, Juglar, Contraclub, Penélope, Montilla, Charada, El sol, Mad indie summer, Boite, Joy eslava, Teatro Lara, Tomavistas, Un lugar llamado mundo, Nocturama, Territorios, Hangar [y a nivel fan tirando del bolsillo propio Santander music, Vetusta Morla, Iván Ferreiro, Sexy Sadie, Templeton y Standstill]; Alborotador gomasio, Ellos, El hombre rana, Joe Crepúsculo, Guadalupe plata, Poomse, The prussians, Supernumerario, Atención tsunami, La habitación roja, León Benavente, Los claveles, Los pilotos, Sangre, Novedades Carminha, Alexandre Lacaze, Genérica, Los Punsetes, Love of lesbian, Lori Meyers, Maryland, Niños mutantes, Mucho, Sidonie, We are scientists, El columpio asesino, Nudozurdo, Edredón, Fira fem, El lado oscuro de la broca, Perro, Triángulo de amor bizarro, Cómo vivir en el campo, Pasajero, Fuckaine y The right ons entre otros. Buenos grupos y grupazos que hicieron de la pasada anualidad un gozo mayúsculo para la melomanía y una satisfacción laboral y personal gigantesca para todos los que trabajamos en éste bello y maravilloso proyecto llamado Poplacara.

Creo que en la vida hay que ser humilde y no olvidar jamás tus raíces por muy lejos que llegues. El origen y el destino seguirán siendo los mismos: la buena música, los buenos artistas que no paran de crearla y todas aquellas personas que amparan y seguimos defendiendo a capa y espada éste hermoso cosmos. Del romántico fanzine de 1984 a la actualidad digital (ya 2015 ¡oiga señora!) imperante ha llovido mucho, pero jamás en vano. El que no llora no mama y en la vida hay que currárselo, la meritocracia tiene sentido pese a la superestructura del tinglado montado por paletines, ladrones y demás sanguijuelas sin escrúpulos y con menos vergüenza que un gato en una matanza. Desde luego que siempre nos quedará la superioridad moral como bien apuntaba Luther King. Pero centrándonos de nuevo en lo principal parafraseando a cierto grupazo granadino siempre nos quedará la música, eso jamás nos lo podrán arrebatar y como bien dice el dicho que nos quiten lo bailao. Al final volverá a quedar lo más importante, las canciones y todos los sentimientos en colores aún por inventar que seguirán provocando.

El nivel ha quedado muy alto y hay muchísima gente a la que agradecérselo. 2015 se presenta muy grande y apetecible. Todos los que formamos parte de ésta mágica publicación seguiremos en la brecha intentando implementar en todo momento la mayor profesionalidad posible sin olvidar paladear cada bolo y evento.


[Santander music festival] Día 3/última noche. Desembarco canadiense en Santander

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También lo bueno, lo mejor siempre tiene un final. El festival llegaba a su eclosión y las sensaciones y todo lo decisivo que flotaba en el ambiente estaba deseando su implosión definitiva. En esta ocasión el responsable de electronizar los intermezzos fue Miqui Puig. Los primeros en enfilar la recta final serían el sexteto cantabruco Templeton, que subrayaron su sonido a través de una progresividad de melodías dulces, llevaderas y de ráfagas bien mecidas y medidas destapándose como un entrante perfecto para los golpes sonoros venideros.

Sidonie (Cabecera, Vidala)

Sidonie. El mítico grupazo de la ciudad condal volvería a exprimir su minutaje seleccionando puro caviar de entre todo su gourmetizado cancionero. Te pueden gustar más o menos [a mí me parecen irreversiblemente sublimes], pero es innegable que su pegada y su actitud en directo es profesionalmente intachable. Miden los tempos como nadie, se entregan, se lo pasan bien y enriquecen y recubren de magia fortalecida sus temazos. El set list orgasmeó desde el inicio (La sombra) para deleitarnos en el tercer corte con A mil años luz, ese himno eterno que hace aflorar las subjetividades colectivas y que personalmente opino que es una de las mejores canciones hechas jamás en éstas o en cualquier latitud. El pináculo del glorioso Fluido García dónde la pasión se desata y la percusión de Axel cabalga al unísono de los puntiagudos y precisos guitarrazos de Marc y Jes para circundar una obra maestra que te pone la piel de gallina y que te recuerda en cada acorde por qué la música es una de las partes más vitales de tu existencia. Tras dar buena cuenta de sus recientes cancionzacas sierrocanadienses acabaron cerrando con El incendio para quemar todas las naves y volver a dejar el pabellón alto y las ansias melómanas intactas. Otro bolo legendario dónde Marc Ros volvió a flotar entre los fans con esa oda sobre las desgracias cotidianas, Un día de mierda, karaokeizado con gracejo por toda la campa y que volvió a demostrar todo el talento de una banda rodadísima y que no para de reinventarse. Grandes de nuevo, gracias de nuevo Marc, Axel, Jes, Edu y Marcel.

Glass animals se gustó en los entretiempos cuando las atmósferas y los presentimientos de la magna banda de Tres Cantos ya surfeaban el ambiente.

Vetusta Morla 2 (Saray Lobo)

Vetusta Morla. La deriva hacia su Golpe maestro fue un subidón continuo para incrustar de nuevo en la historia musical un directo exquisito dónde Pucho se liberó en cada corte propicio para bandas sonoras memorables. Copenhague o Valiente sacudieron la barrera del sonido y de la calma para hacer aflorar toda la elegante rabia de una formación que tampoco para de girar y que deja tras de sí justificados piropos y merecidísima admiración. También te podrán gustar más o menos pero se muestran impecables en la instrumentación y te transportan en volandas hacia el amor loco por la buena música y concentrarse sólo en dejarse llevar por sus letras y contundencias.
Desgraciadamente encarábamos las últimas horas del Santander music. Todo había merecido la pena y la palabra éxito volvía a circular como la pólvora. Las acciones de la fiesta cotizaban al alza y los dividendos sónicos crecían hasta colapsar el mercado. Entonces los  experimentados y de culto Sexy sadie comparecieron en el escenario principal para reminiscenciar los laureles de los 90 (gracias Nirvana, gracias Los planetas, siempre) en una sentida actuación meláncolicamente detallista repleta de desenvoltura y saber estar. Para deleite de sus correligionarios se vaciaron con un par de bises extra que continuaron manteniendo el nivel para poner un broche dorado al ocaso de 3 días y 3 noches inolvidables, lumínicas, de necesarias fases psicodélicas y sobre todo de canciones sin fecha de caducidad, gente con ganas de pasárselo bien y todo ello en la estación ideal para lo improntante y las intensidades: el verano.

“Están afligidos por el amor aquellos que, cuando entra en su pecho, intentan cortar sus alas o atarlo [,] pero aquellos que cuando llega están agradecidos y lo acarician y cuando se va lo dejan ir son siempre queridos y bajo su dominio triunfarán. Por eso no intentéis regular a quien vuela o cortar a quien se acerca y así seréis felices” (Maquiavelo).

Fotografía: Vetusta Morla (Saray Lobo), Sidonie (Vidala) y wakeandlisten.com


[Santander music festival 2014] Día 2/segunda madrugá. Fue eléctrico

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La alineación titularísima para el primero de agosto prometía emociones fuertes. Las expectativas serían superadas y como siempre volvería a ganar la música y el buenrollismo ilustrado (sónico).

En esta ocasión sería Eme Dj la encargada de interseccionar la suculenta tarta sonora coronada de atractivas guindas para la ocasión.

La habitación roja 6 (caralibro)

A dios lo que es de dios y al César lo que es del César.
De viernes, de cine. El empaque y el positivismo del magno repertorio de La habitación roja se descubrieron como el más placentero golpe encima de la mesa de todo el festival. Con un set list muy trabajado no dejaron lugar a las secundariedades y no pararon de derrochar liderazgo y saber estar. Ser el primero en abrir una jornada festivalera no tiene que significar ni mucho menos un papel secundario. El grupazo levantino se reivindicó de la mejor manera posible: luchando contra el molesto chirimiri de más que amenazantes nubarrones dando un bolo energético y de los que dejan huella. Tocaron prácticamente todo el grueso de su discazo La moneda en el aire sin olvidar hits e himnos varios como Voy a hacerte recordar e Indestructibles, ésta última con un semialargue acústico que la robusteció aún más si cabe, una obra maestra de la alternatividad pop de estribillo letal.

El final enmarcaría su gesta cerrando con la lumínica y gloriosa Ayer, cuyas postreras distorsiones retroalimentaron una última traca proWho para cerrar el círculo de una actuación memorable, de esas que ganan adeptos y refuerzan aún más a los seguidores más añejos. Jorge, Pau, Marc, José y Jordi, sencillamente gracias.

Love of lesbian 1

Con las pilas bien cargadas se podía afrontar con garantías el resto de asaltos. El contexto más expansivo llegaría de la mano del sexteto lesbiano, impecable en el espectáculo desde las presentaciones. Tijeretazos contra el aburrimiento: un show mayúsculo con luces de neón pese al inoportuno problema técnico que impidió implementar la ración completa de visuales de El poder de la tijera de Love of lesbian.

Todo el tinglao vino de la mano de Santi Balmes y sus muchachos rubricando la faena con una apoteosis final en que uno de sus miembros se atavió con la indumentaria perfecta para hacer bodyboard o bucear en busca de jugosa fauna marina para recorrer sin tocar el suelo (con ayuda de las manos y brazos en alto de los fans de John boy) el trecho que separaba el escenario de la torre de control. Una alocada azaña que se tornaría sin duda en la anécdota de la noche. Por el camino un incombustible, todoterrénico y airoso frontman se marcaría una versión del rafaelino Como yo te amo. Despedirse con la sintonía de la intro de True detective se antojó un gesto tan grande que todos los efectos de halo anteriores estaban más que justificados. Otro conciertaco electrificante a través del repertorio más cañero de los barceloneses.

El columpio asesino 2

Tras las penúltimas pinchadas del Dj residente para la ocasión llegaría el turno de los elegantemente incorregibles El columpio asesino, que volvieron a mostrar una dejadez profesionalizada exquisita tirando de cancionzacas de ayer y de hoy, desde su sistema Jersey hasta sus viajes a Berlín (momento discobailable máximo) pasando por sus temazos de más reciente creación cómo Babel y el homónimo de su último trabajo. El ciborg vocalbateril Álvaro Arizaleta volvió a dejar a más de uno y de una con el culo torcido para demostrar de la pasta que está hecho un artista virtuoso.

El double dragon electrónico de 2 many Djs jugueteando, entre otras lindezas, con temas de Chimo Bayo fue el encargado de finiquitar la jornada interrégnica del festival más grande de toda Cantabria, una jornada que dejaba un poso de peso que aún perdura en la retina de muchos y que patentizó toda la magia que se puede desplegar cuando se junta buena gente con ganas de pasárselo bien y músicos entregados al noble arte del rock y otros ritmos con buen gusto.

 

Fotografía: Vidala y Facebook


[Santander music festival 2014] Día 1/primera noche. Aquella canción de los años 2000

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Las arenas y alrededores del bello paraje dominado por la playa de la Magdalena fueron testigos de otra nueva edición del exitoso festival Santander music. La climatología cantabruca siempre tan esquiva y traicionera fue desde la primera jornada una amenaza latente y de lo más incómoda. Pero las energías melómanas y la buena estrella se alinearon para mantener a flote las constelaciones de la fiesta y de lo más importante, las canciones.

León Benavente 1

El profesional y potentemente preciosista directo de León Benavente  fue el encargado de iniciar el viaje para ir dando paso a un cartel más que contrastado, ciertamente exquisito. Tras los intensos rugidos Meneo Dj siguió en su segunda tanda amenizando las atmósferas preparando el terreno para el esperado bolo del antiguo líder de Los piratas.

Iván Ferreiro 2 (cabecera)

El sentimiento y el intimismo improntante de Iván Ferreiro, acompañado al bajo por el prolífico y solicitadísimo Ricky Falkner, hizo venirse arriba a todos los presentes alcanzando el clímax con el irreversible y ultrasónico himno eterno Años 80, una de las mejores canciones pop de la historia, un auténtico tesoro, una de esas de estribillo y subida que te ponen los pelos de punta y te transportan a tus rincones personales e intransferibles preferidos.

The asteroids galaxy tour 1

En el ecuador de la noche santanderina el anglo power pop de los divertidos The asteroids galaxy tour (que nombre más jugoso oiga) sería un prolegómeno más que aceptable para que tras otra movidita sesión en el Escenario playa hicieran acto de presencia los deseados Izal, que proyectaron los puntos sónicos más fuertes a través de todos sus temas más sentidos que hicieron vibrar al personal, el cual se entregó en un in crescendo imparable alcanzando la cima sonora con La mujer de verde.

Sobre las tablas, “sin trampas”, es el momento perfecto para descubrir o redescubrir a un grupo. Para fin de festejos Standstill demostró un derroche y un abanico de sonoridades sorpresivizantes que dejaron un buen sabor de boca para complementar la primera etapa playerofestivalera del momento.

Fotografía: Facebook oficial Santander music festival


[Festival Tomavistas 18 y 19 julio 2014] Primera toma. Columpiándonos en triangulizaciones salvajes

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El privilegiado enclave del Hipódromo de la Zarzuela fue dónde tuvo lugar la esperada primera edición del Tomavistas. Un cartel lleno de grupazos independientes pata negra que no defraudó.

 

Tras las actuaciones de Tigres leones, Cómo vivir en el campo y Coraje siguieron abriendo el melón las distorsiones y el gracejo del animado cuarteto murciano Perro, que se marcó un double dragon guitarropercusionil pluriempleil multitarea turnándose en el teclado y en los comentarios juguetones. Una función con hambre y actitud para irle dando pulso a lo que se avecinaba.

 

Desde Zamora el pop difuminado de El lado oscuro de la broca actuaría de previo para el empaque shoegaze profundo del trío Nudozurdo, maestro en los cambios de ritmo y que siguió entonando a los presentes.

 

Mientras preparaban los nuevos instrumentos y juguetes varios tocaba volver un rato al césped de la mano del anglopop con toques de la mejor tradición del rock estadounidense de los madrileños Jack knife.

Triángulo de amor bizarro 8

Arañando el atardecer los galaicos Triángulo de amor bizarro desplegaron desde el primer acorde toda su atronadora potencia contagiando a una audiencia cada vez más entregada. Torsiones míticas en la línea de Los Punsetes y Los planetas (palabras mayores oíga) en una cuidada selección de toda su discografía.

Con una audiencia ya panópticamente abducida petándolo literalmente con el himno de su último disco (Estrellas místicas) continuaron su clase magistral de pedaleos legendarios que algunos pudimos catar con los amplis bien cerca temblando a pleno pulmón. El pabellón había quedado bien alto y era difícil superarlo.

 

Edredón surtió electropop con ráfagas dispares entre las elegancias oscurantistas y el intimismo.

León Benavente 12

Los rugidos de León Benavente, con Eva Amaral bien atenta entre las primeras filas, volvieron a dar muestra de su letal escena y gran pegada frente a la gente. La anécdota fue sin duda la caída perfectamente rehecha de Abraham Boba mientras se vaciaba con El rey Ricardo. Ser brigada y Ánimo, valiente fueron prácticamente un karaoke colectivo generalizado: es casi imposible no unirse a semejantes cancionzacas. Un concierto de subida continua maximizante y que enganchó al respetable desde la primera canción.

Los fluídos, energéticos ecos y tonalidades de Fira fem preparaban el asalto final.

El columpio asesino 6 (cabecera)

Las horas previas habían estado fetén, pero aún quedaba lo mejor. Pocas veces me ha impactado tanto poder ver por fin a una de mis bandas favoritas en vivo (creo que sólo me ha pasado realmente con Los planetas, Sidonie y Alborotador gomasio). Semanas atrás había estado en bucle con el ipod. Llegaba la hora de El columpio asesino, que mediante un directo descarnado, salvajemente brutal fueron introduciéndonos en todas sus texturas respetando la cronología de su último disco para los primeros temas.

(Intro) Babel empezó a sonar desde la oscuridad mientras iban ingresando uno a uno todos los componentes de la banda. Los pedaleos y guitarreos pro que seguirián aún resuenan entre la afortunada colectividad.
La puesta de largo difícilmente igualable se visualizó con el irreversible protagonismo de Álvaro Arizaleta, un intérprete completísimo con el aura y la realidad de un aparataje alienígena ciborg guitarrovocalbateril que nos dejó con el culo torcido. Babel, Toro, Perlas o himnazos pretéritos (Vamos) relampaguearon por todos los confines del recinto con una fuerza imparable para reforzar a sus fieles seguidores y ganar adeptos a la causa de un grupazo capaz de seguir reinventándose y por tanto en su mejor momento.

 

El fin de festejos correría a cargo de Dj Pau Roca (La habitación roja), pero el pan de la intensidad ya estaba ganado y había que descansar un poco para afrontar la siguiente fecha.

 

Fotografía: Pedro Bao
https://www.flickr.com/photos/cordreum/sets/72157645928943039/