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[Loudly] Naturismos andalúmeridionales

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Tras una tercera y/o cuarta escucha mientras paladeaba una cerveza granaína premium iba interiorizando toda la calidá que despliegan y tienen visos de expansivizar estos almerienses.
Desde los primeros acordes de `El fin del mundo´ las guitarras te van conduciendo a través de un pop contundente (y destilando buen bizcochismo ilustrado si se tercia) de vetas vetustianomórlicas, es decir lubricando eficientemente épica, profundidad y calidad sonora.

“Rabia y pasión. Van a cuello [tirando de un] power pop [anglo de los primigeniogarajeros] Nada surf. Se han dejado la piel para que te quedes con ganas de más” (Carmen Mateos). Minutaje equilibrado, ritmos medidos con mimo, canciones sin prisa, sin pausa y con fases, fogonazos y ráfagas propias de grupazos ya consagrados como los Lori, Second o León Benavente.

Fragmentos filoruidistas destilando indi patrio fresco como un buen gazpacho o salmorejo o tan disfrutable como unas gambas choqueras y jamón pata negra bien regados con merecidos licores. 5 temas que sirven de aperitivo de comilona de boda a cargo de un combo andaluz que bien merece colarse en más de 1 de los festivales nacionales más cremosones, como el Sonorama o el sureño filofamiliar South pop por ejemplo.

Como bien apunta Laureano Navarra (Clifford records) son “canciones que te guían al último rayo de sol, guitarras brillant[o]crujientes aptas para almas de destrucción masiva. Un puente fundacional entre la nación progresiva de los 70 y todo lo que conlleve la etiqueta post”.

Los piropos merecen seguir, “un alt rock de inmediatez e impacto con raíces noventeras con un par de cojones” (Jesús Cobarro, Noise box).

Aunque use una parábola ya recurrida hay que reconocer que el tema-cierre `De madrugada´ suena bello, heroico, digno para ser tocado en un (pre)atardecer mítico con palmeras y olor a sal o en la alta montaña para contemplar desde tu atalaya lo pequeños y frágiles que podemos llegar a ser los humanoides.

Por cierto son 3 (Juantonio Góngora [guitarra y voz], Isaías Arenas [guitarra] y Juanjo Rodríguez [batera]), como muchas de mis bandas tótem (Nirvana, We are scientists, Monte del oso, Nada surf o Disco Las palmeras.

Un epé delicioso para escuchar en más de un contexto salpicado de lírica y melodías guitarreras que más de una banda firmaría para salir a la palestra de la industria.


[Monte del oso] Ruidismo lidérrimo

Monte del oso

La música que no emociona no sirve para nada. Un paso más allá de la deliciosa escuela del power pop caviar beluga Monte del oso fue uno de esos descubrimientos antes de que acabara el reminiscenciable 2015 maravillosociclópeos con los que te haces aún más melómano. Con estos navarrucos lo que está claro es que prioriza la emoción, el vigor, la melomanía, el putoamismo sonoro por los 4 costados, el simeonismo sónico. Delicatessen ruidista, maravillérrimo antiedulcopop, melomanías norteñas. Esto tiene que doler se torna desde el primer ► en alineación titularérrima de himnos incontestables desde el primer acorde.

Esto tiene que doler. De verdad, sin adulterar

Ariete que desde los primeros soleados guitarrazos te hace sentir algo especial. Con inicios como éste sabes ya de qué pasta está hecha una banda, los navarros desde luego están hechos de una exquisita.

CNI. Lo tuyo es libertad lo tuyo es anarquía

El bukake ruidistoguitarrero sigue firme hacia la gloria. Temazo brillantoelectrizante adictivo.

Te ayudaré con esto. Siempre que sonríes soy feliz

Himnérrima tonada. De las canciones más importantes de toda mi vida. Para mí entre las 14 mejores composiciones de la historia del mundo mundial. Aglutina todas las bondades y virtudes de la banda para tornarse en una bandera eterna hacia la politóxicomelomanía más radical, absoluta e irreversible. Es sencillamente una brutalidad himnaria tan inyectante y adictiva que sólo te cansarás de paladearla tras la escucha infinito + 1. Creo que J y el resto de Planetas pueden convenir que su estribillo soleado asesina tus malos rollos haciéndote surfear por recuerdos y sensaciones importantes, ésas que te acompañarán hasta irte al hoyo. Sí, las guitarras, ráfagas y pedaleos siguen inflamando pasión y las mieles de la mejor música (de aquí y allá). En serio, una cancionzaca que muchos matarían por haberla compuesto. Gracias Ion, Edu y Luis.

Perdón número 67. Esta vez no tengo nada que objetar

Letra al esternón [en tardenoches como hoy]. ¿Las guitarras? Pues ahí siguen, líderes junto a una cremosona percusión. Con estribillo parapapapá pop premium incluido

Amigo fuego. Eres pura vida, un ser libre, un salvaje, una bestia, todo hambre, puro arte

Las 6 y 4 cuerdas siguen fundiéndose con la batera para seguir con la clase magistral de noise pop clase supra de todo el álbum.

La eternidad. Por esos ojos te doy mis huesos

Otra preciosidad para la saca. Atmósferas postrimeras indestructibles, sí, hay que joderse, vaya guitarrismo más mitiquérrimo non stop. Maravillosa para acabar un concierto/festival.

Seca hierba del jardín de mierda. Seguiré hasta reventar, no voy a pensar voy a machacar

No os olvidéis de la lírica, que con cosicas como ésta los navarricos patentizan que aparte del indiscutible putoamismo ruidista también saben cuidar muy bien la literatura para espetarla como es debido delante de un micro y a ser posible de mucha gente.

El estado de las cosas. En el mar de la mediocridad sobran peces, sal ya de ahí

Muy rico nene, sí, Monte del oso sigue petándolo, esta muchachada sólo sabe fabricar hits. Muy reminiscenciante: los amigos que sólo eran colegas de cañas y personas que van y vienen en los ruidos y las lujurías de las nochemadrugás y/o juergas varias.

Como agua entre las manos. Las últimas estrellas, la central desierta, rompiendo carreteras. Como globos en verano

Otro atesorable lujo filoasiático de tempos e interregnos perfectos.

Os quiero aquí a mi lado. En mi cabeza estáis todos aniquilados

Sí, el nivel no sólo se mantiene sino que no para de crecer. Cedés de éste calibre te hacen recordar lo necesaria que es la buena música, la otra música que la escuchen los sinsangre y resto de flojitos mangutenses de la vida. Ya se sabe la miel no está hecha para la boca del asno, y muchas veces, es mejor así.

Nuevas aventuras. No hace falta si no quieres hablar sólo abrázame sin más

Pepinazo tocafibrense de cierre íntimo a lo La caja del diablo. Aquí acaba el VIAJE ¿y ahora?, volver a dar las gracias pues y retornar a su escucha las veces que hagan falta.

`Disparan las frases como ejecutan los riffs: a cuchillo, manda el nervio, guitarras abrasivas y cierta pulsión hardcore a cámara lenta´ (Luis J. Menéndez). Teniendo en cuenta estos últimos meses si tuviera el honorazo de aparecer interrogado en Los discos de mi vida de Mondo sonoro éste disco estaría sin duda entre ellos.

El verano de tu vida, la mujer de tu vida, el gol que le da a tu equipo La Orejona, un bourbon crema mientras ves el atardecer en la playa, conducir un descapotable vintage por una recta loca de la ruta 66, ésa película que te deja con el culo torcido, un libro que te abre los ojos. Los pamplonicas firman un debut que es un auténtico ametrallamiento de hitets popruidistas sin tregua, noise titánico selecto para paladares supramelómanos y para otros que opten por empezar a escuchar buena música. De facto y de iure en el creamiest top del año pasado, junto a Alborotador gomasio y Disco Las palmeras se me antoja el tríptico guitarrerodistorsionil invencible de 2015. En definitiva, un disquérrimo patrimonio inmortal de la melomanía.


[FIB 2015] Guitarrazos y los mejores años de nuestras vidas

Los Planetas cabecera

Benicasim volvió a alzarse en epicentro musical del verano gracias a otro cartel delicioso, variado y más que contrastado entre prometedoras bandas y grupazos de culto consagradísimos sin nada que demostrar salvo sus ganas de seguir pasándoselo bien a lo Keith Richards. Tras un resultón pistoletazo de salida en el escenario Las palmas a cargo de Trajano! y The last dandies (que comparecerían tras Mox nox) en el Red bull tour bus fueron en el primer día de festejos los grupos encargados de abrir la lata al acontecimiento festivalero estival por antonomasia.

Under radar y After all se dieron cita en el brillante repertorio de L.A., que aprovecharía con maestría la ocasión para presentar algunos de los temazos de su exquisito y recientísimo From the city to the ocean side. Un bolo mayúsculo que se erigió en lo mejor y más completo de la jornada juernense. La nota de color anglobeat de alma soul de Clean bandit sirvió de entrante perfecto para el abanderado concierto de Crystal fighters, que tirando de parafernalia campestre filotribalizada gestó potentísimos momentos que encedieron a los allí presentes en la franja destinada a las formaciones más demandadas. Entrados ya en la madrugada levantina la vocalista principal de Florence and the machine, perfectamente flanqueada por todo su elenco musical, derrochó desnudez y descaro (para muestra el botón de marcarse todo el concierto descalza) con una actitud dicotómica entre la entrega y las atmósferas hippies más sesenteras. La horaca de Elyella djs fue la encargada de cerrar la juerga con otra divertida ración de remixes. Unos turnos anteriores el sexteto australiano DMA´s acertó con su power pop rock para entonar a los asistentes al espacio destinado al autobús de Red bull.

Dentro de los actos de la segunda jornada La bien querida, siempre biacompañada de guitarra y teclado, regaló intimismo y dulzura en el Escenario Radio 3 cerrando con la pegadiza Poderes extraños. De vuelta en el escenario principal Jamie T se entregó hasta energizando pogos entre el respetable sin renunciar a momentos de pausa y hasta filorapeos. Mientras tanto Nudozurdo desplegaba arrojos introspectivos filoplaneteros y alargues cremosones en el escenario Red bull fundiendo sus últimos punteos con uno de los momentos más esperados del viernes, la actuación de Noel Gallagher´s high flying birds, karaokeizados por la locura guiri (y no tan guiri) y videografiados a tope exprimiendo todos los recursos de los monitores dejando fluir su excelente britpop powerizado y velocitado que reminiscenció estampas imborrables para todos los fans de Oasis. Según ejecutaron Champagne supernova ya nos tenían a todos en el bolsillo. La intensidad seguiría expandiéndose gracias a otro esperado instante, la subida a las tablas de The prodigy, que con continuas referencias al respetable a través del eslogan «My fucking spanish people» no dejaron de repartir tralla y subidones sónicos. No lejos de allí Polock se mostraría digno en los interregnos de su apañado anglopop ibérico. La experimentación distorsionil muy top de Goodspeed you! black emperor gozó de 2 horazas para dar rienda suelta a su nutritiva e interesante propuesta.

Kaiser chiefs

El atractivísimo sábado nos dejaría buen sabor de boca desde el pitido inicial con Siesta!, que amenizaron a tuti plen como buen previo a los angloenergizantes Reverend and the makers. La anécdota climatológica de la jornada sucedió al termino de La M.O.D.A., unos minutos de chaparrón veraniego loco con el que más de uno aprovechó sin prejuicios para refrescarse. Hinds, que mientras daban los últimos retoques se marcaron un previo con hilo de fondo motivatoria a cargo de She lost control de Joy division subrayaron su anglopop rockeado fémino, resultón e interesante. Kaiser chiefs, con un entregadísimo frontman desde la primera tonada, sobreponiéndose a los problemas del micro derrochando actitud, garra, agilidad, voluntad e incluso putoamismo, fue de lo mejorcito de todo el festival, sin duda. Unas ráfagas divertidísimas, repletas de cancionzacas y con todos los ingredientes de una banda de la zona Champions que dejó con la temperatura adecuada un recinto que albergaría a la mejor y más influyente banda española de ayer, hoy y siempre. Los planetas, que con un setlist alimentado sobre todo por sus 2 últimos largos, surfearon con el recién horneado himno El duendecillo verde, tocado en elegante versión teaser. El momentazo de la tercera etapa del FIB corrió épico a cargo de Gaizka Mendieta, que para la gloriosa Un buen día se uniría al sistema cósmicoplanetario titularísimo a lomos de la Gibson de Banin. La elección y ejecución de De viaje para el cierre fue sencillamente mágica. Cum laude de noise, shoegaze, psicodelia (jonda), misticismo, melodías pop indestructibles y toda la pasión y éxtasis de los míticos años 90, en definitiva, los de Granada son activo histórico añejado de tan excelso y magno acontecimiento melomaníaco desde la cosecha de agosto del 95 que no paran de ganar adeptos y consolidarnos a los ya ganados desde hace años y años. El brutal tríptico sobre el escenario más grande lo clausuraría Blur, fieles a su eficaz poprock orgullosamente british pese a pecar de un claramente mejorable tracklist resucitado al filo de las 2 y 7 minutos de la madrugada con Song 2 que desató locuras filonoventeras para brincar y desgañitarse. Además se permitieron un bis.

Vetusta Morla

Para la última tardenochemadrugá The riptide movement pudo valer más que de sobra para acudir a Public enemy, de puesta en escena golpeante y sublimada de fuerza casi militar. El plato fuerte patrio del último día fue para la banda madrileña de pop alternativo más demanda de los últimos tiempos y que sigue petando los recintos que le pongan por delante. Vetusta Morla, con otra ejecución impoluta como de costumbre timonearon vacas sagradas de La deriva sin olvidar los hits que ya los han hecho eternos. Especialmente destacable la versión de  Valiente, que descarriló apoteósica y que hubiera sido insuperable como final. Para el bis Los días raros, increschenteada hasta el orgasmo. (Una verdadera pena cronogramática coincidir con los también capitalinos Célica XX, buena gente y grandes músicos que a buen seguro se dejaron llevar por sus subidones para implementar sus jugosonas atmósferas procrípticas). Volviendo al grueso anglo se defendieron sin problemas Crocodiles y FFS (Franz Ferdinand & Sparks). No dejar de nombrar a Portishead, sobre todo por una actuación plana y aburrida que incluso defraudó a sus seguidores. Todo lo contrario que The cribs, fantabuloso anglopower pop dulce y contundente que recuerda a los Nada surf más cañeros, un descubrimiento maravilloso y recomendabilísimo. Otra demostración de fuerza la espetó Bastille, que además de su propia cosecha también acabó tirando de versiones. Para los últimos coletazos MØ, precedidos de una insoportable incidencia técnica no estuvieron nada mal (daría tiempo a volver para comprobarlo).

Novedades Carminha finiquitarían la coyuntura con contangiosas energías buenrrollistas para dar los acordes finales gracias a la inmediatez y adherencia de su despampanante bizarrismo cañí prorural. Unos gallegos majísimos donde los haya capaces de hacer bailar al más tímido.


[Disco Las palmeras!] Paliza a la mediocridad

Asfixia

Un grupo capaz de facturar canciones tan brutalérrimas, decisivas e irreversibles como Estados emocionales (y vaticanos) [Nihil obstat] y De cuando aún había esperanza [Ultra] es desde ése momento un combo a tener en cuenta. Ruidismo titánico, impactos distorsionantes improntantes que irradian fortuna. “Amplia[n]do su campo de batalla creciendo en espiral dando paso a una tremenda sucesión de temas en los que las intensas atmósferas se mantienen e incorporan nuevos elementos con los que se acercan al pospunk e incluso dejan asomar un aliento pop que explota resolviendo la ecuación de manera arrolladora” (Enrique Peñas).

Probablemente el mejor trabajo del año, para mí sin duda el mejor (hasta que alguna formación me demuestre lo contrario en lo que queda de 2015, que lo dudo). Guitarras imperiales, multiplicadoras, percusión atávica, teclados hipnóticos: adicción melomaníaca automática y perenne.
Ostiones hiteros uno detrás de otro, reverberancias adherentes, inmediateces eternas, el sonido discopalmeriense se tatúa en tu melomanía viajando en ondulaciones, espacialidades, cosmicidades encabronadas, envenenadas, indetenibles. Asfixia “noquea por su efervescente combinación de melodía y electricidad” (José Carlos Peña). Criptocracias sublimes, decálogo generacional a calzón quitao y tumba abierta, los Nirvana gallegos (o lo más parecido a tal declaración, de lo que estoy absolutamente convencido es de que si Kurt Cobain pudiera escucharlos no podría no gozarlo), una banda y disco necesarios, de cabecera, de culto.

“Sonido apabullante, avalancha de baterías y guitarras en combustión, melodías certeras transmite[ntes] de felicidad” (Jesús R. Lenin). La del pulpo en el mejor sentido de la palabra. Pocas veces he sentido una necesidad casi tan homicida de escuchar un disco tan en bucle. Ser un jodido melómano te puede llevar casi a la locura o desempolvando la elegancia de Passion pit, “la música que te hace feliz acaba siendo la más poderosa”.

Tarde y mal. «Sensación de despegar el filo en tu cuello». El primer golpe según llegas, así de sopetón. Antes de que te des cuenta ya te han atrapado envolvencias salvajes, sobrenaturales.

Cállate la boca. «Le va a salpicar». Mensaje y ritmo deliciosos. A mí me encanta para reírme de los paletines con maletines que se arrastran como reptiles. Cuando no te has recuperado del primer asalto sigue la ensalada de palos sónicos.

El final del círculo. «El final es el principio lo demás es sólo un ciclo». “Es probablemente mi preferida. A pesar de que sigue teniendo un punto fuerte de distorsión de guitarras en el fondo no deja de ser un tema de psicodelia muy 60” (Diego Castro, voz principal y guitarras).

En el agujero. «Una estampida emocional». Resonancias ciclópeas, mágicas.

Morir o matar. «Pienso devolver los golpes que me dan». Una de las mejores composiciones que he escuchado en los últimos 2-3 años. El modo en que Martiño hace que vaya cabalgando la batería y como se van engrosando voz e instrumentos, la forma en que se va adentrando es de tal grandeza que lo más recomendable es dejarse llevar y soltar algo así como “joder, que buena es esta muchachada”.

Élites. «No esperes esperar». Como la mayoría de los cortes asistimos a otra clase magistral de cómo crear una intro gloriosa.

Ráfagas en mi cerebro. «El olor del miedo». Profundidades fusionantes exquisitas.

Fuego. «Queriendo y sin querer la sensación». La aventura continua impoluta, sin fisuras.

Disparo. «Un medio y un fin en sí». Vertiginosa, descarrilada. Sigues sin poder escapar, y gracias, esto es lo mejor que te puede pasar con las obras de arte que marcan la banda sonora personal e intransferible de nuestras vidas.

La calma. «Lo destruido se construirá». Reposo engañoso. Chisporroteos y repiqueteos nocturnos probladerunner.

Diego, Martiño y Julián, gracias, seguir así, facturando himnos generacionales y dejándoos conducir por tan bellas pulsiones.


[South pop Isla Cristina 2015] Conexiones sureñas para volver a amar al pop

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El privilegiado enclave onubense de Isla Cristina se volvió a melomanear de gala para celebrar la octava edición del South pop. Otro cartel de aúpa, clima a pedir de boca y ambiente buenrrollista filofamiliar acogedor de ésos que se ajustan como anillo al dedo. La ágil idea de dejar media hora entre actuación y actuación hizo que los y las Djs del escenario 2 parque se pincharan temazos para pasar más que bien los refrigerios, cerveceos y ultralicores de hierbas germanos varios de rigor.

Los accesorios eran fabulosos para echar toda la carne en el asador del Auditorio. Los encargados de abrir el melón serían los sonidos electrobizarros de Los ganglios, un cóctel juguetón y divertido dónde los haya. Posteriormente los muchachos de Sexy zebras, una triada electrizante, incendiaron las tablas a base de guitarrazos increíbles y de una actuación de frente, sólida, sin trampa ni cartón.

Smile, conseguido country pop probeatleniano tirando hasta de ukelele e incluso guitarras jazzeras protagonizaron momentos inolvidables, de lo mejorcito del eventazo higueretero. Reivindicativos, pasionales, musicómanos, una banda a la que no se le caen los anillos. Su actitud gloriosa les llevó a fundirse literalmente entre el respetable a capela o eléctricamente (según surgiese), incluso su frontman en un momento del concierto terminaría tumbado literalmente en el suelo para luego resurgir con el público en el bolsillo. Un descubrimiento feliz y más que resultón.

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El caldo de cultivo estaba más que germinado para lo que a continuación descarrilaría, 2 platos fuertes, una dupla de auténticos pelotazos desde Murcia y Granada respectivamente. Second siempre irradian energía y pop contundente a través de un repertorio que se va consolidando y engordando gracias a adelantos de nuevos discos que seguro volverán a gustar y mucho. Y así fue, Sean, Nando, Javi y los hermanos Guirao volvieron a dejarse la piel en una actuación soberbia que dejó en todo lo alto las vibraciones sónicas para seguir paladeando la noche. Después Niños mutantes, tirando de alguna canción viejuna y cerrando otro bolo límpido con una versionaza del dorado Where is my mind de sus admirados Pixies volvieron a demostrar la teoría del buen vino y un ejemplo de trayectoria impecable y cancionero espectacular.

Para la segunda jornada Modelo de respuesta polar aportó intimismo y latidos musicales que prepararían el terreno más que de sobra para lo venidero. Los Punsetes, grupazo de Los Madriles que sigue patentizando personalidad y autenticidad sin apenas despeinarse pildorizó una actuación sublime que bien mereció un horario de más centralidad/mejor posicionamiento. Pero lo dicho, ni falta que hace en el fondo, porque en la forma se siguen saliendo y pese a la baja de su bajista Luis completaron unos minutos explosivos, punzantes y de distorsiones celestiales. Najwa aportó originalidad y entrega pese a que su formato se muestra plano y monótono y a pesar de que intentara salvar los muebles con un par de versiones.

Tras la calma llegó una dulce tempestad, el cuatritrébol galaico de postín amalgamado en Triángulo de amor bizarro, que vaciándose en cada composición brilló con luz y mérito propios, otra de ésas bandas que saben cómo exprimir las guitarras para destilar unas intensidades (filo)noventeras que a cualquiera que le gusten Los planetas y/o Nirvana no puede más que unirse a su discurso sonoro y dejarse llevar por su deliciosa propuesta.

Los destellos electrónicos popi filomainstream de Javiera Mena sirvieron para completar y tener en cuenta la buena nueva de las frontwomen en el festival junto a Najwa, Isabel y Ariadna.

Todo ello gracias a Green Ufos. Una organización de quitarse el sombrero con fiesta final barbacoa piscinera incluida (una auténtica maraviglia antiresaca) por la patilla en unas instalaciones de ensueño para cerrar el verano festivalero en todo lo alto.

Fotografía: Rafael Marchena


[Nueva vulcano y Juventud juché sala Caracol viernes 24 abril 2015] Neovulcanismos muchachantes

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En un mítico double dragon primaveral Juventud juché serían los primeros en ir abriendo boca a base de un pronoise electrificante entregado de dulcificada rabiosidad. Derrapes vocales, guitarras vertiginosas y percusión profunda para una intervención sonora salpicada de garaje punkarra y gran ejecución. El tríptico capitalino terminaría cerrando ardiente con Defensa, una tonada excelsa para el grito pelao y dejarse llevar por las guitarras y la batera.

Nueva vulcano es sencillamente una patada a la mediocridad. Los barceloneses ofrecieron un bolo glorioso creciente y más que gozable dónde ellos se lo pasaron muy bien y nosotros casi tanto o más. El combo catalán, reforzado en cuarteto para la implementación doble percusionil, comenzó echando mano de su exquisito Novelería abriendo con El mirlo y continuando con la dupla Hasta la boya y volver y 80% agua. Desplegando una nueva fase dentro de la primera parte de su genial comparecencia seguirían con la coloreante Amor moderno para retornar por un momento al presente con Rabindranath. Tras una acertada y juguetona intro palabril a cargo del bueno de Artur se dio paso a la brutal y radiante Hemos hecho cosas, temazo vulcaniano ideal para desplegarlo en sus magnas capas en las distancias cortas, sobre las tablas.

No defraudando ni un microsegundo continuaron cumpliendo con un setlist lleno de temazos: Todo por el bien comúnDulce y ácida, Te debo un baile. Aún echando mucho de menos su apoteósico detalle final de (casi) esfumarse y volver La jota sonó grandiosa terminando de hacer las delicias de todos los presentes de cara a los arietes sónicos decisivos del segundo acto.

Dentro de las acometidas del bis la entrópica El día de mañana terminó descarrilando el cataclismo de la buena ración de pogos y movidas progrunge que se estaban gestando tras un caldo de cultivo más que proclive. Pues eso, una colección de canciones perfectas en su género contextuadas en un buenrollismo cuasimágico para un recinto petado de fans de una banda que paladea con merecimiento los victoriosos laureles de su mejor momento.

Fotografía: Mauricio Catón


[Previa Los planetas] Retomando órbitas

Planetas

5 años de silencio y proyectos paralelos varios (Los pilotos y Grupo de expertos solynieve) han sembrado una expectación brutal que allana el camino para volver a salir por la puerta grande. J, Florent, Eric, Banin y Julián presentarán su sentío EP Dobles fatigas que como pincela su propio sello surfea entre «spacerock, indiepop [y] psicodelia jonda» (El segell del Primavera).

Ése primer beso y ésa primera relación sexual con la chica que te gusta, el gol que le da a tu equipo la Copa de Europa, que te toque un buen pellizco en la lotería, una buena desconexión en una calita desierta… un concierto de Los planetas también está en El olimpo de éstas sensaciones. No estás ante un simple bolo, se trata de todo un acontecimiento, melomanía pura, la sensación de estar viviendo algo histórico, verdaderamente decisivo, improntante, irreversible.

Tras su primera parada en Granada la madrileña sala But será la encargada de acoger tan magno acto en el que el combo andaluz desplegará a buen seguro artillería pesada de su indiscutible y consagrada carrera a través de caviar beluga sónico pop, noise, shoegaze, psicodelia y cosmicidad filoflamenca. Han vuelto y no tienen nada que demostrar salvo que siguen teniendo la capacidad de facturar himnos generacionales desde la primera escucha. El viaje continúa, la leyenda también.


[Señores y Cuzin Siroco viernes 27 marzo 2015] Verbena señorial

Señores cabecera

Cuzin fueron los primeros en abrir la lata nocturna pegándose un buen viaje proanglo pospunk de reminiscencias germanas en el que el trío madrileño, de bajista frontman, se entregó con contundencia, frescura e inmediatez. Con una puesta en escena sencilla Jero, JC y Manel presentaron su recientísimamente facturado Problemas épicos, primer largo de la banda que implementaron con justicia en vivo demostrando su buen hacer con los mimbres del rock garajero electrificado en sus esencias más vertiginosas y ásperas. Un entrante más que jugoso para ir haciendo sitio al banquete de noise pop sublime que a continuación descarrilaría soleado.

Cuzin

Goiko, Julen, Claudio y Guille comparecían ante el respetable con gracejo y envolviéndose directamente en sus mejores atmósferas para ir dando buena chicha a su selecto cancionero. El cuarteto bilbaíno desplegó un estilo exquisito y melómano abriendo con Gente normal, un temazo brillante en toda su estructura perteneciente a su último doble pildorazo verbenero. Excepto su primigenio e interesantísimo EP Señores se casan, el combo norteño dió buena cuenta de toda su intensa y sobresaliente trayectoria resaltando su Curso práctico de autoestima, un trabajo ejemplar imprescindible entre lo más destacado de 2013 salpicado de momentos tan gloriosos que es casi utópico cansarse de él. Felices facturas o Cretinos united, entre otras, unidas a la brutal y adictiva Miráme (los placeres me disfrutan), fueron compactando un bolo genial que merecía durar más.

Para las lúcidas implosiones finales Señores echaron mano de una cuádriga ciclópea que condensaría sus himnos más incontestables de ayer, hoy y siempre. Verbena en la plaza del pueblo, Amable y Carta de amor futura fueron un tsunami imparable hacia el olimpo del pop ácido y distorsionante que tan magistralmente ejecutan. Para el fin de festejos y como hicieran Los Planetas en los primeros 90 con La caja del diablo como no podía ser de otra manera pusieron el broche de platino con El vendedor de enciclopedias, una sonrojante obra maestra germinada para cerrar el círculo de cualquier grupazo del rollo. El corte va escalando sin prisa pero sin pausa hasta llegar a la parada del orgasmo y pedaleo guitarrero más irreversible. Goiko, que en todo momento patentizó actitud y goce, no tuvo más remedio que dejarse llevar para entrar en trance con su Fender hasta el último acorde.

La suerte está echada y el señorío sónico de estos chicarrones no es otro que una propuesta a la altura de los elegidos. Un descubrimiento mágico con sensaciones tan maravillosas como las que desarrollan Alborotador Gomasio. Si todo fluye con lógica y justicia (poética) los escenarios más cotizados los tendrán encima muy pronto para seguir extendiendo la buena nueva de la rama más atractiva del pop. Pues eso, un señor concierto, otro bolo que va de cabeza a los mejores recuerdos sonoros del 2015.

Fotografía: Pablo De Serna

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[Alborotador gomasio] Noise generacional

11 abril

¿Están Alborotador gomasio en la pomada sonora alternativa, en la crema de la crema, entre los mejores grupos de éste país? Para mí sin duda desde que tuve el gustazo de descubrirlos en 2013. No es que sean muy buena gente además de amigos es que son músicos de muchos quilates con los que voy teniendo sensaciones tan de la hostia como en su día tuvieron el placer de ir experimentando todos los privilegiados y privilegiadas que irían acompañando a los primeros Planetas. Si te parece exagerado desconecta inmediatamente de todo durante un rato y déjate llevar por su propuesta, dale al play, imprime buena chicha al volumen y flipa con tan deliciosa encapsulación sonora.

El don y la invitación de Marco, Koldo, Guille, Alberto y Miguel va de cara y tiene muy poquitos prejuicios (cosa siempre de agradecer en la música). «Hemos buscado hacer un disco de canciones y melodías tarareables que aspire a formar parte de la música popular más que agradar a la selecta minoría indie». Desde la primera escucha sabes que estás ante algo muy grande. Ruido sublimemente dulcificado, patrimonio de la melomanía. Un grupazo que te recuerda lo importante y decisiva que es la sana adicción a la música poniendo banda sonora a muchos de tus momentos más gloriosos, decisivos e improntantes. Un discazo con el que Kurt Cobain exclamaría un rotundo Fuck yeah. Un ADN compositorguitarrero privilegiadísimo. Genéticamente o como sea la banda sólo sabe crear temazos, himnos.

Arquitectura guitarrística ciclópea viajando en cancionzacas fortificadas de estribillos y frasazas letales que son titulares generacionales. Declinan de forma maestra todos los palos del punk. Desde su sublime carta de presentación en largo con Más humillante que doloroso [uno de los discos que más me han marcado en los últimos tiempos] han ido perfeccionando su ruidosa dulzura hasta cimas sónicas increíbles. Los piropos vuelven a estar justificados, Los gomasio sólo facturan temas inmortales y de culto desde el primer acorde. «Hacen ruido pero sus melodías son redondas. Hacen pop pero son muy punks. Hacen shoegaze pero miran de frente. Tienen un excitante y adictivo sonido propio. Sus letras calan, su propuesta es certera. No hay ni un pero en [el disco] y los escenarios sueñan con tenerlos encima» (Carmen Sanz). «Hay algo en su música que despierta nostalgia adolescente [,] su inmediatez, sus melodías, letras con las que conectas» (José Fajardo). «Potencia, distorsión, gancho melódico y carisma desplegado con una solidez pasmosa. Contundencia y fuerza de melodías perfectas, irresistibles (Raúl Guillén)».

Un cancionero gigantesco de once titularísimos temazos que entran del tirón y al primer toque y en los que da gusto detenerse. Marco y Koldo se van marcando un double dragon vocalguitarril de alternancia letal. Alberto, atronador y pasional a las baquetas, la intensa profundidad de las cuerdas de Miguel y el empaque y la elegancia teclil de Guille completan un pentagrama melómano irreversible.

Los excesos de los niños. «He medido un gesto infinito»

El primer corte es un tajo que rompe a borbotones. Himno absoluto que se te inyecta sin remedio, una droga perfecta hecha canción. La típica pista ideal para el bucle. Sus guitarrazos indestructibles son simplemente celestiales sosteniéndola de principio a fin con unas ráfagas atmosféricas cegadoras y brillantes prácticamente insuperables, invencibles. Según el propio combo «tiene una carga simbólica y un sonido que resum[e] gran parte de lo que [somos] y de lo que contiene el disco: pop llen[o] de rabia y frustración que habla de deseos, sueños, anhelos».

Contra el suelo. «Momento que se hizo eterno al detenerlo»

Instantes de pausa fascinantes, saber hacer. Adictiva, ejemplar. El jugosísimo festival de guitarras sigue su curso.

Espíritus helados. «El aliento que nos salve de éste invierno»

Tributo resplandeciente, momentazo made in hermanos Urquijo. «Capilla sixtina del pop, fragmentos de cielo encerrados en sinfonías de bolsillo» (Marc Ros).

Los residuos de la sociedad. «Contra los que nos despreciaron»

Apocalíptica, canalizando la rabia con legitimidad y justicia poética. Grito abanderante, gloriosa abrasividad de guitarras cronificadas que alcanzan el orgasmo, el jodido nirvana de las distorsiones más desgarradoramente perfectas. Abofeteando con genialidad sus propias estructuras.

Si te matas. «Algo que nos pudiera salvar»

Magna, exquisita. Sus texturas te abrazan cálidas y las guitarras siguen dejando el listón a la altura sólo de los elegidos.

El placer de la derrota. «Y no me aguanta el corazón»

Un no parar. Otro temazo de rachas muy surferas, velocidad pop a la que sólo los más grandes pueden coger la matrícula y seguir su estela.

Fantasmas. «Al intentar vagar detrás de tí»

Interregnos dulces y tempo trabajado siguiendo con el resto de ingredientes del mejor noise pop en castellano del planeta.

14. «¿Qué vas a decirme de éste día gris?»

Brillante. Otro edificio conceptual de letra selecta y ritmo adherente.

Revolución. «Abro en canal cada palabra»

Envolvente, te va impregnando sin prisa pero sin pausa. Sigue la exhibición y la clase magistral sobre los cánones del pop pata negra, el que saben clavar cada vez que se lo proponen.

Los rastros de Nacho. «Dividiendo el instante al azar»

Cabalga decidida y vitalista. Destellos premium.

Todos mis huesos. «No me pienso contener»

Hermanada con el sonido de la primigenia Extraditemos a Franz Ferdinanz. Su incendiario inicio afila sus guitarras en otra declaración de intenciones sobre como sacarse de la manga un cóctel prohibitivo, una lapidaria combinación entre el punk y el pop.

En definitiva media hora brutal en la que se bastan y se sobran para sentar cátedra en el género y en la materia. Entre mis favoritos y entre lo mejor de 2015 desde ya. De 0 a 10 un catorce, una obra maestra sin pasteleos directa a la cabeza y al corazón que se te cuela por cada poro para quedarse muchísimo tiempo, eternamente es más justo escribir.


[Señores] Noise norteño clase supra

Port

Si como a servidor te gustan Los planetas estás más que de enhorabuena. Paladear este disco tirando sin miedo al bucle va a suponerte una de las mejores experiencias sónicas de los últimos tiempos. Compararlos con tu grupo de cabecera pueden parecer palabras mayores pero nada más lejos de la realidad. Tienen todos los mimbres y los utilizan con sabiduría y eficacia: letras y melodías adherentes, guitarrazos exquisitos, ráfagas gloriosas, alargues legendarios, cambios de ritmo magistrales. Se permiten la licencia de experimentar metienedo una trompeta, un gesto grande, sí señor. Los 8 temas de sus 2 primigenios epés ya avisaban con contundencia, por tanto aquí tampoco hay lugar para la casualidad. Improntando, dejando poso desde el primer sorbo Curso práctico de autoestima se convierte en culto desde la primera reproducción. Si siguen por esta línea no será ninguna sorpresa que lo peten muy pronto y se codeen con la crema de la crema.

La invitación a gozarlo viene ya desde su deliciosa portada. Alternatividad cum laude, decálogo caviar beluga. Amable, Carta de amor futura y El vendedor de enciclopedias son sencillamente obras maestras que cualquier grupo alternativo noventero hubiera deseado firmar. Un tríptico brutal, alfa y omega de ingredientes prohibitivos y texturas selectas preparadas desde el primer play para presentarlos como un manjar sónico al que es estúpidamente imposible resistirse. Las otras 7 cancionzacas siguen confirmando todas las virtudes y generosas propuestas de los bilbaínos, una paleta de colores genial que se reinventa a cada escucha. “Habla[n] de las interrelaciones sin reproche con imágenes maduradas que dejan poso” (Yeray Iborra).

Caldo de cultivo perfecto para banda sonora de peliculón rollo Amenábar o González Iñárritu o para pinceladas sonoras en una novela de Ray Loriga. Porque a veces todo está dulce y amargamente conexionado. Su cantante y guitarra Goiko lo clava, “los grupos en los que andamos y hemos andado, [lo] que hemos leído, películas que hayamos visto, gente que hayamos querido y odiado, lo que consumimos y evitamos consumir, lo que reímos y lloramos [,] millones de cosas que nos llevan al grupo en el que estamos y [que] por supuesto es un proceso necesario”.

“Todo encarado con un admirable afán aventurero descubridor que además, y esto es lo mejor, te atrapa y envuelve sin remedio con hilo de seda” (Nacho Serrano). Señores, te conquistarán. Un grupazo recomendabilísimo que se va curtiendo en mil batallas sonoras y que merece triunfar desde el primer acorde. La única pega no haberlos descubierto antes.