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[ Festival Gigante 2017 ] Guadapopismos ilustrados

Lugar Estadio municipal Fuente de la niña, Guadalajara

Fechas Viernes 1 al domingo 3 septiembre
Concepto Festival de música caviar beluga del medio formato

Escenarios 4

Niños mutantes

Es un placeraco auténtico disfrutar de un festival tranquilo, madurado, sin niñería tóxicovicevérsica telecinquista. Y el festival Gigante sabe muy bien como implementar un evento sólido, de primera calidad y claramente consolidable en el tiempo.


Primera jornada <– Viersábado

Beluga

Vetustianomórlico putoamismo madrileñista que acabó bajándose a la masa y a capella para rematar sus postrimerías bolenses con su temazo Búmeran cuando sonaba de fondo Juan Zelaya. Olé.

Julián Maeso

Rock countryrizado. Rollito a lo Aurora and the betrayers.

Fônal
Electrobizarrismo cacereño ilustrado dónde su lead woman se atreve, megáfono included oiga, en arrebatos musicales en una fortuna fusional La casa azulManos de topo; todo ello a arropada por 2 6cuerdismos.

Aquí como en Disco Las palmeras el bajo ni se estila ni se necesita. Un buen entrante, una fiesta pluricolor de inofensivo filofriquismo para ir entonándose hacia alternatividades sónicas más épicas.

Los coronas

Tirando de una intro a lo The shadows las magias sonoras están más proclives.

La leyenda del Solitario, tema para el bandolero patrio por excelencia, Jaime Gimenez Arbe, `entre lo cómico y lo trágico´ como espetaría su frontman fue un momentazo del bolo, ¡Libertad pal Solitario pues y viva Méjico cabrones!

Instrumentalismo premium aventurado hasta cotas como la interpretación del Corazón contento de Marisol y haciéndose acompañar de visuales (filo)sesentosetenteros festival guatequero de culos y tetas que iban alegrando la temperatura de la tarde.

El imperio del perro

Buen rock para conexionar con el atardecer. Su versionaca del Naúfragos (Niños mutantes) se incardinó como anillo al dedo mientras justo rondaba por la zona Juan Alberto, el cantante `mutante´.

Niños mutantes

Granà, el indi, la melomanía. Si no existieran habría que inventarlos. Otra actuación deliciosa rematando la faena con su HIMNO brutalérrimo Todo va a cambiar, que puso el broche de oro a uno de los bolazos de la cuarta edición festivoGigantil.

Love of lesbian

Tirando del pluriempleil Ricky Falkner el combo de Santi Balmes, más que legitimado para las protestas políticosociales, surfeó por un set list personalistoprimigénico que se fue dando de la mano a himnos recién horneados como Bajo el volcán finalizando de la mejor manera con Planeador, temazo absoluto, incontestable, una canción de ésas incombustibles, expansivizantes, supracrescentes, eternas. La banda catalana sigue siendo de lo mejorcito del panorama y te gusten o no son un hecho objetivo de supracreatividad, talento y buen hacer.

Fuel fandango

Pop filoeléctricoflamenquil timoneado por Nita/Cristina Manjón, cuya indumentaria danzaba entre geisha y miembra de los neohippies Crystal fighters. Conciertofiesta divertido y eficaz.

Álex O´Dogherty y La bizarrería

Espectáculo aeróbicocircense surcado por un pop filoneojazz rapeado tromposaxofoneado progresivo multinstrumentivo. Una propuesta original pero algo plana y monótona.

Shinova

Shinova

Además de comer de puta madre en el norte se hace un rock estupendérrimo y los vascos así lo clavan y patentizan con cada latido, con cada actuación. Gabriel y su gente ayudaron, y de qué manera, a combatir un frío filofinlandés con otro concierto toma y daca tikitaka de temazo tras temazo, y es que en Shinova sólo saben facturar tonadas adherentes que resplandecen entre lo indi y lo comercial, inyectantes de puro placer y garra melómana.

Embusteros
De Chimo Bayo a Supersubmarina pasando por Tino Casal. Sí, los cordobeses arrancaron muy fuertes tirando de un tema del pinchadiscos valenciano tan suprafamoso en/desde los días tóxiconoventudos de la ruta bakalaera (que actualmente incardinaría a la perfección con la ultradecadencia ruidista del telecinquismo vicevérsico) para seguir con otro merecidérrimo homenaje a la mejor banda jienense de la historia, que ganazas de ver a Chino y los suyos sobre las tablas de nuevo petándolo con himnos como LN Granada. Y también sí, aparte de recorrer su autorepertorio, incluso se lanzaron en plancha con una tonada del madrileño José Celestino Casal Álvarez, que tanto lo gozaba y cotizaba muy al alza con Eloise. Buena banda y otro buen descubrimiento el combo andaluz por lo tanto, oiga.

Segunda fecha <– Sábadominguer

Bambikina

Country prog aztecostumbrista. Su cancionzaca Escorpiones de tequila es tan dulce como letal. No quisieron bajarse de las tablas sin su homenaje a Bowie mediante una versión tonada con trazos propios de futura y pronta discografía. Viva Guadalajara y viva Méjico siempre.

Idealipsticks

Dupla anglopop masculinofémina con rachas prog soul. Entrañables y bizcochos, no era para menos, fue su concierto de despedida, como en su momento hicieran Standstill. Jugaban en casa y en su partido final lo dieron todo y más. Una pena que nos dejen, pero como los buenos grupos realmente nunca mueren, las canciones permanecen ahí, inmortales, para quien quiera darle al play y disfrutarlas.

León Benavente

Un Abraham Boba felizmente desatado para otro momentazo conciertil del Gigante. Garra pasionalmelómana tirando hasta de reverbs. Una banda que desde hace muchos meses atrás, de facto y de iure, juega, se divierte y se curte en la Champions del indi. Los leones rugen impecables, perfectos, ahí están sus canciones, temazos que por sí mismos legitiman toda una trayectoria. De culto, gloriosos, gigantescos.

Noise box

Atmósferas pop remembrantes a Death cab for cutie desde Murcia y con amor, mucho amor.

Nada surf

Nada surf

En formato a 4 músicos/instrumentos (adicionando para la ocasión a un amiguete teclista de Seattle) y explotando con recientes y glorias eternas del mejor anglopower pop de la musicología global nos regalaron fragmentos sónicos tan titánicos como Whose authority, Weightless, Inside of love, Hyperspace, See these bones, Blonde on blonde e incluso POPular.
Como era esperable Always love  atronó en los instantes suprakaraokiles de la jornada. Los de Caws también se marcaron un Blankest year de alargue meteórico. La mejor banda de Brooklyn son palabras mayores, una formación respetada dónde las puedas encontrar y entre mis anglofavoritas de toda la vida. Poder paladear tan de cerca a un grupo que sigues y escuchas desde hace más de una década es sencillamente una experiencia inolvidable y sentía dónde las haya.

Iván Ferreiro

El pop galaico clase supra del Elton John gallego también sabe autodinamitarse en finales filocapísticopsicodélicos de atmósferas salvajes. Contando al bajo esta vez con el muchístico Martí Perarnau el bolazo del de Nigrán fue otro karaoke delicioso, y es que con tanto himno es difícil no arrancarse.

The gift

Acompasados portugueiros. Viva el surf, viva Paulo Futre y viva Mourinho pero pese a estar muy animaos y con loable actitud, el combo luso me aburrió como siempre lo han hecho Izal o Dorian. En un minutaje claramente de menos a más remataron la faena con una versión de Sinatra.

Punsetes

Los Punsetes

Veni vidi vici. El grupazo (de culto) capitalino es el tributo más dulce y ciclópeo a la irreverencia y a lo subversivo. Saben muy bien a lo que juegan y se desenvuelven letales y magnos, siempre victoriosos. Ariadna (supramodosita en su vestir en relación a lo que nos tiene acostumbrad@s) y los suyos asaltaron revolucionarios el poder en guitarrazos, pedaleos y ésas letras que sólo ellos se atreven a espetar. Una bandaza que no deja indiferente a nadie, uno de mis grupos predilectos de toda la vida, desde luego desde que atesoro un uso de razón indi, un gustazo verles de vez en cuando. Pese a los problemas de sonido otro concierto de 14 sobre 14.

Kokoshka

Los pamplonicas eran un enlace perfecto al punsetismo ilustrado. Moviéndose en codas undergroalt de letras ácidas y ritmos pegadizos la banda navarrica tendría el honor y el privilegio de cerrar el festi en lo que a no pinchadisquismo se refiere. Graciosos, simpaticotes, acogedoramente bizarros.

Súperframe VDJ

Empezar pinchando Siempre brilla el sol de los Lori simplemente indica el gusto del dúo, de propuesta originalérrima y buen saber musical (y melómano).

Alonso Quijano es un protohipster legendoliterario que a buen seguro, ¡pardiez!, vive diòs, podría paladear con mucho gusto el Festival Gigante.

Pulseras

Texto y movilgrafìa Pablo De Serna, fundador y principal exponente de la Posgeneraciòn X

flickr.com/photos/132117396@N03/albums/72157689224360615


[Loudly] Naturismos andalúmeridionales

loudly

Tras una tercera y/o cuarta escucha mientras paladeaba una cerveza granaína premium iba interiorizando toda la calidá que despliegan y tienen visos de expansivizar estos almerienses.
Desde los primeros acordes de `El fin del mundo´ las guitarras te van conduciendo a través de un pop contundente (y destilando buen bizcochismo ilustrado si se tercia) de vetas vetustianomórlicas, es decir lubricando eficientemente épica, profundidad y calidad sonora.

“Rabia y pasión. Van a cuello [tirando de un] power pop [anglo de los primigeniogarajeros] Nada surf. Se han dejado la piel para que te quedes con ganas de más” (Carmen Mateos). Minutaje equilibrado, ritmos medidos con mimo, canciones sin prisa, sin pausa y con fases, fogonazos y ráfagas propias de grupazos ya consagrados como los Lori, Second o León Benavente.

Fragmentos filoruidistas destilando indi patrio fresco como un buen gazpacho o salmorejo o tan disfrutable como unas gambas choqueras y jamón pata negra bien regados con merecidos licores. 5 temas que sirven de aperitivo de comilona de boda a cargo de un combo andaluz que bien merece colarse en más de 1 de los festivales nacionales más cremosones, como el Sonorama o el sureño filofamiliar South pop por ejemplo.

Como bien apunta Laureano Navarra (Clifford records) son “canciones que te guían al último rayo de sol, guitarras brillant[o]crujientes aptas para almas de destrucción masiva. Un puente fundacional entre la nación progresiva de los 70 y todo lo que conlleve la etiqueta post”.

Los piropos merecen seguir, “un alt rock de inmediatez e impacto con raíces noventeras con un par de cojones” (Jesús Cobarro, Noise box).

Aunque use una parábola ya recurrida hay que reconocer que el tema-cierre `De madrugada´ suena bello, heroico, digno para ser tocado en un (pre)atardecer mítico con palmeras y olor a sal o en la alta montaña para contemplar desde tu atalaya lo pequeños y frágiles que podemos llegar a ser los humanoides.

Por cierto son 3 (Juantonio Góngora [guitarra y voz], Isaías Arenas [guitarra] y Juanjo Rodríguez [batera]), como muchas de mis bandas tótem (Nirvana, We are scientists, Monte del oso, Nada surf o Disco Las palmeras.

Un epé delicioso para escuchar en más de un contexto salpicado de lírica y melodías guitarreras que más de una banda firmaría para salir a la palestra de la industria.


[FIB 2015] Guitarrazos y los mejores años de nuestras vidas

Los Planetas cabecera

Benicasim volvió a alzarse en epicentro musical del verano gracias a otro cartel delicioso, variado y más que contrastado entre prometedoras bandas y grupazos de culto consagradísimos sin nada que demostrar salvo sus ganas de seguir pasándoselo bien a lo Keith Richards. Tras un resultón pistoletazo de salida en el escenario Las palmas a cargo de Trajano! y The last dandies (que comparecerían tras Mox nox) en el Red bull tour bus fueron en el primer día de festejos los grupos encargados de abrir la lata al acontecimiento festivalero estival por antonomasia.

Under radar y After all se dieron cita en el brillante repertorio de L.A., que aprovecharía con maestría la ocasión para presentar algunos de los temazos de su exquisito y recientísimo From the city to the ocean side. Un bolo mayúsculo que se erigió en lo mejor y más completo de la jornada juernense. La nota de color anglobeat de alma soul de Clean bandit sirvió de entrante perfecto para el abanderado concierto de Crystal fighters, que tirando de parafernalia campestre filotribalizada gestó potentísimos momentos que encedieron a los allí presentes en la franja destinada a las formaciones más demandadas. Entrados ya en la madrugada levantina la vocalista principal de Florence and the machine, perfectamente flanqueada por todo su elenco musical, derrochó desnudez y descaro (para muestra el botón de marcarse todo el concierto descalza) con una actitud dicotómica entre la entrega y las atmósferas hippies más sesenteras. La horaca de Elyella djs fue la encargada de cerrar la juerga con otra divertida ración de remixes. Unos turnos anteriores el sexteto australiano DMA´s acertó con su power pop rock para entonar a los asistentes al espacio destinado al autobús de Red bull.

Dentro de los actos de la segunda jornada La bien querida, siempre biacompañada de guitarra y teclado, regaló intimismo y dulzura en el Escenario Radio 3 cerrando con la pegadiza Poderes extraños. De vuelta en el escenario principal Jamie T se entregó hasta energizando pogos entre el respetable sin renunciar a momentos de pausa y hasta filorapeos. Mientras tanto Nudozurdo desplegaba arrojos introspectivos filoplaneteros y alargues cremosones en el escenario Red bull fundiendo sus últimos punteos con uno de los momentos más esperados del viernes, la actuación de Noel Gallagher´s high flying birds, karaokeizados por la locura guiri (y no tan guiri) y videografiados a tope exprimiendo todos los recursos de los monitores dejando fluir su excelente britpop powerizado y velocitado que reminiscenció estampas imborrables para todos los fans de Oasis. Según ejecutaron Champagne supernova ya nos tenían a todos en el bolsillo. La intensidad seguiría expandiéndose gracias a otro esperado instante, la subida a las tablas de The prodigy, que con continuas referencias al respetable a través del eslogan «My fucking spanish people» no dejaron de repartir tralla y subidones sónicos. No lejos de allí Polock se mostraría digno en los interregnos de su apañado anglopop ibérico. La experimentación distorsionil muy top de Goodspeed you! black emperor gozó de 2 horazas para dar rienda suelta a su nutritiva e interesante propuesta.

Kaiser chiefs

El atractivísimo sábado nos dejaría buen sabor de boca desde el pitido inicial con Siesta!, que amenizaron a tuti plen como buen previo a los angloenergizantes Reverend and the makers. La anécdota climatológica de la jornada sucedió al termino de La M.O.D.A., unos minutos de chaparrón veraniego loco con el que más de uno aprovechó sin prejuicios para refrescarse. Hinds, que mientras daban los últimos retoques se marcaron un previo con hilo de fondo motivatoria a cargo de She lost control de Joy division subrayaron su anglopop rockeado fémino, resultón e interesante. Kaiser chiefs, con un entregadísimo frontman desde la primera tonada, sobreponiéndose a los problemas del micro derrochando actitud, garra, agilidad, voluntad e incluso putoamismo, fue de lo mejorcito de todo el festival, sin duda. Unas ráfagas divertidísimas, repletas de cancionzacas y con todos los ingredientes de una banda de la zona Champions que dejó con la temperatura adecuada un recinto que albergaría a la mejor y más influyente banda española de ayer, hoy y siempre. Los planetas, que con un setlist alimentado sobre todo por sus 2 últimos largos, surfearon con el recién horneado himno El duendecillo verde, tocado en elegante versión teaser. El momentazo de la tercera etapa del FIB corrió épico a cargo de Gaizka Mendieta, que para la gloriosa Un buen día se uniría al sistema cósmicoplanetario titularísimo a lomos de la Gibson de Banin. La elección y ejecución de De viaje para el cierre fue sencillamente mágica. Cum laude de noise, shoegaze, psicodelia (jonda), misticismo, melodías pop indestructibles y toda la pasión y éxtasis de los míticos años 90, en definitiva, los de Granada son activo histórico añejado de tan excelso y magno acontecimiento melomaníaco desde la cosecha de agosto del 95 que no paran de ganar adeptos y consolidarnos a los ya ganados desde hace años y años. El brutal tríptico sobre el escenario más grande lo clausuraría Blur, fieles a su eficaz poprock orgullosamente british pese a pecar de un claramente mejorable tracklist resucitado al filo de las 2 y 7 minutos de la madrugada con Song 2 que desató locuras filonoventeras para brincar y desgañitarse. Además se permitieron un bis.

Vetusta Morla

Para la última tardenochemadrugá The riptide movement pudo valer más que de sobra para acudir a Public enemy, de puesta en escena golpeante y sublimada de fuerza casi militar. El plato fuerte patrio del último día fue para la banda madrileña de pop alternativo más demanda de los últimos tiempos y que sigue petando los recintos que le pongan por delante. Vetusta Morla, con otra ejecución impoluta como de costumbre timonearon vacas sagradas de La deriva sin olvidar los hits que ya los han hecho eternos. Especialmente destacable la versión de  Valiente, que descarriló apoteósica y que hubiera sido insuperable como final. Para el bis Los días raros, increschenteada hasta el orgasmo. (Una verdadera pena cronogramática coincidir con los también capitalinos Célica XX, buena gente y grandes músicos que a buen seguro se dejaron llevar por sus subidones para implementar sus jugosonas atmósferas procrípticas). Volviendo al grueso anglo se defendieron sin problemas Crocodiles y FFS (Franz Ferdinand & Sparks). No dejar de nombrar a Portishead, sobre todo por una actuación plana y aburrida que incluso defraudó a sus seguidores. Todo lo contrario que The cribs, fantabuloso anglopower pop dulce y contundente que recuerda a los Nada surf más cañeros, un descubrimiento maravilloso y recomendabilísimo. Otra demostración de fuerza la espetó Bastille, que además de su propia cosecha también acabó tirando de versiones. Para los últimos coletazos MØ, precedidos de una insoportable incidencia técnica no estuvieron nada mal (daría tiempo a volver para comprobarlo).

Novedades Carminha finiquitarían la coyuntura con contangiosas energías buenrrollistas para dar los acordes finales gracias a la inmediatez y adherencia de su despampanante bizarrismo cañí prorural. Unos gallegos majísimos donde los haya capaces de hacer bailar al más tímido.


[Arenal sound 2015 viernes 31 julio, sábado 1, domingo 2 y lunes 3 agosto 2015] Tormenta de intensidades

We are scientists

Crónica telegramática y a flashazos de andar por casa.

Amatria

The shoes

Electropop divertidísimo con unos visuales bizarreados hasta el paroxismo. Momento Waterworld tormenta LOCA, putadón míticolegendario no poder brincar y karaokeizar con Varry brava.

La habitación roja

Siempre cumplidores en su exquisito y añejado indipop.

Citizens

Citizens!

Entregados. Versión anglobizarrona de Bésame mucho.

The kooks

The kooks

Del montón, sobrevalorados. Anglopower pop sublimado sobre las tablas que me entretuvo mucho menos de lo que mis expectativas y recomendaciones demandaban.

Niños mutantes

Empaque y mejora constante. Alternatividad made in Graná deluxe.

Tom Odell

Anglocantautorismo dulzón para matar el tiempo antes del mejor concierto de la jornada y de todo “mi” festival a cargo de We are scientists, cracks absolutos, con un Keith Murray lata de Heineken en mano gozándolo entre el público sudando de los stewards y tal pascual. Cada vez me gustan más sobre todo gracias a sus dulces retroreminiscencias de mis amadísimos Nada surf (volver ya por favor).

Amatria

Reimplementando su gran calidad en vivo. Como WAS cada vez me gusta más su música. Interactiveando y salvando con clase los problemas técnicos filobucleantes.

Me hubiera encantado paladear más conciertos en las 3 jornadas a las que asistí pero debido a la electrotormenta LOCA, a la organización que malaprovecha espacios enormes para un parking digno, vados con bordillo (miel sobre hojuelas para bajos y amortiguadores, sí señor y señorita 😉 y la falta de civismo de algún que otro quinqui y manguta en el camping éstos fueron los grupos que más lejos o más cerca pude gozar. Descontextualizantes inconvenientes y molestas mierdeces compensadas con creces gracias a la excelente compañía, casi media botella de Jim Beam y a la melomanía irreversible y gozosamente incurable que me sigue calando cada hueso segundo tras segundo, latido tras latido.

Móvilgrafía: Pablo De Serna


[The dry mouths] Stoner ibéricosureño

Porta

El desierto de Almería quizá no tenga tanto nombre ni sea tan sexy en el imaginario rockero como el de Mojave pero el stoner limpio y trabajado de The dry mouths es bueno y prometedor. Nirvana, Queens of the stone age, Foo fighters e Eagles of death metal siguen estando entre mis grupos guiris favoritos, sobre todo los 2 primeros, legendarios, ciclópeos. Como la más genunina alineación de la inmortal banda de Cobain (y también los exquisitos Nada surf) los almerienses defienden su contundencia sonora en un tripartito que saca a la perfección todos los sonidos que tienen que ofrecer: Andy, Christ y Josh se bastan y se sobran para rematar 2 months, un más que interesante EP.

Impronta desert por los 4 costados. Desde los zarpazos de Tour p2 a las brillantes trazas Offspring de Tea pex pasando por las ráfagas rocosas de Party & son y la inmediatez y elegante cosmicidad de Cold mind hasta llegar a la pausa instrumentística final. Un pentagrama completito y bien servido. Carreteras polvorientas, cráneos de bisontes, aguardientes para valientes, arbustos rodantes, la majestuosa arrogancia del desierto, atardeceres y amaneceres de postal. Todos los ingredientes se reminiscencian en muchas fases de su propuesta. 5 fragmentos que demuestran plausible potencial y capacidad más que de sobra para seguir rematando la jugada con un gran disco.


[Poomse] Trasluces isleños

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Sólo tienen prisa los delincuentes y los malos toreros. Poomse vs the kingdom of death (2014) se mueve entre delicadas punzadas de rock experimental y del mejor angloemo. Como esa atracción del parque de atracciones o ferias fritangueras al uso dónde te vas adentrando en oscuridades sorpresivizantes sin saber muy bien qué te vas a encontrar pero con la (extraña) sensación de que te apetece volver a subirte.

Discurso soterrado, reptante que se va desgranando tomándose su tiempo a través de pasajes que se enriquecen con cada nueva escucha fluctuando y fortaleciéndose entre vaporosas atmósferas. De atractivas dicotomías hay partes que destilan positivismo y otras de esencias posrománticas que me recuerdan a rarezas y a los viajes más aventureros de Nada surf (banda exquisita y legendaria dónde las haya) completando parte de su puzle con texturas muy cercanas a Death cab for cutie y claroscuros tintados hacia las onirias más prohibitivas de Phoenix.

La victoria más amplia contra (la oscuridad d) el reino de la muerte llega a su tiempo con el séptimo corte, August, 2011, que se reviste de la estructura perfecta: tempo medido, melodía y estribillo pegadizo, cambios de ritmos precisos y atinados.

Se mueve “entre el costumbrismo y la épica” surcando nocturnidades hasta desembarcar en “la luz, siempre la luz como fin de trayecto. Trate de imaginar luces que parpadean y terminan perdiéndose en medio de las sombras hasta que de repente vuelven a centellear, pero esta vez dibujando pequeños puntos de luz [hacia] nuevas sendas a recorrer. [Una] epopeya sobre la vida y todo lo que dejamos atrás. Porque todo se reduce a eso, a esa gran luz que encontrar[emos] al final del trayecto” (Tomeu Canyelles).

El eficiente slowcore y los retazos de shoegaze en Poomse se interseccionan con capas sin prisa pero sin pausa. El álbum de principio a fin investiga y se adentra en las penumbras para salir siempre con elegancia, reforzado. Bucólicas bohemias, anaranjados atardeceres, repiqueteos de lluvia afuera protegidos con una pétrea chimenea para (auto)reconciliarse y acabar saliendo del laberinto sonoro con dulzura y dignidad.

Una recomendable y selecta obra para seguirse sorprendiendo y autodescubriéndose con la buena música, en la que merece la pena detenerse olvidándose de (casi) todo lo demás.


[Un lugar llamado mundo 1 abril 2014] La música, un viaje constante

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La sala Tclub sirvió para que Un lugar llamado mundo volviera a reunir a artistas de renombre y prometedoras promesas de variados estilos con un destino y pasión comunes: la música.

Con el prólogo a cargo del ingenioso Toni GARRIDO Javier LIMÓN se posicionaría desde el principio con gracia y buen hacer para ir dando entrada y entrevistar a los 4 músicos y/o grupos invitados de la cita.

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La noche empezó muy bien, fuerte, con un primer plato generoso a cargo de los californianos We are scientists. El trío liderado por Keith MURRAY (cuya estética se me antojó muy similar a la del frontman de la mítica Nada surf) ofreció un límpido y contundente anglo power pop que complementó magistralmente con una coherente actitud sobre las tablas.

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Posteriormente llegaría el turno del soul de Zara McFARLANE. Un torrente de voz de orígenes jamaicanos que dará mucho que hablar.

Hilando muy bien los interregnos le llegaría el momento a Ariadna CASTELLANOS, que demostró más que de sobra sus maneras a las teclas de un elegante Yamaha. La madrileña afincada en Nueva York sorprendería con su interesante flamenco pianil decantándose por una original deriva del folclor andaluz por excelencia.

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El corte final corrió a cargo de Nach, que ofreció su repertorio de rap clásico sin renunciar a ciertos pasajes intimistas y personalistas. Un tipo humilde que va de cara y que hizo las delicias de los amantes del género.

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Como colofón MURRAY, McFARLANE, CASTELLANOS, Nach y el resto de intérpretes nos deleitaron con un tema final a modo de apoteosis sonora en honor y homenaje a Marvin GAYE (parafraseando a J. LIMÓN) con una deleitosa mezcolanzalocura fusionante de voces, guitarra, cajón, bajo, piano, pandereta y batería para demostrar que la música es un lenguaje universal e irreversiblemente conexionante que siempre estará por encima de nacionalidades, razas y formas.

 

Fotografías: Elena ROSILLO


[Los claveles y Los wilds 21 febrero 2014] Guitarras y bailoteos grunge autóctonos encapsulados

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[El matrimonio bien avenido entre Madrid radical y la sala Juglar de Lavapiés siempre ofrece buenos bolos. Un reducto para los sonidos underground y la alternatividad sónica más independiente, un acogedor refugio 101% reivindicable y un altavoz para propuestas valientes, divertidas, honestas y que saben dejar buenos momentos y mejores canciones. Todo esto que vaya por delante.

La cosa exógenamente puede seguir cuesta arriba pero en todo momento habrá espacio para la buena música, las ganas de pasarlo bien y toda la buena gente que está en el ajo e infatigablemente dispuesta en primera trinchera]

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Con Joe Crepúsculo y 2/5 de Los gomasio entre los ilustres presentes el asunto pintaba bien.

Los claveles, se presentaron 3, como los mejores y míticos Nirvana (o también Sidonie y Nada surf) resolviendo con maestría su turno sacándole sonidos espectaculares que rebotaban enormes para acompañar unas letras magnas punkis y con puñados de realidad en un directo descarnado y que no deja indiferente a nadie, como la genial portada de su primer largo, Mesetario.

Escuetos intercancionilmente se vaciaron en la estricta profesionalidad de tocar y sentir sus temas. Compactaron con maña todo su repertorio con una cuidada selección de canciones desde su primer trabajo homónimo (rescantando Ylayali y Con el dinero en la mano) pasando por Tanatorio y su sencillo Nacional 42 EP hasta llegar a sus cortes más recientes con destacables momentos para su himno Estafas (admirables y adictivos toques countries con filtro castizo) o temazos como La ruta destroy y La pena negra animando bailes grunges a tuti plen.

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Antes abrirían la noche la banda más gamberra y macarra del evento.
Garaje rock tropical. Así reza con acierto y ganas de juerga su bandcamp: el cuarteto que forman Los wilds cual alineación balompédica se deslizaron sobre 11 temas para ir deleitando a una parroquia cada vez con más intensidad y entrega. Mezclando inglés y español (castellano filomesetario para la ocasión) no pararon de derrochar energía, FIESTA y desfase músicoactitudinal.

Su frontman tomó claramente el protagonismo desde los primeros instantes para dejar las mejores perlas tanto verbales como de maniobrabilidad, un tipo (auténtico personaje) con un estudiado desencamisamiento cañí que se movía más que los precios. Gloriosa la movida que se marcaría con un ampli.
Un bajo, 2 guitarras y batería. En el apañado escenario juglariense los 4 salvajes de su formación titular le sacaron todo el jugo a los instrumentos, demostrando una eficacia sonora bastante plausible.

Un momento grande llegó a la hora de abordar la quinta pieza. “Es patio. Esta canción se la dedico a mi esposa” para dar entrada a su ariete Cocaína.

La temperatura y la implicación fueron escalando poco a poco sin ceder un paso atrás. Muestra del clímax fue su despliegue con una potente fase de torsiones y distorsiones guitarreantes sublimes y salvajemente propsicodélicas para afrontar el triplete final con Hombre lobo (cantada por el bajista), un homenaje a Lou REED y una nueva como muestra de su próximo material.

Fotografías: Elena ROSILLO


[Alborotador gomasio] Debut con ecos de eternidad

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Cuando uno cree que tiene claro su establishment musical añejado y currado durante AÑOS de repente puede aparecer una banda que se una al imperio de la élite sónica: éste es el caso de Alborotador gomasio, vanguardia del underground capitalino que con Más humillante que doloroso (2013) firman un estreno soñado consiguiendo una alternatividad de sonidos que se inyecta en ti desde los primeros acordes.

Rotundos, viscerales. Resolución, actitud, ráfagas de factura sublime. Los Gomasio suenan de puta madre hablando mal y pronto, un estilo que salpica mi mente con imágenes/sensaciones de los primeros Planetas (también los primigenios Lori), momentos de los Beach boys (también de The drums) y los Nada surf del tesoro Karmic.

Nada que envidiar a muchos grupazos situándose en la primera línea de salida junto a obras maestras como El fluido de Sidonie, Viaje de estudios de los Lori y/o los planeteros Pop y Super 8.

No concibo su música fuera de cremosos contextos. Una banda sonora que empapa los viajes que merece la pena hacer. Saliendo de juerga, en el coche para buscar a la novia o rollete, follando (o haciendo el amor, eso ya depende de la situación y/o de cada un@), paseando a tu bola aislándote del mundo con tus auriculares, compitiendo paladeándolos con tus cascos contra las miles de caras de acelga del metro para ir a currar, preparando el petate antes de jugar un partido (y después si has ganado suena mejor aún), tumbándose a la bartola, de copazos previos con los amigos. Da igual, en todos estos sitios y encajan como el binomio banqueros/políticos = ladrones.

Disco grabado “del tirón durante una escapada a los estudios Maik MAIER. Furia y acidez de GUITARRAS [con] melodías pegadizas en una onda muy college rock. Conexiones con el noise de Sonic youth, Dinosaur jr. o Sebadoh dulcificados con retales de pop” (Daniel MIRALLES, Ruta 66).

“Asidero entre los ochenta y los noventa. Suma[n] sanísimo descaro y potencia. Power pop de altura” (Jorge OBÓN).

“Tratado punk de nuestro tiempo en el que las guitarras sobresalen poderosamente. Pavement, Los secretos, Antonio VEGA. Trazas de todos ellos se encuentran –por increíble que parezca– visibles en [su] trabajo” (Lolo RODRÍGUEZ, Jenesaispop).

“Extáticas tonadas, túrmix noise, rock efervescente y espinoso, vivificante aspereza”. Simpáticas provocaciones en una “pulsión aparentemente postadolescente” que convive con “hierbas de extracción” muy “diversa” (Carlos PÉREZ, Efe eme).

Explosivos, implosionantes, saben cómo hacerte saltar. Desde la primera escucha empiezan a deslizarse por tus oídos para terminar conquistando todo tu ser, al que se le hace imposible no dejarse llevar. Como a ellos mismos les confesé es difícil no derrapar en la subjetividad [sin ella no hay arte] al decidir hacer estas líneas. Lo mismo me pasa cuando toca hablar de Sidonie, J y los suyos o Nirvana.

Jóvenes promesas cotizando al alza para consolidarse y listos para jugar entre, con y contra los grandes. Triangulando al primer toque con la facilidad y la clase de las leyendas. Adherentes, magnetizantes. Maestros de interregnos exponenciales hasta el final.

Van a saco y a piñón, en menos de media hora lo petan, no necesitan más tiempo para demostrar su talento, como los magnos. Pildorización adictiva, encapsulación emocionante, despampanante.

Como ellos mismos afirman en Mondo sonoro se trata de “una colección de canciones que refleja[n] de manera más o menos fiel la realidad del grupo y nos acerca hacia sonidos agresivos intentando no perd[er] espontaneidad. Sonamos a lo que está pasando ahora, la calle [, Madrid] está ardiendo y nosotros también”.

El decálogo alborotador (y) gomasiano:

El malestar continúa [“Y decidí continuar (cuando todo estaba muerto)”]

Destacada intro, pasajes punzantes. Sonidos entretejidos desde el inicio en toda una declaración de intenciones hasta el último corte con todas las consecuencias. Muestrario totalizador.

“Vivimos en un estado de malestar continuado [,] esto es lo que nos impulsa a hacer cosas, es el impulso de convertir vidas absurdas mediocres en algo heroico. Pretende ser un himno de esperanza sin caer en el repetido discurso positivo y acrítico que [intenta] moralizar el desastre y fingir que todo está bien (Marco)”.

Más humillante que doloroso [“Yo me hacía el mayor y tú te hacías la loca por los 2”]

Prólogo bateril nirvanero que baja para volver a subir en el momento perfecto, tramo psicodelizante incluido.

“Habla de reencuentros, de cómo el paso del tiempo deforma la óptica a través de la cual se mira una relación y la repentina toma de conciencia respecto a la pérdida [(] de la inocencia [)]. Puede que ciertas cosas ya no te provoquen dolor con el transcurrir de los años pero no por eso dejan de afectarte. Me encanta el grito a lo Lou BARLOW que se saca de la manga al comienzo. Está construida sobre [compases] de bossanova y la interpretación de una línea de bajo que me recuerda a los grupos indie rock de los 90 (Koldo)”.

En el espejo [“Haciendo caso omiso al mar con su sonido de cristal cuando está siendo navegado”]

Cancionzaca muy seria, de muchos quilates, verso logrado y con impacto, cierre genial.

“Todas las realidades se reflejan unas a otras, ningún lado del espejo [es] más real que [(el)] otro (Marco)”.

En mi no hay calma [“Y se repiten fragmentos de noche sin final”]

El nivel sigue siendo imparable, on the road. Surfeantes arrebatos iniciales. La tentación autodestructiva puede hacerte un regate irritante en un metro cuadrado en cualquier momento.

“De escucha fácil con unos coros que arman una melodía [protagonista]. La lírica se bifurca en “la imposibilidad de superar de manera sana una ruptura sentimental desaFORTUNAda y las sensaciones que acompaña[n] a raíz de ese momento (Koldo)”.

Las sombras [“Nuestras sombras escapando de sus cuerpos queriéndose abrazar”]

Tema grande, que llega. Pausa personalista, seductora reflexión. Atmósfera envolvente, tempos lapidarios.

“Es una historia de amor de dos personas que no saben que se aman. Tan sólo lo saben sus sombras pero a su vez [éstas] no quieren que sus cuerpos [lo] sepan, por lo que acaban escapando. [En] un cuerpo sin sombra todo se ve sin misterios. Lo que hace que nos enamoremos suele ser la parte invisible que se esconde detrás de, por ejemplo, una mirada. Un gesto. El gesto (Marco)”.

 

Los inviernos [“Ese gesto sin ilusión”]

Aguijoneante y dulce a la vez, punzadas guitarriles encumbrantes.

“En lugar de empastar los sonidos pusimos los punteos bien arriba para crear esa continua sensación de disonancia. Trata de cómo intentar no [tropezar] en ciertos vicios emocionales (Koldo)”.

El delito no prescribe [“Cuando un abrazo es el final”]

Prometedora desde el primer fotograma. Tumbando en las curvas en el momento justo. Solplayera, lumínica.

“Tiene una envoltura etérea con mayor presencia de teclados y acústicas”. Es “un relato de superación” y remedio, recurso, refugio. Puede que “aún no ha[ya]s aprendido todo lo que debieras (Koldo)”.

 

Tu realidad [“Sobrevuela esta ciudad y se aleja más de aquí”]

Si hace falta agarrarse a un clavo ardiendo. Cadencia subrayante, verdades como puños. Ondeante.

“El deseo de que los momentos buenos, en los que parece que todo tiene consistencia y se ha llegado a cierto estado de perfección y plenitud no cambien a pesar de que un día nuevo, un cambio (de estación) o una tormenta se lo pued[a]n llevar todo”. Muchísimos “en algún momento hemos rezado a una instancia poderosa para que no desaparezca[n] (Marco)”.

Hace tiempo que no existimos [“El tiempo pasará y será peor”]

Esa sensación. Espacios pop de altos vuelos.

“Seguir la inercia de las cosas y actua[r] como si nada sin darnos cuenta de que todo ha acabado. Todo lo que está pasando y nuestra indiferencia sólo se explica por nuestro estado fantasmal (Marco)”.

Reflejos en la meseta [“Ya no me queda nada para hacerte sonreír”]

Caleidoscópica, cíclica. Ojito a las guitarras del núcleo, coge el ritmo desde el principio y no lo suelta hasta el final.

“Resume todo lo que buenamente creo hemos avanzado como grupo: contundencia de guitarras y baterías, un estribillo que sube (de intensidad), punteos desquiciados y teclado adaptado al conjunto”. Va de un “batiburrillo de traumas vitales que he ido acumulando a lo largo de mi vida adulta y parte de la post adolescencia (Koldo)”.

Los elogios no son gratuitos ni aleatorios. Muchos coincidimos en insistir en su excelencia. “Son uno de los mejores grupos de Madrid, expresan de forma directa emociones vertiginosas. Un[a formación] de verdad, sin chorradas” (Cosmen Adelaida). “Constructores de himnos atemporales, eternos amantes de la juventud, auténticos referentes de la escena madrileña” (Grushenka). “Esencia recién destilada del pop rock más directo y potente del entorno. Volumen, brillo y fuzz sin límites” (Raúl QUERIDO). Los conocimos “con Corazón chatarra (2011), 3 temazos de pop guitarrero de alta calidad, ‘papa papapas’, buenas melodías, distorsiones y energía” (Los bonsáis). Odio París  van un pasito más allá: “son lo que podrían haber llegado a ser los Beatles si no hubiera aparecido Yoko ONO”. [Estas declaraciones me recuerdan sin remedio a cuando en su momento dije que si Los planetas cantaran en inglés nadie se acordaría de los de Liverpool].

Vaya, uno de esos regalos que te encuentras sin esperarlo. El mejor descubrimiento musical del año. Que ganas de verlos en vivo, sí señor, y de qué manera (,) oiga.

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