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[ Arenal sound 2017, marnes 1 a luernes 7 agosto] Avalancha de melomanías

Lugar Burriana, Castellòn, territorios Arenalienseburrianeros/Burrianeroarenaliense

Concepto Uno de los mejores carteles/festivales nacionales estivales

Incidencias Mucho niño pequeño (fucking little children) kinki suelto que ya sabe lo que son las drojas en el colacado pero que aún, y la PENA que quizá jamás, sepa apreciar la buena música y sus melomanías*. Camping a precio de cocaína colombiana sin cortar, más caro que el propio festi y una jodida pesadilla su adqui$ición por int€rnet

 

Rural zombies 

Euskoanglopop. Interregnos de Delorean filodulcefeminizado

 

Marlon

Pereza 2. Animaos sin parar de escupir sanos panfletos sobre el follar y otros algo canallas como el beber

 

Coasts

Rollo Foster the people con frontman camisochentado con un aire al magno Antonio Vega. Por instantes sonando crema aunque descendiendo a cierta monotonía

 

Sexy zebras

Energizante y ultravitaminado neopunk

 

Varry brava

(Neo)varrybravismo ilustrado tirando hasta de alargues bateriles postrimeros deliciosos. No fuè su mejor bolo pero siguen siendo buena gente necesaria de la etapa dorada del indi

 

Miss Cafeìna

Desde el buenísimo De polvo y flores hace tiempo que caen en facilongo electropop filochentudo algo plano. Eso sí, Capitán sigue sonando fabulosa

Lori Meyers

El pop (pata negra) era esto, la Capilla Sixtina del pop andalù. Desde hace añazos en el top, entre los 14 mejores grupos españoles de to2 los tiempos, esto es así y punto

Dinero

Rock directo potentomadrileñìstico digno de escucha y de reescucha. Sudor, rabia, sueños, pasión, melomanía

Bastille

Boti boti Poti poti, los saltitos ridículos de su líder retroalimentaban constantemente a una aburrida monotonía de un grupo sobrevalorado dónde los haya, me divertí muy poco, creo que bostecé al menos en un par de ocasiones. Versión de TLC included tirando de visuales molto bizarros, fuck Trump fuck Merkel fuck Marianico

Viva Suecia

Pop mayúsculo del que destila la melomanía más pasional

Sidonie

Divertidos, impecables, geniales, again. El mejor combo catalán del momento y de la historia siempre me gana aún más con cada bolo

León Benavente

Brutalidades sónicas eternamente rugientes. Abraham Boba y los suyos cada vez lo petan más y bien merecido que se lo han buscado. Habitación 615, Ser brigada, Ánimo valiente, Gloria.. himnos que por sí solos justifican toda una carrera

Nothing but thieves

Anglopop sentío meritocrático. Que se te ponga malo un guitarra en pleno concierto y seguir sonando bien no está a la altura de toda banda

The royal concept

Forza Ibrahimović y aùpa esta gente que gozó de su mejor espectáculo hasta la fecha. Frontman entregado y guapete, extasiado que acabó descarrilando entre las masas molando casi tanto como flotaba Cobain en los 90

Icona pop

El suprapop mainstream de las 2 jamelgas pechugonas también me aburrió como a una ostra

Shinova

Un orgásmico crescendo que aún a falta de tocar Artista temario se me antoja un grupo con un porvenir merecidamente maravilloso dónde encontrarás poquérrimos temas pochos

Despistaos

El pop pijo aún no muere. Los niños futuros votantes de las derechas rancias también tienen derecho a escuchar su cancionero ¿no?

La habitación roja
Set list bizcocho primeropartil para ir implosionando en los hits para la parte final, y como casi siempre, decisiva. Sigo deseando paladear en directo Annapurna y Carlos y Esther

Iván Ferreiro

No está nada mal. Seguirá molando a rabiar hasta el infinito Años 80 y aunque mi ojito derecho galaico siga siendo Disco Las palmeras hay que reconocer que Iván canta de puta madre y atesora un repertorio de canciones exquisitas

Satellite stories

Cuarteto finés con buenos juegos vocales, muy spotifybeables. No son los Beach boys ni los Beatles pero molan un rato

Clean bandit

Combo multicultural con frontwoman de chorro vocal potentérrimo

Kakkmaddafakka

Subiéndose a las tablas tras pinchar el himno de la Champions, ole su polla señor y señora oigan, desplegaron una incontestable actitud a través de pasajes pop cuidados y bien rockeros cuando la ocasión lo demandaba o cuando les salía del pito. Viva Noruega también, carallo [ Según mi novia música surferilla con tufillo a pescado descongelado de hace días, You say Ueeeee kakkmaddafakker! ]

*Todo hay que decirlo así que también me encantó ver a niñ@s pequeñit@s a hombros de sus mamás y papás iniciándose de algún modo en la cultura musical. Bravo y larga vida a esos padrazos y madrazas.

 

Fotos Ana F`dz Calvelo Ceo Calveliña y De Serna flickr.com/photos/132117396@N03/albums/72157686179906343


[Ebrovisión 2015] Melomanías acogedoras

Disco Las palmeras cabecera

Además del escenario Estereoclub, la sala Orosco y la zona Ebropeque (que delicia que desde bien temprano los más pequeños empiecen a paladear la buena música para alejarles del tóxico mainstream) el territorio mirandés volvió a mostrarse grande, muy grande alternando entre éstos espacios y 2 escenarios cubiertos genialmente acondicionados y engalanados para la ocasión. A la niña bonita le encantan los temazos porque 15 añazos no se cumplen todos los días ni las noches y Ebrovisión no hizo más que agrandar su magia y su leyenda para seguir consolidándose entre la crema festivalera patria de ayer, hoy y siempre.

En la Fábrica de tornillos se darían cita grupos que vienen dando buena guerra apadrinados por cierto grupazo barcelonés que no para de engordar su leyenda. Los aragoneses Pecker, sin bajo ni complejos ante las versiones (verbi gratia Peret), los magnos Rufus T. Firefly, con sus melomaníacos y flipantes alargues (#Escenarioprincipalya) y los capitalinos Trajano, tirando de filojoydivisionismos varios fueron un arranque perfecto para un hermoso juernes.

Parafraseando al gran Marc Ros la resaca siempre se pasa mejor en buena compañía. Y de qué manera. Lo que para alguno podría ser repetirse un pelín como las lentejas o un cocido fuerte y peleón para otros nos supone un auténtico deleite. Ver a un grupo como Sidonie 2 veces en el interregno de menos de 24 horas es un lujazo mayúsculo, una de ésas formaciones tótem que en cada bolo te sorprenden y suenan superlativos gracias a un trabajo y una experiencia y trayectoria envidiables y más que plausibles ante los que sólo puedes quitarte el sombrero, o el bombín.

En un horario tremendamente injusto para su magnanimidad (tocaban ése mismo sábado por la noche en Burela y por tanto también se marcaron un grandioso double dragon conciertil, que todo hay que decirlo) Disco Las palmeras despertó con sus gloriosos guitarrazos a más de uno haciendo desaparecer legañas y bostezos y entonando al personal para encarar la tarde, la noche y la madrugada. Una banda de culto a la altura de los más grandes desde su cum laude Nihil obstat que pese a tener que acortar su set y a ciertos problemas técnicos iniciales sonó gigantesca y lidérrima. Lo dicho, que pese a toda la contra de los elementos, los gallegos desplegaron su artillería para seguir ganando adeptos y consolidar más aún si cabe a los incondicionales como servidor. Gracias Diego, gracias Martiño, gracias Julián, larga vida a la distorsión y a seguir creciendo sin parar. Tras Mujeres llegaría la sorpresa a cargo de otro bolazo de Sidonie, que en formato versiones postaperitivo siguió demostrando la angloexquisitez de sus orígenes a través de interpretaciones de Oasis, The Beatles, The Smiths, Pink Floyd, The Who, Human League y Pulp, aderezando la colección de hits con el bestial tridente Sierra y Canadá (historia de amor asincrónico)Costa azulEl bosque. Momentos estelares inolvidables que gracias a las colaboraciones pasionales y melómanas de JuanAl y Nani mutantes, el supersubmarinístico José Chino, miembros de We are standard y Gonzo Planas de Mi capitán alentaron y consiguieron una sublime karaokeización que desató las alegrías de un abarrotado recinto.

Tras un buen avituallamiento y/o sesteos varios el escenario Cafés Gometero y el sábado 5 será recordado también (y mucho) por la juerga loca y el despiporre a cargo del SHOW del tríptico Joe Crepúsculo y su dupla bailonga. Ráfagas dónde algunos acabaron en paños menores y dónde parte del público se unió a la fiesta sobre las tablas para alargar en un bucle festivo sin fin el estribillo letal de Mi fábrica de baile. Bizarrismo y ganas de pasarlo bien a partes iguales que no dejó indiferente ni al más hipster.

En lo que se refiere al Multifuncional de Bayas los conciertos que allí tuvieron lugar fueron para el lucimiento de las bandas escogidas como cabezas de cartel que ni defraudaron ni decayeron ni una milésima en intensidad y entrega. Los malagueños Airbag serían los encargados de abrir la lata. Actuación enamorante. Los que no pudimos paladear el apogeo de Los nikis lo pasamos teta quedándonos con ganas de más y apuntando en un lugar privilegiado otra banda a seguir y a tener en cuenta. Tras ellos la solidez de los granaínos Niños mutantes y las 2 décadas de himnos sentíos de La habitación roja fueron un más que suculento doblete para enfrentarse a Sidonie, que comparecieron en escena muy playeros tras un temazo de los Beach Boys. Combo exquisito que no deja de reinventarse y por tanto de expansivizar su magia y melomanía. Bolo atractivísimo dónde los catalanes se metieron en el bolsillo al respetable desde los primeros punteos.

En la última jornada y con su frontman a doble micro sobresalieron L.A., sencillamente ciclópeos. Seguramente la mejor banda nacional cantando y componiendo en el idioma de Pizzolatto se recreó en sus deliciosos intimismos (Stop the clocks) sin olvidar himnazos como Rebel o de nueva cuña como Living by the ocean. Una banda muy grande que no para de girar con su último discazo por tierra, mar, aire, interior o dónde haga falta. Tras los mallorquines llegaría el turno de Supersubmarina que a falta de la inmortal LN Graná se marcaron una función eléctrica de un no parar de cancionzacas sublimadas por el derroche y perfeccionamiento de los de Baeza. El (filo)angloelectropop de Delorean fue un broche más que apañado para echar de menos en seguida y sentir cierta nostalgia por lo vivido, sentido e interiorizado, algo que sólo pasa con los acontecimientos que marcan y que quedan muy top entre los recuerdos de toda una vida.


[Arenal sound 2015 viernes 31 julio, sábado 1, domingo 2 y lunes 3 agosto 2015] Tormenta de intensidades

We are scientists

Crónica telegramática y a flashazos de andar por casa.

Amatria

The shoes

Electropop divertidísimo con unos visuales bizarreados hasta el paroxismo. Momento Waterworld tormenta LOCA, putadón míticolegendario no poder brincar y karaokeizar con Varry brava.

La habitación roja

Siempre cumplidores en su exquisito y añejado indipop.

Citizens

Citizens!

Entregados. Versión anglobizarrona de Bésame mucho.

The kooks

The kooks

Del montón, sobrevalorados. Anglopower pop sublimado sobre las tablas que me entretuvo mucho menos de lo que mis expectativas y recomendaciones demandaban.

Niños mutantes

Empaque y mejora constante. Alternatividad made in Graná deluxe.

Tom Odell

Anglocantautorismo dulzón para matar el tiempo antes del mejor concierto de la jornada y de todo “mi” festival a cargo de We are scientists, cracks absolutos, con un Keith Murray lata de Heineken en mano gozándolo entre el público sudando de los stewards y tal pascual. Cada vez me gustan más sobre todo gracias a sus dulces retroreminiscencias de mis amadísimos Nada surf (volver ya por favor).

Amatria

Reimplementando su gran calidad en vivo. Como WAS cada vez me gusta más su música. Interactiveando y salvando con clase los problemas técnicos filobucleantes.

Me hubiera encantado paladear más conciertos en las 3 jornadas a las que asistí pero debido a la electrotormenta LOCA, a la organización que malaprovecha espacios enormes para un parking digno, vados con bordillo (miel sobre hojuelas para bajos y amortiguadores, sí señor y señorita 😉 y la falta de civismo de algún que otro quinqui y manguta en el camping éstos fueron los grupos que más lejos o más cerca pude gozar. Descontextualizantes inconvenientes y molestas mierdeces compensadas con creces gracias a la excelente compañía, casi media botella de Jim Beam y a la melomanía irreversible y gozosamente incurable que me sigue calando cada hueso segundo tras segundo, latido tras latido.

Móvilgrafía: Pablo De Serna


[Sansan festival sábado 4 abril 2015] Intensidades playeras

Varry brava cabecera
De cara a la que a la postre sería la fase más concurrida de todo el festival volvieron a brillar momentos vibrantes, coloridos y poliédricos a base de artistas muy variados entre sí pero con un nexo melómano incuestionable: la calidad como cualidad. Mientras en el escenario secundario se iba relevando lo más destacado de la cantautoría patria el escenario grande sería el auténtico protagonista oligopólico de las sonoridades más relevantes y aplaudidas.  Los 20 añazos genialmente llevados de La habitación roja confluyeron en un directo rezumante de pasión, pureza y empaque. Jorge Martí, que va ganando enteros como los buenos caldos, se mostró entregado en cada acometida, por ejemplo con De cine. No faltaron sus abanderantes y más karaokeizados himnos como Ayer, Indestructibles y el más reciente La moneda en el aire. Otro autohomenaje a una trayectoria intachable para una formación que se sintió más en casa que nunca.
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El siguiente plato fuerte del sábadomingo corrió a cargo de los magnos Second. Los  instantes de potencia e indientimismo del combo murciano contagiaron de energía a todo el recinto hilando hits y cancionazas luciéndose en los cambios de ritmo. Sean Frutos, cómplice con todos sus compañeros de aventuras, se lo pasó en grande dejándose llevar por los guitarrazos y las letras. La colaboración a cargo de los varrybravenses Óscar y Aarón para Rodamos mezclada con el melocotonazo No gires para seguir con la reciente Nueva sensación demostró su perfecto manejo del aquí y ahora ante miles de personas. Pese a echar en falta la montañorusística Si todo se oxida el final apoteósico de su culminante Rincón exquisito terminándola sentado de cara a la multitud ofreció un pildorazo de emotividad que cuajó en otro de esos momentos que quedan para el recuerdo.

Citados a la misma hora y separados por algunos cientos de metros The noises y los nórdicos Kakkmaddafakka se dejarían la piel para agradar y autogozar con sus respectivas propuestas y actitudes. Los primeros mediante un sutil y progresivizante pop filoelectrónico y los cachondos nórdicos echando mano de trazas incluso reggae y ráfagas juveniles despidiéndose con un temazo del Ibiza mix 97, lujo de licencia bizarra que agitó los fragmentos de noche sin final para concluir un bolo aplicado y muy jugón.

Los guiris habían dejado el listón bien alto pero la salsa bravísima de los Varry brava, reforzados en quinteto para tan engalanada ocasión, no sólo igualaron sino que superaron con creces el subidón de los de Bergen regalando un bolazo maravilloso, sin duda el más fiestero y juerguense de todo el evento sanseril. Los Varry levantaron la noche a base de sus hits de ayer, hoy y siempre. Empezar con La playa fue toda una declaración de intenciones, una canción abrasivamente adictiva que se coló sin remedio en el top de lo mejor del acontecimiento alternativo musical por excelencia de Gandía.

El líder de Second, bien atento entre bambalinas laterales desde el primer pálpito y devolviendo el buenrollismo colaboracionista con Navidad fue una muestra perfecta de lo bien que nos lo pasamos todos con un grupo cuyo hábitat es la fiesta pura y que ante masas y masas de gente no para de sentirse cada vez más cómodo. Bravísimo. El guiño postrimero a Loquillo para acabar de dibujar el círculo fue otro de ésos soplos que quedan de una actuación memorable de ésas que te dejan orgasmeando y con ganas de más.

A poquísimas horas del amanecer costero los pepinazos de Zombie kids seguirían haciendo las delicias de los que aún aguantábamos timoneando unas maneras dubstep con raíces hiphoperas que estallaron en la cremà más absoluta.

Fotografía: Sansan festival y Mario Miranda (Second)


[2014] Irreversibilidades melómanas

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“El sentimentalismo es la alopecia de los sentimientos” escribe Ray Loriga en su más reciente y de nuevo novelón. Cierto, pero hay años que marcan, que merecen ser recordados aunque peligrosamente puedas caer en el bizcochismo y ciertas nostalgias. Pese a la ausencia de un nuevo disco de Los planetas 2014 será un año improntante grabado a fuego en memorias colectivas y en subjetividades intransferibles. Luchar por un sueño es de lo más bonito y de lo que más te puede llenar en la vida y sí además vas viendo y sintiendo como se va dando forma a “la movida” no puedes más que seguir trabajando con pasión e ilusión renovadas para intentar ofrecer la mayor calidad y variedad posibles a nuestros estimadísimos lectores que son los que finalmente dan sentido a toda nuestra obra.

Independance, Juglar, Contraclub, Penélope, Montilla, Charada, El sol, Mad indie summer, Boite, Joy eslava, Teatro Lara, Tomavistas, Un lugar llamado mundo, Nocturama, Territorios, Hangar [y a nivel fan tirando del bolsillo propio Santander music, Vetusta Morla, Iván Ferreiro, Sexy Sadie, Templeton y Standstill]; Alborotador gomasio, Ellos, El hombre rana, Joe Crepúsculo, Guadalupe plata, Poomse, The prussians, Supernumerario, Atención tsunami, La habitación roja, León Benavente, Los claveles, Los pilotos, Sangre, Novedades Carminha, Alexandre Lacaze, Genérica, Los Punsetes, Love of lesbian, Lori Meyers, Maryland, Niños mutantes, Mucho, Sidonie, We are scientists, El columpio asesino, Nudozurdo, Edredón, Fira fem, El lado oscuro de la broca, Perro, Triángulo de amor bizarro, Cómo vivir en el campo, Pasajero, Fuckaine y The right ons entre otros. Buenos grupos y grupazos que hicieron de la pasada anualidad un gozo mayúsculo para la melomanía y una satisfacción laboral y personal gigantesca para todos los que trabajamos en éste bello y maravilloso proyecto llamado Poplacara.

Creo que en la vida hay que ser humilde y no olvidar jamás tus raíces por muy lejos que llegues. El origen y el destino seguirán siendo los mismos: la buena música, los buenos artistas que no paran de crearla y todas aquellas personas que amparan y seguimos defendiendo a capa y espada éste hermoso cosmos. Del romántico fanzine de 1984 a la actualidad digital (ya 2015 ¡oiga señora!) imperante ha llovido mucho, pero jamás en vano. El que no llora no mama y en la vida hay que currárselo, la meritocracia tiene sentido pese a la superestructura del tinglado montado por paletines, ladrones y demás sanguijuelas sin escrúpulos y con menos vergüenza que un gato en una matanza. Desde luego que siempre nos quedará la superioridad moral como bien apuntaba Luther King. Pero centrándonos de nuevo en lo principal parafraseando a cierto grupazo granadino siempre nos quedará la música, eso jamás nos lo podrán arrebatar y como bien dice el dicho que nos quiten lo bailao. Al final volverá a quedar lo más importante, las canciones y todos los sentimientos en colores aún por inventar que seguirán provocando.

El nivel ha quedado muy alto y hay muchísima gente a la que agradecérselo. 2015 se presenta muy grande y apetecible. Todos los que formamos parte de ésta mágica publicación seguiremos en la brecha intentando implementar en todo momento la mayor profesionalidad posible sin olvidar paladear cada bolo y evento.


[La habitación roja Penélope viernes 24 octubre 2014] Canciones gran reserva, ganas intactas

La madrileña sala Penélope fue la elegida para que Jorge Martí (entre Rickenbacker y acústica) y sus muchachos condensaran y explosionaran otro bolo para el recuerdo crescente en épica y buenrollismo ilustrado. Sin teloneros ni ninguna presión nos deleitaron con 2 horacas de espectáculo mayúsculo, guitarrazos brillantes y un repertorio memorable.

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Un concierto de La habitación roja es sinónimo de entrega y rock del bueno sobre la insustituible y cíclica temática amorosa. Buena gente y grandes músicos, con una trayectoria tan dilatada nos vigorizaron con un set list que tocó casi todos los palos sin olvidar himnos estelares y canciones grandiosas que siguen hechando raíces e implosionando como recién horneadas.

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Desde los primeros acordes los privilegios de tocar bajo techo implementaron un sonido exquisito donde guitarras, teclado y bombos camparon a sus anchas. Con El resplandor para el tercer corte los instrumentos y la voz se dieron el primer homenaje gracias a una canción tan eterna y poderosa que no para de crecer con cada escucha, con cada directo.

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Para las siguientes canciones tiraron de sus 3 últimos trabajos en un combo más que digno e interesante que asentó el nudo de la noche con temas “numismáticos” como Quedas tú, La casa en silencio y los hits La moneda en el aire y De cineLa segunda oportunidad y la magna Voy a hacerte recordar se unirían a los festejos, completados con la gigantesca Indestructibles con un irreversible karaoke que patentizó uno de los momentos estrella de la noche.

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La traca final tras el bis más que generoso comenzó con los instantes de supraintimismo de A dos metros bajo tierra para continuar con La noche se vuelve a encender. Lo que vendría después ya sería imparable: Annapurna retumbó por cada poro del garito para ir poniendo el broche de oro a otro evento lleno de dedicación, pasión y algunos de los mejores temas del poprock alternativo patrio. Ayer: para la última pista Martí se bajó de los focos para mezclarse con el público micrófono en mano derrochando carisma y unas cristalinas ganas de pasárselo en grande fundiéndose con las atmósferas. Sublimada hasta el orgasmo sónico en su alargue legendario toda la formación puso su granito de arena para el éxtasis definitivo. Los fotogramas finales recordaron a su impronta final en el Santander music, ésta vez se jugueteó con el mastil del micro para un cremosón distorsione guitarril y con la muerte de una apurada copa de vino presente desde el principio que estalló real y metafóricamente tras patada frontman pronirvanera [doy fe con el trozo de cristal que aterrizó agitado en mi cuello] para cerrar otra gloriosa ocasión que demuestra que el melómano 2014 va a ser muy difícil de superar.

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En definitiva una banda que en febrero de 2015 cumplirá 20 añazos y que sigue en la trinchera ofreciendo un despliegue de recursos trabajados con la ilusión renovada del primer ensayo y del primer disco. Gracias de nuevo Pau, Marc, Jordi, José y Jorge.

Fotografía: Alberto Del Castillo


[La habitación roja] Otra apuesta ganadora

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Lingotes sónicos. Energía y fuerza. Son las 2 sensaciones que primero te golpean desde las primeras escuchas. El sonido Habitación roja: compacto, cuidado y siempre tan llevadero en este caso vuelve a demostrar éstas virtudes fundiéndolo además con capas brillantes y profundas que le otorgan de un carácter renovado que rezuma positivismo y buenas dosis de subidón. Vuelven a tocar la fibra. Tras las primeras destilaciones la impresión que queda y te acaba impregnando es que te hallas ante una obra excelsa, bien arraigada e intensa en los sentimientos, esto último innegociable en el territorio musical.

La trayectoria y la más que consolidada experiencia del combo valenciano son indiscutibles. La habitación roja sigue en la carretera y le sigue sentando fenomenal cada kilómetro. Tras el mítico Fue eléctrico Jorge Martí y sus muchachos vuelven a reforzarse con un discazo mayúsculo de mensaje esperanzador y de exquisitas ejecuciones. La moneda en el aire (2014) es uno de esos álbumes que te marcan, improntantes, y que llegan, te abrigan e inspiran en momentos decisivos de tu vida, un trabajo con el que muchísimas personas se pueden sentir identificadas y por tanto una obra digna de aplauso y de un lugar privilegiado en discotecas personales e irreversibles melomanías.

Teniendo en cuenta el cuarto (“estrellas fugaces esperad, tengo tanto que desear”, baladón marca de la casa) y las trazas oníricas del último corte [“mis canciones te acompañarán”] (canciones –sobre todo ésta última– de y a la altura de su temática en la estela de la mejor melancolía de Los secretos) el disco rebosa descargas y guitarreos pop premium. Un largo más que apto para el directo [doy fe las 3 veces que los he visto que sus bolos son pura entrega y pasión].

El primer triplete (como buenos capítulos literarios) nos engancha para seguir hasta el final. “Aún recuerdo esa mirada, nadie me ha mirado igual”: el primer corte homónimo, en lo alto en todo momento, de energizante optimismo instrumental desde los primeros segundos es claro y meridiano: mensaje irrebatible de carpe diem. Un ariete más que acertado. Con De cine (“ lo mejor que me ha pasado”) [videoclip brutal] el trasfondo la torna radiantemente soleada, con un estribillo y tempos pata negra y un crescendo imparable desde el intermezzo. En Tanto por hacer (“seguir y no abandonar. Lo obligatorio es que nos volvamos a ver”) los teclados entran en gracia y continúan su legado hasta la última nota en un telón de fondo que la otorga texturas delicadas.

El hermanamiento filosófico y actitudinal entre las inmensas No quiero ser como tú (“ya no me hacen falta galones”) y Carlos y Esther (al mirar hacia otro lado) (“no tendremos más salida que estallar”) se alza como la huella más decisiva y honesta del disco. Los de La Eliana se mojan y salen muy bien parados (la superioridad moral está asegurada). En el caso de la primera nos sorprende con un arranque melódico muy de los hermanos Urquijo, uno de esos temas que deja poso, aforístico, tajante, lapidario; una canción que chirriaría a cualquier paletín y por tanto de mis favoritas, en su moraleja me gana y abduce sin vuelta atrás.

De la épica pura por los 4 costados de Carlos y Esther apuntar que tal como está el orden se hace esperar pero cuando llega es invencible. Cual vetustos Cuarteles de invierno vuela con potencia y llamaradas. Digna para petarla a todo volumen, ampli y frenesí. Temazo incontestable, sin fisuras ni ningún género de dudas una de las mejores canciones del glorioso año en curso.

“Con lo que me queda haré todo lo que pueda”. La casa en silencio muestra un derroche teclil iniciático juguetón hasta las postrimerías que se engarza con mucha clase al resto de estructuras y propuestas. Otro ejemplo de todos los vigores de la banda. Lírica de nuevo dando en el clavo. Dónde no exista el miedo (“saltaremos al vacío, empezaremos de nuevo”) detona con otra crecida admirable.

“Míralas, las veo resplandecer, nos dan cada día más”. Quedas tú transmite una electricidad de sensaciones más que agradecida. “Nunca es igual y eso es lo mejor de que nos vuelva a pasar”. Las elegancias soñadoras de En busca del tiempo perdido conservan la línea para ir cerrando el completo y coloreado círculo sonoro.

“No pesan los años pesa la mediocridad” (Rubén Romero), de eso es exactamente de lo que salen victoriosos los levantinos. Están en su mejor momento patentizándolo en cada concierto y con éste LP. Esa es la actitud, que es finalmente lo que nos cala y nos define.


[Previa] La habitación roja en Madrid

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Tras sus conciertos de abril y en julio en el festival Cultura inquieta, para la tercera ocasión en la capital la madrileña sala Penélope ha sido la elegida para que la mítica banda levantina La habitación roja nos deleite con su último trabajo, La moneda en el aire (Mushroom pillow, 2014).

Con una trayectoria creciente e intachable de 9 discos e infinidad de conciertos a sus espaldas el poderoso rock melódico de los valencianos se volverá a dar cita en Madrid para dar buena cuenta de su exquisito último trabajo sin dejar de lado sus himnos de siempre.

Una noche dónde volverán a darlo todo en la calurosa fidelidad de una sala dónde sus fans podrán gozar de cerca otro bolo seguro para el recuerdo que no hará más que confirmar el excelente momento de la formación, quizá, y muy probablemente su mejor momento, desde luego a ellos se les ve con más energías y pasión que nunca, y esas sensaciones son difíciles de ocultar. En definitiva un evento que cualquier amante de la buena música alternativa no debería perderse de una banda que seguirá ganando seguidores.


[Santander music festival 2014] Día 2/segunda madrugá. Fue eléctrico

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La alineación titularísima para el primero de agosto prometía emociones fuertes. Las expectativas serían superadas y como siempre volvería a ganar la música y el buenrollismo ilustrado (sónico).

En esta ocasión sería Eme Dj la encargada de interseccionar la suculenta tarta sonora coronada de atractivas guindas para la ocasión.

La habitación roja 6 (caralibro)

A dios lo que es de dios y al César lo que es del César.
De viernes, de cine. El empaque y el positivismo del magno repertorio de La habitación roja se descubrieron como el más placentero golpe encima de la mesa de todo el festival. Con un set list muy trabajado no dejaron lugar a las secundariedades y no pararon de derrochar liderazgo y saber estar. Ser el primero en abrir una jornada festivalera no tiene que significar ni mucho menos un papel secundario. El grupazo levantino se reivindicó de la mejor manera posible: luchando contra el molesto chirimiri de más que amenazantes nubarrones dando un bolo energético y de los que dejan huella. Tocaron prácticamente todo el grueso de su discazo La moneda en el aire sin olvidar hits e himnos varios como Voy a hacerte recordar e Indestructibles, ésta última con un semialargue acústico que la robusteció aún más si cabe, una obra maestra de la alternatividad pop de estribillo letal.

El final enmarcaría su gesta cerrando con la lumínica y gloriosa Ayer, cuyas postreras distorsiones retroalimentaron una última traca proWho para cerrar el círculo de una actuación memorable, de esas que ganan adeptos y refuerzan aún más a los seguidores más añejos. Jorge, Pau, Marc, José y Jordi, sencillamente gracias.

Love of lesbian 1

Con las pilas bien cargadas se podía afrontar con garantías el resto de asaltos. El contexto más expansivo llegaría de la mano del sexteto lesbiano, impecable en el espectáculo desde las presentaciones. Tijeretazos contra el aburrimiento: un show mayúsculo con luces de neón pese al inoportuno problema técnico que impidió implementar la ración completa de visuales de El poder de la tijera de Love of lesbian.

Todo el tinglao vino de la mano de Santi Balmes y sus muchachos rubricando la faena con una apoteosis final en que uno de sus miembros se atavió con la indumentaria perfecta para hacer bodyboard o bucear en busca de jugosa fauna marina para recorrer sin tocar el suelo (con ayuda de las manos y brazos en alto de los fans de John boy) el trecho que separaba el escenario de la torre de control. Una alocada azaña que se tornaría sin duda en la anécdota de la noche. Por el camino un incombustible, todoterrénico y airoso frontman se marcaría una versión del rafaelino Como yo te amo. Despedirse con la sintonía de la intro de True detective se antojó un gesto tan grande que todos los efectos de halo anteriores estaban más que justificados. Otro conciertaco electrificante a través del repertorio más cañero de los barceloneses.

El columpio asesino 2

Tras las penúltimas pinchadas del Dj residente para la ocasión llegaría el turno de los elegantemente incorregibles El columpio asesino, que volvieron a mostrar una dejadez profesionalizada exquisita tirando de cancionzacas de ayer y de hoy, desde su sistema Jersey hasta sus viajes a Berlín (momento discobailable máximo) pasando por sus temazos de más reciente creación cómo Babel y el homónimo de su último trabajo. El ciborg vocalbateril Álvaro Arizaleta volvió a dejar a más de uno y de una con el culo torcido para demostrar de la pasta que está hecho un artista virtuoso.

El double dragon electrónico de 2 many Djs jugueteando, entre otras lindezas, con temas de Chimo Bayo fue el encargado de finiquitar la jornada interrégnica del festival más grande de toda Cantabria, una jornada que dejaba un poso de peso que aún perdura en la retina de muchos y que patentizó toda la magia que se puede desplegar cuando se junta buena gente con ganas de pasárselo bien y músicos entregados al noble arte del rock y otros ritmos con buen gusto.

 

Fotografía: Vidala y Facebook


[Festival Tomavistas 18 y 19 julio 2014] Primera toma. Columpiándonos en triangulizaciones salvajes

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El privilegiado enclave del Hipódromo de la Zarzuela fue dónde tuvo lugar la esperada primera edición del Tomavistas. Un cartel lleno de grupazos independientes pata negra que no defraudó.

 

Tras las actuaciones de Tigres leones, Cómo vivir en el campo y Coraje siguieron abriendo el melón las distorsiones y el gracejo del animado cuarteto murciano Perro, que se marcó un double dragon guitarropercusionil pluriempleil multitarea turnándose en el teclado y en los comentarios juguetones. Una función con hambre y actitud para irle dando pulso a lo que se avecinaba.

 

Desde Zamora el pop difuminado de El lado oscuro de la broca actuaría de previo para el empaque shoegaze profundo del trío Nudozurdo, maestro en los cambios de ritmo y que siguió entonando a los presentes.

 

Mientras preparaban los nuevos instrumentos y juguetes varios tocaba volver un rato al césped de la mano del anglopop con toques de la mejor tradición del rock estadounidense de los madrileños Jack knife.

Triángulo de amor bizarro 8

Arañando el atardecer los galaicos Triángulo de amor bizarro desplegaron desde el primer acorde toda su atronadora potencia contagiando a una audiencia cada vez más entregada. Torsiones míticas en la línea de Los Punsetes y Los planetas (palabras mayores oíga) en una cuidada selección de toda su discografía.

Con una audiencia ya panópticamente abducida petándolo literalmente con el himno de su último disco (Estrellas místicas) continuaron su clase magistral de pedaleos legendarios que algunos pudimos catar con los amplis bien cerca temblando a pleno pulmón. El pabellón había quedado bien alto y era difícil superarlo.

 

Edredón surtió electropop con ráfagas dispares entre las elegancias oscurantistas y el intimismo.

León Benavente 12

Los rugidos de León Benavente, con Eva Amaral bien atenta entre las primeras filas, volvieron a dar muestra de su letal escena y gran pegada frente a la gente. La anécdota fue sin duda la caída perfectamente rehecha de Abraham Boba mientras se vaciaba con El rey Ricardo. Ser brigada y Ánimo, valiente fueron prácticamente un karaoke colectivo generalizado: es casi imposible no unirse a semejantes cancionzacas. Un concierto de subida continua maximizante y que enganchó al respetable desde la primera canción.

Los fluídos, energéticos ecos y tonalidades de Fira fem preparaban el asalto final.

El columpio asesino 6 (cabecera)

Las horas previas habían estado fetén, pero aún quedaba lo mejor. Pocas veces me ha impactado tanto poder ver por fin a una de mis bandas favoritas en vivo (creo que sólo me ha pasado realmente con Los planetas, Sidonie y Alborotador gomasio). Semanas atrás había estado en bucle con el ipod. Llegaba la hora de El columpio asesino, que mediante un directo descarnado, salvajemente brutal fueron introduciéndonos en todas sus texturas respetando la cronología de su último disco para los primeros temas.

(Intro) Babel empezó a sonar desde la oscuridad mientras iban ingresando uno a uno todos los componentes de la banda. Los pedaleos y guitarreos pro que seguirián aún resuenan entre la afortunada colectividad.
La puesta de largo difícilmente igualable se visualizó con el irreversible protagonismo de Álvaro Arizaleta, un intérprete completísimo con el aura y la realidad de un aparataje alienígena ciborg guitarrovocalbateril que nos dejó con el culo torcido. Babel, Toro, Perlas o himnazos pretéritos (Vamos) relampaguearon por todos los confines del recinto con una fuerza imparable para reforzar a sus fieles seguidores y ganar adeptos a la causa de un grupazo capaz de seguir reinventándose y por tanto en su mejor momento.

 

El fin de festejos correría a cargo de Dj Pau Roca (La habitación roja), pero el pan de la intensidad ya estaba ganado y había que descansar un poco para afrontar la siguiente fecha.

 

Fotografía: Pedro Bao
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