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[Sansan festival viernes 3 abril 2015] Combinaciones perfectas

L.A. cabecera

Para el santísimo viernes alternativo se darían cita en el escenario principal los acontecimientos encadenados más potentes gracias a la sucesión de un trébol sónico de lujo que se arrojó en instantes gloriosos e implementaciones muy pro.

Tras la comparecencia de Dorian, engalanados y con visuales de felicitación autotributo mediante, llegaría el turno del mejor rock proangloindie a cargo de L.A., un grupo que se consolida tras cada actuación. El quinteto isleño, cuya límpida ejecución emocionó de principio a fin, empezó abriendo con la dualizante After all, a la que hiló su moderna y delicada Secrets undone, pieza que escaló brillante gracias a su viaje a 4 guitarras. Para la perfecta Dualize Luis Alberto echó mano de su querida Rickenbacker. No faltó su himno cosecha del 2009 Perfect combination para gozar con el momento más karaokil y sentío de los encuentros sónicoanglos en la segunda fase ni tampoco la jugosísima y adictiva Rebel.

Casi sin tiempo de paladear el final de los baleares tomaría la alternativa Mucho, otro grupazo de la piel de toro merecedor de las plazas más grandes y titanes incansables del rock cósmico y sideral. En el otro escenario no iba a quedarse la cosa pocha pues, ni mucho menos. Fundiéndose con la poscosmicidad del quijotesco Perarnau Martí y sus muchachos volvieron a hacer gala de su romanpaladinismo rítmico, actitudinal y melódico a través de temazos apocalípticos como la tecnocrática La larga risa del emperador, Como si no hubiera mañana, la indestructible Más feliz sin televisión, la de culto desde el primer play La primera luz del día y/o Sal de la tierra. El cuarteto manchego firmó, a cuádruple teclado, con solvencia en la percusión y guitarras imperiales un bolazo bien surtido reforzado por la labia intercancionil de su frontman para no parar de seguir ganando adeptos con todo merecimiento.

Mucho

De vuelta en el Desperados y con los últimos sfumatos de los Mucho los acertadísimos y empacados León Benavente volvieron a clavarlo encapsulando su exclusivo repertorio con otra actuación que no dejó de agradar a las masas cerrando con su gigantesca Ser brigada, con ésa intro tan envolvente y enraizada que estalla con ráfagas de placer en el momento exacto.

Como gran previo al concierto del grupo más popular de todo Jaén y muchas partes de las afortunadas Andalucías en el cuco escenario «maestro» tomó la palabra y el micro Neuman, que con intimismo y poderosas sonoridades anglo ofrecieron tempos ideales para inaugurar la medianoche gandiense.

Haciendo justicia a toda su expectación y aglomeración de fans Supersubmarina siguió fluyendo en la noche usando Samurái como corte inicial para enmarcar de nuevo su excelente power pop sublimado. A destacar su detallazo de hacer el bis con un tridente cancionero irresistible a cargo de Viento de cara que fundiéndola con Algo que sirva como luz se acabaría dando la mano con la santacrucera En mis venas. Pero además quedaba otro bombazo final, la visceral Cientocero. En definitiva un no parar de desgañitamientos pro y posadolescentes y coros del respetable para una banda que en todo momento conectaba exitosamente con el mismo.

Para cerrar el círculo de grupazos del viernesábado las sacudidas crípticodulces de El columpio asesino conexionando con los deliciosos envoltorios electropsicodélicos de Los pilotos se tornaron en un coctel sonoro diabólicamente irrechazable. Los pamplonicas fueron desplegándose mediante su colosal Ballenas muertas en San Sebastián sin renunciar a celebradas codas pasadas como el temón más reclamado y seguido de la madrugada, Toro, que explosionó en el ambiente e implosionó en cada alma fiestera del recinto. El remate de Íñigo Sola a la trompeta completó otra vez una oferta melódica a la altura de muy pocos que sigue cosechando meritorios premios también al otro lado del charco.

Elyella djs tomarían el testigo sobre las mismas tablas pero antes quedada pendiente degustar los fotogramas más filoplaneteros. En el caso de los legendarios Florent y Banin apuntar que surfearon sin tapujos ni pasteleos por lo más granado de sus 2 largos volviendo a hacer disfrutar de lo lindo a toda la peña con sus preciosos dilatamientos de su triplete más hitero: Cero en blanco, Vuelo rasante con ametralladora y Longitud de onda 585nm. Los últimos coletazos y jugueteos del lead guitar granaíno más grande de todos los tiempos galopando su Fender aún quedan en la retina de muchos y muchas, desde luego en la de un congratulado admirador que acaba éstas líneas.

Fotografía: Mauricio Sanguino


[Previa Los planetas] Retomando órbitas

Planetas

5 años de silencio y proyectos paralelos varios (Los pilotos y Grupo de expertos solynieve) han sembrado una expectación brutal que allana el camino para volver a salir por la puerta grande. J, Florent, Eric, Banin y Julián presentarán su sentío EP Dobles fatigas que como pincela su propio sello surfea entre «spacerock, indiepop [y] psicodelia jonda» (El segell del Primavera).

Ése primer beso y ésa primera relación sexual con la chica que te gusta, el gol que le da a tu equipo la Copa de Europa, que te toque un buen pellizco en la lotería, una buena desconexión en una calita desierta… un concierto de Los planetas también está en El olimpo de éstas sensaciones. No estás ante un simple bolo, se trata de todo un acontecimiento, melomanía pura, la sensación de estar viviendo algo histórico, verdaderamente decisivo, improntante, irreversible.

Tras su primera parada en Granada la madrileña sala But será la encargada de acoger tan magno acto en el que el combo andaluz desplegará a buen seguro artillería pesada de su indiscutible y consagrada carrera a través de caviar beluga sónico pop, noise, shoegaze, psicodelia y cosmicidad filoflamenca. Han vuelto y no tienen nada que demostrar salvo que siguen teniendo la capacidad de facturar himnos generacionales desde la primera escucha. El viaje continúa, la leyenda también.


[2014] Irreversibilidades melómanas

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“El sentimentalismo es la alopecia de los sentimientos” escribe Ray Loriga en su más reciente y de nuevo novelón. Cierto, pero hay años que marcan, que merecen ser recordados aunque peligrosamente puedas caer en el bizcochismo y ciertas nostalgias. Pese a la ausencia de un nuevo disco de Los planetas 2014 será un año improntante grabado a fuego en memorias colectivas y en subjetividades intransferibles. Luchar por un sueño es de lo más bonito y de lo que más te puede llenar en la vida y sí además vas viendo y sintiendo como se va dando forma a “la movida” no puedes más que seguir trabajando con pasión e ilusión renovadas para intentar ofrecer la mayor calidad y variedad posibles a nuestros estimadísimos lectores que son los que finalmente dan sentido a toda nuestra obra.

Independance, Juglar, Contraclub, Penélope, Montilla, Charada, El sol, Mad indie summer, Boite, Joy eslava, Teatro Lara, Tomavistas, Un lugar llamado mundo, Nocturama, Territorios, Hangar [y a nivel fan tirando del bolsillo propio Santander music, Vetusta Morla, Iván Ferreiro, Sexy Sadie, Templeton y Standstill]; Alborotador gomasio, Ellos, El hombre rana, Joe Crepúsculo, Guadalupe plata, Poomse, The prussians, Supernumerario, Atención tsunami, La habitación roja, León Benavente, Los claveles, Los pilotos, Sangre, Novedades Carminha, Alexandre Lacaze, Genérica, Los Punsetes, Love of lesbian, Lori Meyers, Maryland, Niños mutantes, Mucho, Sidonie, We are scientists, El columpio asesino, Nudozurdo, Edredón, Fira fem, El lado oscuro de la broca, Perro, Triángulo de amor bizarro, Cómo vivir en el campo, Pasajero, Fuckaine y The right ons entre otros. Buenos grupos y grupazos que hicieron de la pasada anualidad un gozo mayúsculo para la melomanía y una satisfacción laboral y personal gigantesca para todos los que trabajamos en éste bello y maravilloso proyecto llamado Poplacara.

Creo que en la vida hay que ser humilde y no olvidar jamás tus raíces por muy lejos que llegues. El origen y el destino seguirán siendo los mismos: la buena música, los buenos artistas que no paran de crearla y todas aquellas personas que amparan y seguimos defendiendo a capa y espada éste hermoso cosmos. Del romántico fanzine de 1984 a la actualidad digital (ya 2015 ¡oiga señora!) imperante ha llovido mucho, pero jamás en vano. El que no llora no mama y en la vida hay que currárselo, la meritocracia tiene sentido pese a la superestructura del tinglado montado por paletines, ladrones y demás sanguijuelas sin escrúpulos y con menos vergüenza que un gato en una matanza. Desde luego que siempre nos quedará la superioridad moral como bien apuntaba Luther King. Pero centrándonos de nuevo en lo principal parafraseando a cierto grupazo granadino siempre nos quedará la música, eso jamás nos lo podrán arrebatar y como bien dice el dicho que nos quiten lo bailao. Al final volverá a quedar lo más importante, las canciones y todos los sentimientos en colores aún por inventar que seguirán provocando.

El nivel ha quedado muy alto y hay muchísima gente a la que agradecérselo. 2015 se presenta muy grande y apetecible. Todos los que formamos parte de ésta mágica publicación seguiremos en la brecha intentando implementar en todo momento la mayor profesionalidad posible sin olvidar paladear cada bolo y evento.


[Los pilotos] Planetosatelizaciones de velocidad punta

Portada El Regreso de Logan (byJAVIER_LONGOBARDO)

Desde los cimientos de otra llamativa y atrayente portada [Javier Longobardo] Florent y Banin nos conducen por unas ráfagas paisajísticas refrescantes y poliédricas. Como apuntan ellos mismos en su twitter se nos ofrece “una dilución del pop de guitarras en la electrónica que da a luz un sonido instrumental”.

 

Caldo de cultivo perfecto para interregnos festivaleros las 2 entidades planetarias juguetean con sana libertad para firmar un segundo disco con un pilotaje si cabe aún más profesionalizado y convincente.

Un trabajo desgranado en 7 partes dónde también vuelven a demostrar su gracejo en la genialidad nominativa: Para su tranquilidad y la de los suyos me parece un titular tan magno que también hubiera estado afinadamente a la altura de darle el nombre a todo el álbum.

 

Varianzas desde claroscuros y traslúcidos atardeceres melódicos pasando por fases de ágiles volantazos retrovideojueguiles: una mixtura exótica con arte sureño y encapsulaciones y partículas de sensaciones sugerentes, transformadoras y escurridizas.

El derroche aparatil conjugado con el ingenio y el apoyo de, entre otros, The suicide of western culture y parte de Guadalape plata ha enriquecido unas multitexturas muy conseguidas. Toda una adicionante infraestructura: electrónica bailonga efervescente de adhesivos tintes psicodélicos facturada desde/para la experimentación sónica, dejarse llevar y no perder la capacidad de sorpresa ante unas ondas y crecientes ondulaciones sonoras policolorizantes de espirales flotantesubterráneas.

 

Un ejemplo grande y bastante recomendable de un género que sigue en plena cresta de la ola brillando con intensidad.

 

Banin Fraile y Florent Muñoz complementan con acierto a los melomaníacos planetófilos con propuestas de sonidos muy atractivos y bien traídos para cualquier contexto dónde haya fiesta, buenos cócteles, sol, noches estrelladas, amig@s, novi@s, follamig@s, mar o montaña, salón de casa o garito discotequero, mucha o poca gente o todo a la vez.

 

Rescatando unas líneas de María Fuster “si el éxito es mitad talento mitad ambición este disco rebosa ambas cosas a raudales”.

Automatizaciones, calibraciones, pero también fases de improvisación bien entendida que siempre hacen buenas migas con la melomanía, como el mismo dúo granadino reconoce “salían cosas no planeadas que acabamos usando, utilizando el error como fuente de inspiración” (Muzikalia).


[Los pilotos y Sangre Charada 27 junio 2014] Derrapes sónicos postsanguinolentos de una noche de verano

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Tras el enérgico y aplicado directo de Sangre, un divertidísimo sexteto fémino que luego se uniría a la fiesta y bajo un calor que apretaba con justicia (la avería del aire acondicionado hizo protagonista a la entrañable analogía de un ventilador) Los pilotos, o lo que es lo mismo Florent Muñoz y Banin Fraile se dejaron llevar en un show cósmico más que apañado para ofrecer a todos los que nos dimos cita en Charada un bolo de puro entretenimiento encapsulado para empezar el finde soleado y con poderío.

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Con Julio Ruiz y parte de Los claveles y Juventud juché entre los presentes la noche aperturaría con un ariete verbal mítico de Banin: “Si habéis traído pastillas es el momento de tomarlas”. Todo estaba listo para empezar a gozar con el plato fuerte. Pasaban 18 minutos de las 10 de la noche y empezaron a expandirse las primeras ráfagas de Paisaje sonoro.

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Tras un montón de cables, aparaticos y juguetes sónicos varios y compartiendo protagonismo con el icono manzanil de Jobs Banin y Floren agarraron con decisión el volante para pegarnos un viaje cósmico sentío muy recomendable.

Con Floren tirando de su Fender para el segundo tema de la sesión se dejaba atrás la fase de grupos para meterse de lleno en el tramo decisivo hasta el final, momento en el cual Banin (a veces casi en trance) se recreó prestidigiteando su aparatejo colorao Alesis Air Fx para enlazar con la tercera parada sonora, corte mítico protagonizado por su primigenio himno de debut Cero en blanco, que hundió el acelerador para surfear hacia el clímax del evento.

Más adelante e implementando prácticamente todo su reciente segundo álbum nos sacudirían brillantemente con Longitud de onda 585nm deleitándose y sumergiéndose en las texturas alcanzando la pole. El regreso de Logan se engrandeció con su acertado apoyo guitarrilpedalero.

La sensación de esta genial propuesta electrosureña que queda es de satisfacción más que subrayable, ahora bien, coincidiendo con mi mejor amigo del rollo en varios comentarios interrégnicos a lo largo de la velada, el contexto de un festival y horas más intempestivas eclosionarían en una gloria sólo al alcance de los más grandes del género.

La noche del 27 al 28 de junio del año de gracia de 2014 pilotaba hacia la recta final, pero aún quedaría un agradecido bis que me reminiscenció a una gran noche en La plaza de Los mostenses dónde Florent y yo, unos buenos copazos, una intensa charla planetera y planetófila [días recientes de La habitación de Fermat y Una corona de estrellas] y unos besos furtivos cocinaron un germen que se robustece cada día más para el arte poliédrico y mayúsculo llamado música (y la consiguiente autobanda sonora de tu vida).

Acabar la noche compartiendo unos fragmentos temporales con maja, abierta e interesante gente del rollo y llevarse a casa el tesoro de las firmas de Florent y Banin estampadas para la eternidad en los libretos de Super 8, Pop, Encuentros con entidades y La leyenda del espacio acabaron por dibujar un círculo pletórico para encarar festivales y conciertos venideros de un año que quedará para la historia de melomanías personales y memorias colectivas.

Los pilotos vuelven con una escudería potentísima y el podio asegurado. No se los pierdan. Sigan atentos a próximas carreras y los encontrarán siempre en las primeras posiciones.

 

Fotografía: Alfonso Vega


[Lori MEYERS sábado 21 diciembre La riviera] Deja huella, SIEMPRE la deja

 

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[A Pájaro Jack no tuve la suerte de verlos. Ya había escuchado algunas de sus canciones en su día y les tengo pendientes en mi folio de bandas que escuchar (más) a fondo que cuelga de la misma pared de mi habitación en la que hay también una foto de Sidonie, mi queridísimo póster del líder de Nirvana y un set list gomasiano manuscrito de primera mano que siempre conservaré con cariño].

Después de una merecida siestaca empezar la tardenoche paladeando Jack DANIEL´S y whisky añejo premium de malta destilado en 1988 y embotellado hace más de una década hablando de música (de Los gomasio entre otros) con tu mejor amigo del rollo se me antoja un buen previo para encarar un bolo de Los lori.
El directo de los de Loja nunca decepciona. Se dejan todo en el escenario y no negocian el esfuerzo. No queda otra por tanto que dejarse llevar por su ondeante atmósfera y aplaudirles y vitorearles como se merece un grupo que se lo ha currado para estar por derecho propio en la órbita de la élite musical alternativa española.

Empezaron con Intromisión y desde el minuto 1 las guitarras y la escenografía irían tridimensionalizando el acogedor universo MEYERS con momentos de éxtasis (y con otros de tempos más bajos).

El primer enlace daría paso a su contundente y cremoso hit Planilandia.
A partir de ahí irían alternando cortes de todo su amplio y exquisito repertorio desde su primer y mejor disco (Viaje de estudios) hasta sus trabajos de evolución y cambio (Cronolánea y Cuando el destino nos alcance).

De esta manera irían sonando Corazón elocuente, Dilema, Tengo un plan, Zen, Impronta, Castillo de naipes, Una señal y Luces de neón. Una montaña rusa sónica de sensaciones y registros que demostraron la maestría melódica de los granaínos.

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La siguiente batería de temas empezaría con el relevo de Alejandro MÉNDEZ para encarar Explícame (en ese momento Noni, delegando las funciones de frontman echaba mano de nuevo a su cerveza de envase verde). La canción de El destino engarzaría con Tokio ya no nos quiere, para mí el mejor y más álgido momento de la noche, surfeantemente psicodélico y distorsionante (alargando su final con excelencia como en anteriores conciertos he podido saborear) a falta de mi añorada Viaje de estudios y/o su gloriosa demo incluida en su EP Ya lo sabes.

La cadena seguiría su curso con El tiempo pasará, De los nervios, Huracán, De superhéroes, Alta fidelidad y Emborracharme (dónde volvió a brillar el momento brindis como en el jugoso Día de la música del pasado junio).

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Antes de la traca final llegarían los instantes intimistas de bajona lírica con Despedirse (con Anni B. SWEET) y Deshielo (2 temas que podrían haber sido sustituidos por otros y que veo más propios para un acústico [más en familia]).

Tras la tregua bizcochil haría su aparición el bloque final con Luciérnagas y mariposas, A-sinte-odio y Religión (todavía muy bien traída dadas las circunstancias), seguidas de dos momentos de subidón con ¿Aha han vuelto? y Mi realidad (bien ampliada sin ninguna prisa) para cerrar como guinda de comodidad y comunión con el respetable

con su “viejuna” La caza, presentada como villancico para coronar otra noche mágica y grande de buena música y buen rollo.
Otra noche sabiéndose líderes. Más de 2 horacas de concierto que volvieron a permitir a los andaluces escribir con letras de oro su nombre en el cielo de Madrid, una ciudad a la que siempre serán bienvenidos y que siempre da cobijo a los buenos músicos como ellos.
Acabar el evento hablando con el mismísimo Florent (la otra mitad de la bicefalia planetera) fue un remate perfecto para cerrar el círculo de una jornada con fragmentos de alternatividad difíciles de pasar por alto, como el look tejano de Alfredo NÚÑEZ, el batera.

 

Fotografías: Elena ROSILLO