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[Cultura inquieta/Charco 2015] Motorizaciones planetocrepusculares

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La plaza de toros getafense volvió a ser testigo de artistas y conciertos variados para volver a completar otra más que molona jornada de un festival veraniego que va ganando muchos enteros. El exótico y dulce bizarrismo de Pedrina y río, Camila Moreno con su intimismo apañado, la pausa cantautoril filotropicalizada de Little Jesus, el cantautorismo incisivo y protestatario prorockero de Nacho Vegas y un pintón poperismo panamericano a cargo del original Gepe precedieron al espléndido bolo de El mató a un policía motorizado, que desplegó un más que correcto y pintón estilo propio con fases de recogimiento shoegazer premium. No faltó ni falló la gloriosa dupla dinásticoescórpica Chica de oro y Mujeres bellas y fuertes.

El mató a un policía motorizado 6

Como dijo Savage, la emoción destilada es la esencia del pop. A J, Florent, Eric, Banin y Checopolaco (Los planetas, indiscutibles cabezas de cartel y la banda nacional aún en su vigencia de más importante e influyente) se les ve más en plena forma que nunca derrochando una segunda juventud envidiable y revitalizada haciendo sonar sus canciones de manera contundente y mágica. Melodías pluscuamperfectas sacando todo el bravío que llevan dentro. El movimiento se demuestra andando y de qué manera. Los granadinos surfearon todo su arte a través de una actuación magnísima dejándose llevar en sus melomanías a través de 17 cortes a lo largo y ancho de todos sus palos, desde la más reciente etapa filoflamenca hasta su invencible noise pop (noventero) shoegaze que siguen abanderando liderísimos.

Sentimientos puros desde las entrañas, un acontecimiento montañorusístico a través de toda la amplia gama planetera. Brillando en fases de contemplación y religiosidad [Ya no me asomo a la reja, Corrientes circulares en el tiempo o el momentazo mayúsculo de Toxicosmos («Y estallan los sentidos en colores aún por inventar»)] y mala leche himnaria (El duendecillo verde) hasta ráfagas legendarias (La caja del diablo, Segundo premio, De viaje), sin pasar por alto atractivísimas composiciones (Alegrías del incendio, Romance de Juan de Osuna). En lides colaboracionistas La bien querida se aderezó con gracejo para No sé cómo te atreves y si casi una semana antes en Benicasim nos deleitaran con la colaboración de Mendieta, en éste caso sería Santiago motorizado el elegido para enriquecer Un buen día, devolviendo “el favor” de la previa colaboración Jotil con los pibes platenses.

Tan en su salsa estaban que aún no previsto en su setlist nos hicieron gozar con un bis ingredientado con la mala baba y flamenquería de Reunión en la cumbre y el himno generacional Pesadilla en el parque de atracciones, una de ésas canciones que lo explican casi todo intravenándose desde el primer play o directazo irreversiblemente en la banda sonora de tu vida.

Joe Crepúsculo 7

Joe Crepúsculo a pecho descubierto, calzón quitao y tumba abierta hasta se arrojó con una versión de Maricas (Los Punsetes) de nuevo con un Nacho Vigalondo entregadísimo en sus locuelas danzas y algunos amiguetes juerguenses más presentando nueva cremita (Nuevos misterios) y una selecta selección de sus electrochispeantes hits de siempre.

En suma, una buena selección musical coronada por un triplete final jugosísimo. La nota negativa: limitar la libertad de movimiento de los profesionales de la prensa. No tiene ningún sentido. Dejar entrar y salir del recinto libremente no es un lujo, que uno viene de la miel sobre hojuelas del mágico y toropoderoso FIB y de los cremosones Tomavistas y Sansan dónde no nos pusieron ninguna pega, sino todo lo contrario. Si me apetece volver al coche a comer y/o beber algo o por alguna otra cosa que necesite y pueda haber olvidado y volver a la zona de conciertos es tan de cajón como legítimo. Sería un pasteleo inerte no señalarlo, por lo demás una organización muy buena llena de currantes y sin ningún incidente a lamentar.

Fotografía: Alfonso Vega


[Señor blanco] Elección pop, siempre positiva

Señor blanco

Más que apañaíco power indi pop andaluz, sentío, de letras con momentos de titulares muy aprovechables. Pasajes esperanzadores y soleados bien hilados, compensación y equilibrio compositivos, producción nítida y profundidad evolutiva notable que desemboca en instantes muy dulces, para muestra las geniales y cinematográficas intros de Tu ley y/o Los elegidos.

“No necesita[n] grandes artificio[s] para alcanzar la intensidad” (Enrique Peñas). Guitarras llevaderas, fragmentos sónicos paralelos a Second y la mejor versión de Miss cafeína entre otros. “Firma[n] un poprock tan electrizante como emocional” (Mondo sonoro), los cordobeses son uno de ésos grupos fieles a su propio estilo destilado fundamentalmente desde la exitosa tradición popisureña de ayer y hoy.


[Second y Señor blanco sala Hangar viernes 30 enero 2015] Pop exquisito

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Jugando en casa los cordobeses Señor blanco serían los encargados de preceder bajo los focos a Second. Desarrollando su habitual indie pop elegante y bien ejecutado los andaluces mostraron 3 nuevas canciones de su inminente nuevo disco, Los elegidos, entre ellas Antimateria, que dieron buenas pinceladas de su nuevo repertorio. Un entrante perfecto para el siguiente nivel de la noche.

Tras una espera que se hizo larga por la expectación acumulada y con un local en todo lo alto hasta la bandera (sold out por supuesto) la exitosa banda murciana tenía preparado un bolo de aúpa con un cancionero bien selecto a lo largo y ancho de todos sus temazos e imparables estribillos. Sean Frutos y los suyos empezaron fuerte la noche. La adherencia y contundencia de la montañarrusística 2502 rompió el hielo para iniciar el bucle energético. No esperen ningún rollo shoegazer, Second es puro movimiento, derroche y nervio. Pura entrega alargando los tempos de cada pieza con maestría y autopaladeando como nadie sus creaciones. Teclear desde ya que en una jornada mágica los murcianos hicieron doble bis, dato llamativo y original que enganchó al entregado público como pocos y que hay quedará.

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La primera fase del viaje sónico estuvo salpicada por una sucesión de codas que nunca decrecían y que se gustaban en cada acorde. Antiyo, Muérdeme, Más suerte (en cuarteto), Las serpientes o Espectador se colaron por cada poro de las melomanías individuales y colectivas. El ciclo se cerró con Tu alrededor, momento grande en el que Sean fue rulando el micro entre los fans sin parar de ganárselos a pulmón.

Con todo el mundo atentísimo y de nuevo espectante comenzaban tras el primer bis con otra buena tanda de temazos. Con un frontman que sudó entusiasta su camisa se arrancaron con Caramelos envenenados, instante intimista proacústico en que por momentos se volvió a formación en cuarteto con un Fran Guirao nada desentonado a las teclas, otro síntoma de lo a gusto que se encontraba la formación cuyos miembros entraban y salían o iban cambiando de instrumentos y papeles con naturalidad y gracejo. Después vendrían la fraccionaria Conocerte dónde se unió a la fiesta una harmónica y las soñadoras N.A.D.A y Autodestructivos.

Las guindas para la dupla del segundo bis y tercera parte definitiva fueron para los himnos Si todo se oxida (estirada majestuosa hasta el orgasmo sonoro en mi momento favorito del evento) y la demandadísima y creciente Rincón exquisito, que también se dilató en consecuencia exprimiendo cada punteo y gesto para estallar en la merecida ovación y satisfacción del trabajo bien hecho.

Fotografía: Pablo De Serna

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[The prussians local La abuela rock Montilla sábado 31 enero 2015] Conquistas prusianocordobesas

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Siguiendo con los melómanos actos del 30 aniversario la familia poplacariense volvió a hacer piña arrimando el hombro con La abuela rock para degustar una de las delicatessen indies patrias más prometedoras y que van pegando cada vez más fuerte: los mallorquines The prussians, muchachada excelente y de talentazo constatado.

En un bolo memorable y al que no le faltó de nada Dominic, Gabriel, Jorge, Tino y Ferchu se fueron soltando en un crescendo efervescente contagioso para mostrar y exprimir todo su buen hacer e intensidad. Tirando de un set list eficientísimo (versión angloaustraliana muy surfera y regalo de una nueva composición incluidas) el grupazo isleño fue recorriendo su exitoso y brillante debut disquero en largo para ir flasheando la noche con alargues guitarropedaleados a la altura de bandas tan grandes como sus atractivas influencias. Cancionzacas como The place, Last call (todo un gustazo sentir en directo su cambio de ritmo rompecinturas y su subida demoledora), Games o A stone fueron saciando sonoridades y consolidando la juerga. Uno de los momentazos de la noche fue cuando su frontman al estilo del nuevo rollo de El columpio asesino se marcó la penúltima [aún quedaba el apoteósico truco final] arrancándose con las baquetas.

Comparado con Keith Richards no he estado en tantos conciertos pero no me puedo quejar. No es ningún topicazo y los que tuvimos el privilegio lo sabemos: Los prussians estaban en su salsa y más a gusto que nunca. En contadas ocasiones se ve a una formación tan cómoda y receptiva sobre las tablas. Y debajo de ellas: conforme avanzaba la cosa irían descendiendo del escenario y fundiéndose con el respetable el trítptico guitarrero prusiano para gozarlo saltones y bailongos con la primera y con todas las filas, había muchas ganas de pasárselo bien y se superaron todas las expectativas. Tal era el clima y el caldo de cultivo sónico imperantes que dulces y sorpresivizantes se marcaron un bis mítico viajando en un temazo extra dónde se fueron sumando instrumentos junto a la fiesta pura y dura.

Mul mul y sus creadores van pidiendo a gritos petarlo en un festival grande. El contexto no puede ser más proclive. El duende andaluz surfeó cada milímetro y la actuación prusiana ya forma parte de la élite histórica musical de la ciudad y extensos alrededores de tan bellas tierras sureñas. Sencillamente GRACIAS chavales, a seguir creando y petándolo, paladeando vuestras merecidas sensaciones y reconocimiento cómo si no hubiera mañana.


[León Benavente, Dynamo shock, Señor blanco, Djs Rayadas y Djs Poplacara 29 marzo 2014] Cálidos rúgidos sónicos

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Pese a las descontextualizadoras y adversas condiciones climatológicas Montilla acogió y fue testigo de una noche de buena música y mejor rollo. La abuela rock y Poplacara volvieron a unir fuerzas para conformar un cartel contrastado y muy atractivo.

La nave industrial dónde tuvo lugar el minifestival poplacariense reminiscenciaba una magia particular curiosa y magnetizante.

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Para ir entrando en calor Djs Rayadas aperturizaron pinchando temas moviditos de aquí y de allá. Fue el previo elegido y acertado para la primera formación cordobesa de la noche: Señor blanco, que dieron forma a su bolo a través de un decálogo sónico que recorrió toda su discografía junto con bienvenidos apuntes de lo que será su próximo trabajo. La banda andaluza mostró ganas, energía y positivismo (sonoro) para seguir caldeando el ambiente y luchar contra las inclemencias de la más que fresca noche. Entre temas como Mi punto de control, Edimburgo, Estáticos y frágiles, Heridas de guerra y Sin gravedad el momento álgido de su apañado pop rock llegó cuando se marcaron un popurri indie atreviéndose con un homenaje a los consagradísimos grupazos de star system compuestos por la triada Los planetas, Lori MEYERS y Los piratas.

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De nuevo las simpáticas y melómanas Djs Rayadas harían de previo para el momentazo más esperado del evento: León Benavente. El cuarteto leónido fue el que subió la temperatura al máximo en el clímax de la velada embarcándose y embarcando a todos los presentes a través de un viaje de 12 canciones líricamente geniales y con un sonido buenísimo rozando la perfección del estudio y los arreglos. Tras una majestuosa Intro las 4 primeras fueron Las hienas, Década, La gran desilusión y Muy fuerte, éste último corte fue con el que empezarían un in crescendo imparable hasta su apoteósis (instrumental) final.

El quinteto siguiente antes de los bises correspondió a Revolución (dónde se desatarían los incondicionales coros hasta el aliento postrero), Avanzan las negociaciones, El rey Ricardo, Europa ha muerto y Ánimo, valiente, el imparable himno de la banda que se alzó con una potencia y un ritmo con el que ya tenían más si cabe a todo el público en el bolsillo.

La terna conclusiva fue protagonizada por Todos contra todos, La palabra y Ser brigada, temazo dónde la apoteósis concluyente sirvió de broche a una actuación grandísima: sólida, de sonido y coordinación pulcros y de una contundencia que cumplió con creces todas las expectativas.

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Antes de que Dj Mo y Dj Mongui cerraran desde los platos llegó el turno del trío montillano Dynamo shock, un grupazo sorpresivizante con una estética y cuidada puesta en escena que enamora desde el primer instante. Electronoise (me ganaron con la pegatina de uno de sus portátiles) personalísimo anglolírico con un derroche admirable que sumado a unas ganazas y pasión locas por su/la música dan como resultado un grupo muy a tener en cuenta que seguro que dará mucho que hablar a cortomedio plazo. Su sonido recuerda mucho a Delorean, pero incluso imprimiéndole más capas poderosas e intensas dónde las distorsiones y la presencia de las guitarras completan una atmósfera vigorosa y compacta.

 

Fotografías: Álvaro TRIGOS