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[Glaciar Rompiendo la cuarta pared 2018] Epicidad y calidà pop desde Andalucía, again ( `n again)

Glaciar

 

Sonido y producción límpid@s, inmaculados. Como el tema de Grupo de expertos solynieve (o La culural solynieve) Se ve que hay calidad desde los primeros acordes/primer play.

A partir de las primigenias ráfagas de Siete uno ya se da cuenta de que esta banda malagueña tiene mucho talento y categoría.

Le sigue Interestelar, de brillante inicio a lo The prussians, continuando desplegando las virtudes del combo de la patria materna de mi tocayo Picasso [mola, pero me quedo claramente con Dalì y Mariscal].

Profundidad me hace viajar y surfear a los más intensos pasajes de La sonrisa de Julia.

 

Letras cuidadas, cambios de ritmo [rollito indi como el combinado de Èric Jimènez planetolagartijil] de cuantiosos quilates, instrumentación más que correcta. Todo envuelto en capas y texturas sónicoconformantes ya escuchadas y sentidas, pero no por ello carentes de neocremosidad.

Con trazas deliciosas de indi (pop) épico e incluso reminiscencias emo a lo Postal service y con ecos vetustianomòrlicos y beluguenses, también recuerda por momentos a los mejores Full. Glaciar se arrojan melómanos con toques de los mejores Miss Cafeína (los de De polvo y flores o los que aún podrían estar por llegar).

Un EP alargao que nos deja con ganas de más. Una formación que merece seguir publicando canciones y discos, cre100do y trotándose en festis tan cremas como por ejemplo el South pop o el hispalense Interestelar.

El cierre de 8 minutacos y pico de La teoría del todo se atreve y encara majestuoso a pelear con bajadas de telón como la planetera La copa de Europa, Al respirar de Vetusta Morla, o Reflejos en la meseta, del mejor grupo de la capital, ¿cuál? Alborotador gomasio, of course 😉

Otro descubrimiento exquisito gracias a los jugosones envíos de Kiko Salinas/The borderline music desde mi adoradérrima Granà.

Lo dicho, un combo con muy buenos mimbres para insertarse con todo derecho en la mejor etapa de la buena música de éste país, en mi opinión iniciada hará unos 14-15 años.

12/14

somosglaciar.bandcamp.com

 


[Los planetas] La geocentria de la melomanìa

Planetas palacio 7 12 `17

Artista Los planetas
Género\estilo Pop posflamenquero psicodélicotranscendental

Lugar Palacio de los deportes de Madrid

Fecha Juernes 7 diciembre 21Ø7

Previa Copazos de bourbon premium (Jim Beam reserva añejo 12 años, Maker`s mark) y el Spoty con temazos a rabo (verbi gratia Lagartija Nick)

Fotografía Alfonso Vega

Texto Pablo De Serna

 

Por fin en un recinto moral y logísticamente ajustado a la magnanimidad de los himnos planeteros Los planetas asaltaron el palacio capitalino casi en invierno (climatológicamente ya se podía decir que el azote invernal habìa arribado hace días).

Acudir a un concierto de los andaluces es desde hace años un acontecimiento histórico, los de Granà son más que un grupo de música.
Se cumplía más de una década (sábado 14 abril) desde que los paladeé en directo por primera vez, fuè en la sala La riviera, año de gracia de 2007, implementando la/su revolución disquense de La leyenda del espacio, uno de los discos clave en la historia de la música (popular) universal.

Patentizando cada estrofa, cada percusión, cada guitarrazo, cada pedaleo. Una vivencia sònicosensorial irreversible, eterna. Haciendo parada en todos sus discos Jota y los suyos nos deleitaron con otro bolazo memorable dónde los melómanos filonoventudos como servidor pudimos gozar de canciones de Pop, ésa obra maestra de 1996 que tanto me sigue gustando revisitar, redescubrir.

Tampoco se olvidaron de la magnitud de sus primigeneidades sonoras, echando mano del maravillèrrimo Súper 8, que se ensambló a la perfección en el segundo bis al abrazarse con mi himno vital por antonomasia (Pesadilla en el parque de atracciones) junto a Nuevas sensaciones (que delicia joder) y De viaje, cerrando un tridente caviar beluga.

J imperial, Eric brutalérrimo y germinal, Florent juguteando con su Fender y los pedales cual Ronaldinho, Djalminha o George Best humillando a (defensas) rivales, Banin empacado a las teclas y a su Gibson cuando la tonada lo requería, Julián Checopolaco sólido y con temple a las 4 cuerdas. Toda la policromía planetense, toda la artillería. Los granaìnos quemaron todas las naves dejándose poca crema en la recámara.

Como escribió Bruno Corrales, mi mejor amigo, yo y el resto del abducido recinto palaciego ´volvíamos a entender que la cosa con ellos va siempre más allá de las canciones, regalando una experiencia más asimilable cuando es vista como un todo, que se [justifica y legitima] sola y que está lejos, muy lejos, de agotar[se]´.

El cancionero bolense/setlist surfeó todos los palos y texturas. Remarcable la vinculación letal, al borde del frenesí de Jose y yo y Prueba esto. Los 90 y Los planetas, una combinación casi tan gourmet como Maradona y un balón, o una mandarina, o un papel plata hecho bola.

Como debe ser los temas fueron los protagonistas, J se prodiga poco en discursos en que otros frontmen caen fácilmente, vaciándose en el repertorio seleccionado para la ocasión; tanto que casi acabó arrojándose contra los bombos y platillos del gran Eric Jiménez, cual Marc Ròs `contra` Axel Pi o cual lo hacía un tal Cobain noventeando contra Grohl en algún garito del estado de Washington.

Antológico, monumental(ista), como sólo los elegidos pueden hacerlo, y es que hasta 3 bises se marcaron los granadinos. En el segundo de ellos con No sé cómo te atreves y Espíritu olímpico la filoplanetera Ana Fernández-Villaverde (La bien querida) [única exogeneidad junto al factum de no echar mano de ningún visual] desarrollaría con arte sus vocalidades junto a Jota, dueto que se puede también paladear dándole al play en tu plataforma predilecta.

Para la exquisitèrrima Zona autónoma permanente (entre mis 3 favoritas de ZTA) J sorpresivizaría transmutándole la letra como en el pasado FIB (`17) insertando parte de la ochentera Soy gitano de Camarón De la isla.

Como apuntó José Carlos Peña `la emoción sigue intacta, por eso se les quiere tanto, han asumido riesgos sin vender su alma. Hilo conductor, la implacable pegada de Eric, los arabescos eléctricos de Florent y la melodía vocal de un J que canta mejor que nunca, pop químicamente puro que les encumbró. [Estasis total con la postrimera La caja del diablo,] de esas canciones que podrían justificar una carrera`.

Al igual que en el glorioso FIB 2015 la traca final con Pesadilla (saben que siempre la tienen que tener en cuenta/tocar) + De viaje fue de nuevo un shock mágico. Y terminar con La caja del diablo sencillamente les volvió a aupar como lo que son, el mejor grupo que ha dado este país hasta la fecha; espetando de nuevo toda una declaración de intenciones golpistosónicas dando valor a toda su discografía.

Eché de menos Que no sea Kang por favor, la doblefatiguense El duendecillo verde (la Pesadilla en el parque de atracciones del siglo 21), Romance de Juan de Osuna, Ondas del espacio exterior, Cumpleaños total y La copa de Europa; pero en el fondo me tiene que molestar muy poco, ya que el repertorio arrojado brilló tan soleado y contundencial que volvió a improntar colosalmente.

Los hombres de acción y escritores, como el resto de los mortales somos responsables de lo que decimos y escribimos/tecleamos. También tenemos que asumir las consecuencias e incluso en ocasiones interiorizarlas. ¿Esto a que viene? Muy fácil, a las palabras que elijo para mi penúltimo párrafo, que dice así

Música, duende, misticismo, supramelomanía. Los planetas hace ya tiempo que forman parte del imaginario sónicocolectivo de España y de la cultura mùsicopopular global. Además siguen en plena forma para seguir mostrando que han sido, son y con toda seguridad seguirán siendo durante muchas décadas el combo más importante, supracoherente, influyente y brillantofusional de este país.

Otro rato espectacular grabado a fuego en oìdos, retina, neuronas y corazón. Las sensaciones al echar el ancla a otra timoneada planetaria siguen a flor de piel, como la primera vez.

“Feliz, lo consensuado en aceptar como felicidad, sin hacerse preguntas que no [se] pueden contestar [ni] admitir respuestas que excedan [nuestra] capacidad más allá de lo que obliga el placer”

Ray Loriga


[Cultura inquieta/Charco 2015] Motorizaciones planetocrepusculares

Los planetas 28

La plaza de toros getafense volvió a ser testigo de artistas y conciertos variados para volver a completar otra más que molona jornada de un festival veraniego que va ganando muchos enteros. El exótico y dulce bizarrismo de Pedrina y río, Camila Moreno con su intimismo apañado, la pausa cantautoril filotropicalizada de Little Jesus, el cantautorismo incisivo y protestatario prorockero de Nacho Vegas y un pintón poperismo panamericano a cargo del original Gepe precedieron al espléndido bolo de El mató a un policía motorizado, que desplegó un más que correcto y pintón estilo propio con fases de recogimiento shoegazer premium. No faltó ni falló la gloriosa dupla dinásticoescórpica Chica de oro y Mujeres bellas y fuertes.

El mató a un policía motorizado 6

Como dijo Savage, la emoción destilada es la esencia del pop. A J, Florent, Eric, Banin y Checopolaco (Los planetas, indiscutibles cabezas de cartel y la banda nacional aún en su vigencia de más importante e influyente) se les ve más en plena forma que nunca derrochando una segunda juventud envidiable y revitalizada haciendo sonar sus canciones de manera contundente y mágica. Melodías pluscuamperfectas sacando todo el bravío que llevan dentro. El movimiento se demuestra andando y de qué manera. Los granadinos surfearon todo su arte a través de una actuación magnísima dejándose llevar en sus melomanías a través de 17 cortes a lo largo y ancho de todos sus palos, desde la más reciente etapa filoflamenca hasta su invencible noise pop (noventero) shoegaze que siguen abanderando liderísimos.

Sentimientos puros desde las entrañas, un acontecimiento montañorusístico a través de toda la amplia gama planetera. Brillando en fases de contemplación y religiosidad [Ya no me asomo a la reja, Corrientes circulares en el tiempo o el momentazo mayúsculo de Toxicosmos («Y estallan los sentidos en colores aún por inventar»)] y mala leche himnaria (El duendecillo verde) hasta ráfagas legendarias (La caja del diablo, Segundo premio, De viaje), sin pasar por alto atractivísimas composiciones (Alegrías del incendio, Romance de Juan de Osuna). En lides colaboracionistas La bien querida se aderezó con gracejo para No sé cómo te atreves y si casi una semana antes en Benicasim nos deleitaran con la colaboración de Mendieta, en éste caso sería Santiago motorizado el elegido para enriquecer Un buen día, devolviendo “el favor” de la previa colaboración Jotil con los pibes platenses.

Tan en su salsa estaban que aún no previsto en su setlist nos hicieron gozar con un bis ingredientado con la mala baba y flamenquería de Reunión en la cumbre y el himno generacional Pesadilla en el parque de atracciones, una de ésas canciones que lo explican casi todo intravenándose desde el primer play o directazo irreversiblemente en la banda sonora de tu vida.

Joe Crepúsculo 7

Joe Crepúsculo a pecho descubierto, calzón quitao y tumba abierta hasta se arrojó con una versión de Maricas (Los Punsetes) de nuevo con un Nacho Vigalondo entregadísimo en sus locuelas danzas y algunos amiguetes juerguenses más presentando nueva cremita (Nuevos misterios) y una selecta selección de sus electrochispeantes hits de siempre.

En suma, una buena selección musical coronada por un triplete final jugosísimo. La nota negativa: limitar la libertad de movimiento de los profesionales de la prensa. No tiene ningún sentido. Dejar entrar y salir del recinto libremente no es un lujo, que uno viene de la miel sobre hojuelas del mágico y toropoderoso FIB y de los cremosones Tomavistas y Sansan dónde no nos pusieron ninguna pega, sino todo lo contrario. Si me apetece volver al coche a comer y/o beber algo o por alguna otra cosa que necesite y pueda haber olvidado y volver a la zona de conciertos es tan de cajón como legítimo. Sería un pasteleo inerte no señalarlo, por lo demás una organización muy buena llena de currantes y sin ningún incidente a lamentar.

Fotografía: Alfonso Vega


[FIB 2015] Guitarrazos y los mejores años de nuestras vidas

Los Planetas cabecera

Benicasim volvió a alzarse en epicentro musical del verano gracias a otro cartel delicioso, variado y más que contrastado entre prometedoras bandas y grupazos de culto consagradísimos sin nada que demostrar salvo sus ganas de seguir pasándoselo bien a lo Keith Richards. Tras un resultón pistoletazo de salida en el escenario Las palmas a cargo de Trajano! y The last dandies (que comparecerían tras Mox nox) en el Red bull tour bus fueron en el primer día de festejos los grupos encargados de abrir la lata al acontecimiento festivalero estival por antonomasia.

Under radar y After all se dieron cita en el brillante repertorio de L.A., que aprovecharía con maestría la ocasión para presentar algunos de los temazos de su exquisito y recientísimo From the city to the ocean side. Un bolo mayúsculo que se erigió en lo mejor y más completo de la jornada juernense. La nota de color anglobeat de alma soul de Clean bandit sirvió de entrante perfecto para el abanderado concierto de Crystal fighters, que tirando de parafernalia campestre filotribalizada gestó potentísimos momentos que encedieron a los allí presentes en la franja destinada a las formaciones más demandadas. Entrados ya en la madrugada levantina la vocalista principal de Florence and the machine, perfectamente flanqueada por todo su elenco musical, derrochó desnudez y descaro (para muestra el botón de marcarse todo el concierto descalza) con una actitud dicotómica entre la entrega y las atmósferas hippies más sesenteras. La horaca de Elyella djs fue la encargada de cerrar la juerga con otra divertida ración de remixes. Unos turnos anteriores el sexteto australiano DMA´s acertó con su power pop rock para entonar a los asistentes al espacio destinado al autobús de Red bull.

Dentro de los actos de la segunda jornada La bien querida, siempre biacompañada de guitarra y teclado, regaló intimismo y dulzura en el Escenario Radio 3 cerrando con la pegadiza Poderes extraños. De vuelta en el escenario principal Jamie T se entregó hasta energizando pogos entre el respetable sin renunciar a momentos de pausa y hasta filorapeos. Mientras tanto Nudozurdo desplegaba arrojos introspectivos filoplaneteros y alargues cremosones en el escenario Red bull fundiendo sus últimos punteos con uno de los momentos más esperados del viernes, la actuación de Noel Gallagher´s high flying birds, karaokeizados por la locura guiri (y no tan guiri) y videografiados a tope exprimiendo todos los recursos de los monitores dejando fluir su excelente britpop powerizado y velocitado que reminiscenció estampas imborrables para todos los fans de Oasis. Según ejecutaron Champagne supernova ya nos tenían a todos en el bolsillo. La intensidad seguiría expandiéndose gracias a otro esperado instante, la subida a las tablas de The prodigy, que con continuas referencias al respetable a través del eslogan «My fucking spanish people» no dejaron de repartir tralla y subidones sónicos. No lejos de allí Polock se mostraría digno en los interregnos de su apañado anglopop ibérico. La experimentación distorsionil muy top de Goodspeed you! black emperor gozó de 2 horazas para dar rienda suelta a su nutritiva e interesante propuesta.

Kaiser chiefs

El atractivísimo sábado nos dejaría buen sabor de boca desde el pitido inicial con Siesta!, que amenizaron a tuti plen como buen previo a los angloenergizantes Reverend and the makers. La anécdota climatológica de la jornada sucedió al termino de La M.O.D.A., unos minutos de chaparrón veraniego loco con el que más de uno aprovechó sin prejuicios para refrescarse. Hinds, que mientras daban los últimos retoques se marcaron un previo con hilo de fondo motivatoria a cargo de She lost control de Joy division subrayaron su anglopop rockeado fémino, resultón e interesante. Kaiser chiefs, con un entregadísimo frontman desde la primera tonada, sobreponiéndose a los problemas del micro derrochando actitud, garra, agilidad, voluntad e incluso putoamismo, fue de lo mejorcito de todo el festival, sin duda. Unas ráfagas divertidísimas, repletas de cancionzacas y con todos los ingredientes de una banda de la zona Champions que dejó con la temperatura adecuada un recinto que albergaría a la mejor y más influyente banda española de ayer, hoy y siempre. Los planetas, que con un setlist alimentado sobre todo por sus 2 últimos largos, surfearon con el recién horneado himno El duendecillo verde, tocado en elegante versión teaser. El momentazo de la tercera etapa del FIB corrió épico a cargo de Gaizka Mendieta, que para la gloriosa Un buen día se uniría al sistema cósmicoplanetario titularísimo a lomos de la Gibson de Banin. La elección y ejecución de De viaje para el cierre fue sencillamente mágica. Cum laude de noise, shoegaze, psicodelia (jonda), misticismo, melodías pop indestructibles y toda la pasión y éxtasis de los míticos años 90, en definitiva, los de Granada son activo histórico añejado de tan excelso y magno acontecimiento melomaníaco desde la cosecha de agosto del 95 que no paran de ganar adeptos y consolidarnos a los ya ganados desde hace años y años. El brutal tríptico sobre el escenario más grande lo clausuraría Blur, fieles a su eficaz poprock orgullosamente british pese a pecar de un claramente mejorable tracklist resucitado al filo de las 2 y 7 minutos de la madrugada con Song 2 que desató locuras filonoventeras para brincar y desgañitarse. Además se permitieron un bis.

Vetusta Morla

Para la última tardenochemadrugá The riptide movement pudo valer más que de sobra para acudir a Public enemy, de puesta en escena golpeante y sublimada de fuerza casi militar. El plato fuerte patrio del último día fue para la banda madrileña de pop alternativo más demanda de los últimos tiempos y que sigue petando los recintos que le pongan por delante. Vetusta Morla, con otra ejecución impoluta como de costumbre timonearon vacas sagradas de La deriva sin olvidar los hits que ya los han hecho eternos. Especialmente destacable la versión de  Valiente, que descarriló apoteósica y que hubiera sido insuperable como final. Para el bis Los días raros, increschenteada hasta el orgasmo. (Una verdadera pena cronogramática coincidir con los también capitalinos Célica XX, buena gente y grandes músicos que a buen seguro se dejaron llevar por sus subidones para implementar sus jugosonas atmósferas procrípticas). Volviendo al grueso anglo se defendieron sin problemas Crocodiles y FFS (Franz Ferdinand & Sparks). No dejar de nombrar a Portishead, sobre todo por una actuación plana y aburrida que incluso defraudó a sus seguidores. Todo lo contrario que The cribs, fantabuloso anglopower pop dulce y contundente que recuerda a los Nada surf más cañeros, un descubrimiento maravilloso y recomendabilísimo. Otra demostración de fuerza la espetó Bastille, que además de su propia cosecha también acabó tirando de versiones. Para los últimos coletazos MØ, precedidos de una insoportable incidencia técnica no estuvieron nada mal (daría tiempo a volver para comprobarlo).

Novedades Carminha finiquitarían la coyuntura con contangiosas energías buenrrollistas para dar los acordes finales gracias a la inmediatez y adherencia de su despampanante bizarrismo cañí prorural. Unos gallegos majísimos donde los haya capaces de hacer bailar al más tímido.


[El estado] Graná, otra vez, siempre

El estado

Otro grupo pop granaíno, sí, ¿algún problema? Ninguno, y menos si el míticoplanetense y siempre biencolaboracionista Eric Jiménez implementa su arte y danzas percusioniles.

Casi 20 minutos de ración epera a través de 5 cortes de voz personalista, sonoridades y envolvencias más que apañaícas, guitarras bien sostenidas y sintes por momentos crujientes, interesantes, profuzz, y si no deteneros en Vuelo final y El mejor o los desarrollos postrimeros bien empacados de Estado de conciencia.


[Los planetas] El retorno del rey

Dobles fatigas

El arte alimenta el alma y estas 4 jugosísimas porciones vuelven a cumplir dicho cometido. Para los que llevamos más de una década escuchándolos y admirándolos y aunque sean 17 minutos y pico de pequeña dosis epera a modo de aperitivo planetófilo sacia casi como el menú completo de un largo. Tras cremosones proyectos paralelos y un lustro después Los planetas, el más grande e influyente grupo de la historia de la música en castellano ha vuelto a las tablas. Como leí cierta vez a un artista flamenco «el purismo es para nazis». Pues eso, el filtro planetario al folclor andaluz más arraigado no hace más que enriquecerlo y magnanimizarlo. J y los suyos siempre aportan cositas buenas encaren el género que encaren. La inmortal banda granaína transmite sentimientos tan grandes como ser del Atleti, esferas y órbitas casi inexplicables, ininteligibles, algo que hay que mamar y que no admite vuelta atrás.

A la espera de su próximo disco grande (seguro que muy grande ya sea en la estela de Pop o La leyenda del espacio) y tras más de 2 y de 3 escuchas y destilaciones sirve como manifiesto músicoideológico 100% planetense. Una brújula sonora que nos prepara y guía hacia la próxima obra de los andaluces.

El duendecillo verde. «Tu cara anuncia tu patético final»

Entre los 5 temazos de lo que va de año. La Pesadilla en el parque de atracciones [mi himno generacional por excelencia desde hace añazos] de la segunda década del siglo 21. Ideal para dedicársela a ésos jefes paletines fascistoides responsables de trabajuchos de mierda que más de uno hemos tenido que padecer. También perfecta para petarlo en la ducha, antes de salir de juerga o en un festival/concierto rodeado de buena gente con un gusto musical exquisito.

Motores de combustión. «Sonreías y me sentía en el cielo otra vez»

Sonoridad elefantiásica, solemnidad cósmica filosemanobusera, ráfagas reminiscenciantes de Señora de las alturas. Va experimentando un crescendo metafísico que la va abrigando de una grandeza a la altura de composiciones inmortales como La copa de Europa, La caja del diablo o el tiento leyendoespacial de El canto del bute.

Estadística. «De 100 dificultades que el amor tiene tengo yo superadas 99 y aun así tú no me quieres»

Baladón costumbrista cósmicoflamencoide. Otro ejemplar arsenal de quejíos y lamentos que sólo la voz de J sabe quebrar al fundirse con la maestría de Florent, el acompañamiento imprescindible de Eric, el buen hacer de Banin y las ganas y el talento de Checopolaco.

Heroína (bulerías de El torta). «Por ti puedo escuchar la luna, entender la noche»

Pena penita pena made in Planetas, dándole ésa dignidad, heroicidad y novelería a desgracias propias y ajenas. En la estela cósmicotrascendental de Santos que yo te pinté, Segundo premio o de nuevo El canto del bute. Texturas iniciáticas mágicas, casi irreales. Fragmentos que se resquebrajan como en sus enormes colaboraciones con Enrique Morente. Junto a Motores y Estadística completa el tríptico jondo sentío doblefatiguense que de momento nos calma el ansia e igualmente nos deja con ganas de más.


[Grupo de expertos solynieve] Viva la siesta

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“Cada disco vendido me da para un espeto de sardinas, eso es todo por ahora. Higos, almendras, miel y vino dulce. Acaso buscar un bote salvavidas” (Chinarro). Muerte a las prisas y larga vida a la buena música. Desde los amaneceres de su aventura en 2006 el agradabilísimo panandalucismo progranaíno de Grupo de expertos solynieve se mantiene fiel a su estilo de proyecto sin ataduras, pasional y devocionario al máximo con la única pretensión de hacer canciones entre amigos con las que se diviertan ellos primero y luego ya si gusta al resto de la gente perfecto. Y vaya que si gusta. Pildorizado trabajo para esos momentos de desconexión universal tan necesarios y legítimos.

“Se nota a la legua que son 6 amigos capaces de mezclar como quien no quiere la cosa [aires] de rock californiano con vibrantes y vitalistas esencias locales” (J. C. Peña). Sus ritmos te mecen dulcificantes. Un sencillo más que completito, maestro, abanderado por la adherente e himnaria Fandango de la libertad que no olvida tocar otros palos, ráfagas rancheras para Año nuevo y exquisitos alargues a lo Doors en Sahariana.

Según sus propios creadores es un “alegato meridional que busca unir el Mediterráneo con California en una amalgama que funde flamenco, country, folk, rock y aromas del sur. Encuentros repentinos breves de gran intensidad de los que van surgiendo nuestras canciones”. Y continúan certeros, “en un EP a veces cabe mucho más que en un LP. Además de 2 palabras cuyas sonoridades nos encantan y evocan nuestro sonido y discurso Colinas Bermejas es un lugar en Granada que sirve como metáfora. Necesitamos nacer en Granada en nuestras 2 o 3 siguientes vidas para tocar lo que tocamos”.

Aquí no hay que buscarle 3 pies al gato. Dejar el móvil lejos, olvidaros de los internetes y redes sociales varias, darle al play y gozarlo. Otro tesoro de ésas bellas tierras lorquianas y sentidas. J, Manu Ferrón y los suyos siguen consolidándose como expertos del arte de coger la guitarra, boli, papel y dejarse llevar. Enhorabuena, gracias y larga vida a las buenas, sanas y necesarias costumbres.


[Napoleón solo] Claroscuros bonapartistas

Ns portada

«Si intentas hacer un disco para llegar a algún sitio en concreto esa idea te mata, se vuelve en tu contra y terminas en el lado contrario de dónde querías. Sólo la idea de convertir a[l grupo] en algo fácil o digerible nos hubiera llevado directamente al traste» (Neuman).

Alonso, José y el resto de Napoleones se/te sacuden con decisión y sin fisuras por terrenos angulosos y de fragilidad nocturna. Dan un volantazo a su primigenio estilo pop radiante enfilando una aventura conceptual incardinada a través de un ser/ente puramente inventado. «Queríamos hacer un homenaje [a]l revés. Poner la inspiración en boca de un señor que no conocimos. Un [tributo] paranormal». Una apuesta valiente, todo un viaje. Ritmos embrionarios, adentrativo, sentío, críptico y reptante por momentos, atmosférico. Una de esas selecciones de temas que van haciéndose grandes. La luminosa Yuliana, Juliana y el conseguidísimo gracejo de Emilia y Pepe nos conceden un “respiro” al detenernos en 2 licencias cancioneras dentro de la trabajada porosidad del álbum.

«Cruzando la diagonal de todo lo que esperabas, dando esquinazo a lo que se considera normal, a 6 grados de desesperación de lo que pudo haber sido, justo en ese punto se alzan» (Marta Terrasa). Esto no es Izal o Dorian que te lo dan bien mascadito, aquí las capas se van desplegando a cada escucha destapando detalles y mostrando selectos pasajes de misticismo y magia. Los granadinos despliegan todo un pluriverso «centelleante». El trabajo «resuena en tu cabeza con un eco especial [,] como si te hubieras enfundado una escafandra. Con coros que dejan polvo de estrellas. Creaciones difíciles de atrapar, sonidos que desarman [produciendo] hormigueo emocional. Caminas sobre territorio virgen, nada está establecido con anterioridad. Las canciones caminan a partir de su idea [, de] su big bang» (Ángel Carmona).

Un tercer largo que deja poso instantáneo destilando romanticismo y exigiendo atención para dejarse envolver sin prejuicios zambulléndose en una propuesta originalísima y exquisita. Provoca ejercitar el músculo de la melomanía al ser todo un ofrecimiento interesantísimo. Su álbum más experimental hasta la fecha, arrojado, un decálogo napoleónico que me reminiscencia a las ráfagas de El canto del bute, tema brutal rompedor protrianero de sus infinitos y eternos paisanos Planetas.


[Madrid en 5 líneas] Escribir hasta morir, teclear hasta palmar

Hoyporhoymadrid

En el banco de aquel parque ya da igual. El reproductor de música diseñado en California y ensamblado en China no podía ser más tajante. Decidió ceder, se dejó arrastrar por los recuerdos sin demasiada melancolía aunque no era fácil. Lo que nos marca y nos importa nos puede hacer sentir muy tristes pero es preferible sentir el vacío (amoroso) a no sentir nada. Encontraré a otra chica que me quiera pensó para si mismo. Esta ciudad te lo da pero te lo puede quitar (todo) en un desgraciado instante. Así son las cosas por aquí. No intentes competir con la velocidad de ciudades como Madrid, su trajín te puede absorber hacia el abismo irreversiblemente. También se acordó de Maquiavelo: “No intentéis regular a quien vuela o cortar a quien se acerca y así seréis felices”.