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[Loudly] Naturismos andalúmeridionales

loudly

Tras una tercera y/o cuarta escucha mientras paladeaba una cerveza granaína premium iba interiorizando toda la calidá que despliegan y tienen visos de expansivizar estos almerienses.
Desde los primeros acordes de `El fin del mundo´ las guitarras te van conduciendo a través de un pop contundente (y destilando buen bizcochismo ilustrado si se tercia) de vetas vetustianomórlicas, es decir lubricando eficientemente épica, profundidad y calidad sonora.

“Rabia y pasión. Van a cuello [tirando de un] power pop [anglo de los primigeniogarajeros] Nada surf. Se han dejado la piel para que te quedes con ganas de más” (Carmen Mateos). Minutaje equilibrado, ritmos medidos con mimo, canciones sin prisa, sin pausa y con fases, fogonazos y ráfagas propias de grupazos ya consagrados como los Lori, Second o León Benavente.

Fragmentos filoruidistas destilando indi patrio fresco como un buen gazpacho o salmorejo o tan disfrutable como unas gambas choqueras y jamón pata negra bien regados con merecidos licores. 5 temas que sirven de aperitivo de comilona de boda a cargo de un combo andaluz que bien merece colarse en más de 1 de los festivales nacionales más cremosones, como el Sonorama o el sureño filofamiliar South pop por ejemplo.

Como bien apunta Laureano Navarra (Clifford records) son “canciones que te guían al último rayo de sol, guitarras brillant[o]crujientes aptas para almas de destrucción masiva. Un puente fundacional entre la nación progresiva de los 70 y todo lo que conlleve la etiqueta post”.

Los piropos merecen seguir, “un alt rock de inmediatez e impacto con raíces noventeras con un par de cojones” (Jesús Cobarro, Noise box).

Aunque use una parábola ya recurrida hay que reconocer que el tema-cierre `De madrugada´ suena bello, heroico, digno para ser tocado en un (pre)atardecer mítico con palmeras y olor a sal o en la alta montaña para contemplar desde tu atalaya lo pequeños y frágiles que podemos llegar a ser los humanoides.

Por cierto son 3 (Juantonio Góngora [guitarra y voz], Isaías Arenas [guitarra] y Juanjo Rodríguez [batera]), como muchas de mis bandas tótem (Nirvana, We are scientists, Monte del oso, Nada surf o Disco Las palmeras.

Un epé delicioso para escuchar en más de un contexto salpicado de lírica y melodías guitarreras que más de una banda firmaría para salir a la palestra de la industria.


[Del divisionismo al futurismo, el arte italiano hacia la modernidad] De vuelta a la pulsión de la luz

Divisionismo

Uno es fan absoluto de Salvador Dalí y le cotiza muy al alza Van Gogh, El Bosco, las pinturas negras de Goya, el Picasso cubista y Javier Mariscal. Dejarse llevar e ir sin ninguna pretensión especial a una exposición excepto por la admiración y atracción que desde hace años siento por la vanguardia futurista es una preactitud muy sana y enriquecedora.

El diviosionismo aporta un interesantísimo estudio sobre la luminosidad y sus consecuencias transcendentopictóricosociales. Los maravigliosos cuadros de los maestros diviosionistas me han aportado mucha calma y paz pero también una profunda re-reflexión sobre la irreversibilidad del arte y la estética de los movimientos rompedores, revolucionarios. El divisionismo se recrea en la vaporización lumínica aventurándose y aventurando al espectador en un viaje filomusical sobre una técnica depurada que me recordó al puntillismo y al impresionismo pero con un enfoque incluso más allá. La luz, sí, sin duda, y su tratamiento hace que los rayos del sol se expandan imperiales y a la vez intimistas para hacerse los protagonistas del lienzo o lámina.

Futurismo

Una corriente italiana majestuosa que influiría decisivamente en el polémico y exquisitérrimo futurismo. Una delicia de muestra, compacta, inclusiva y universal. Os recomendaría incluso cansinamente que la paladeáseis lo antes posible pero me temo que a la hora de publicar estas líneas ya habrá que esperar a otra posible ocasión. Gracias divisionistas y hasta siempre/la próxima. Sí, de ida y vuelta, gozando el Ipod a rabo y en bucle con temazos ruidistas y Tame impala principalmente.

http://exposiciones.fundacionmapfre.org/divisionismoyfuturismo/visita_virtual/visita_virtual.html


[Monte del oso] Ruidismo lidérrimo

Monte del oso

La música que no emociona no sirve para nada. Un paso más allá de la deliciosa escuela del power pop caviar beluga Monte del oso fue uno de esos descubrimientos antes de que acabara el reminiscenciable 2015 maravillosociclópeos con los que te haces aún más melómano. Con estos navarrucos lo que está claro es que prioriza la emoción, el vigor, la melomanía, el putoamismo sonoro por los 4 costados, el simeonismo sónico. Delicatessen ruidista, maravillérrimo antiedulcopop, melomanías norteñas. Esto tiene que doler se torna desde el primer ► en alineación titularérrima de himnos incontestables desde el primer acorde.

Esto tiene que doler. De verdad, sin adulterar

Ariete que desde los primeros soleados guitarrazos te hace sentir algo especial. Con inicios como éste sabes ya de qué pasta está hecha una banda, los navarros desde luego están hechos de una exquisita.

CNI. Lo tuyo es libertad lo tuyo es anarquía

El bukake ruidistoguitarrero sigue firme hacia la gloria. Temazo brillantoelectrizante adictivo.

Te ayudaré con esto. Siempre que sonríes soy feliz

Himnérrima tonada. De las canciones más importantes de toda mi vida. Para mí entre las 14 mejores composiciones de la historia del mundo mundial. Aglutina todas las bondades y virtudes de la banda para tornarse en una bandera eterna hacia la politóxicomelomanía más radical, absoluta e irreversible. Es sencillamente una brutalidad himnaria tan inyectante y adictiva que sólo te cansarás de paladearla tras la escucha infinito + 1. Creo que J y el resto de Planetas pueden convenir que su estribillo soleado asesina tus malos rollos haciéndote surfear por recuerdos y sensaciones importantes, ésas que te acompañarán hasta irte al hoyo. Sí, las guitarras, ráfagas y pedaleos siguen inflamando pasión y las mieles de la mejor música (de aquí y allá). En serio, una cancionzaca que muchos matarían por haberla compuesto. Gracias Ion, Edu y Luis.

Perdón número 67. Esta vez no tengo nada que objetar

Letra al esternón [en tardenoches como hoy]. ¿Las guitarras? Pues ahí siguen, líderes junto a una cremosona percusión. Con estribillo parapapapá pop premium incluido

Amigo fuego. Eres pura vida, un ser libre, un salvaje, una bestia, todo hambre, puro arte

Las 6 y 4 cuerdas siguen fundiéndose con la batera para seguir con la clase magistral de noise pop clase supra de todo el álbum.

La eternidad. Por esos ojos te doy mis huesos

Otra preciosidad para la saca. Atmósferas postrimeras indestructibles, sí, hay que joderse, vaya guitarrismo más mitiquérrimo non stop. Maravillosa para acabar un concierto/festival.

Seca hierba del jardín de mierda. Seguiré hasta reventar, no voy a pensar voy a machacar

No os olvidéis de la lírica, que con cosicas como ésta los navarricos patentizan que aparte del indiscutible putoamismo ruidista también saben cuidar muy bien la literatura para espetarla como es debido delante de un micro y a ser posible de mucha gente.

El estado de las cosas. En el mar de la mediocridad sobran peces, sal ya de ahí

Muy rico nene, sí, Monte del oso sigue petándolo, esta muchachada sólo sabe fabricar hits. Muy reminiscenciante: los amigos que sólo eran colegas de cañas y personas que van y vienen en los ruidos y las lujurías de las nochemadrugás y/o juergas varias.

Como agua entre las manos. Las últimas estrellas, la central desierta, rompiendo carreteras. Como globos en verano

Otro atesorable lujo filoasiático de tempos e interregnos perfectos.

Os quiero aquí a mi lado. En mi cabeza estáis todos aniquilados

Sí, el nivel no sólo se mantiene sino que no para de crecer. Cedés de éste calibre te hacen recordar lo necesaria que es la buena música, la otra música que la escuchen los sinsangre y resto de flojitos mangutenses de la vida. Ya se sabe la miel no está hecha para la boca del asno, y muchas veces, es mejor así.

Nuevas aventuras. No hace falta si no quieres hablar sólo abrázame sin más

Pepinazo tocafibrense de cierre íntimo a lo La caja del diablo. Aquí acaba el VIAJE ¿y ahora?, volver a dar las gracias pues y retornar a su escucha las veces que hagan falta.

`Disparan las frases como ejecutan los riffs: a cuchillo, manda el nervio, guitarras abrasivas y cierta pulsión hardcore a cámara lenta´ (Luis J. Menéndez). Teniendo en cuenta estos últimos meses si tuviera el honorazo de aparecer interrogado en Los discos de mi vida de Mondo sonoro éste disco estaría sin duda entre ellos.

El verano de tu vida, la mujer de tu vida, el gol que le da a tu equipo La Orejona, un bourbon crema mientras ves el atardecer en la playa, conducir un descapotable vintage por una recta loca de la ruta 66, ésa película que te deja con el culo torcido, un libro que te abre los ojos. Los pamplonicas firman un debut que es un auténtico ametrallamiento de hitets popruidistas sin tregua, noise titánico selecto para paladares supramelómanos y para otros que opten por empezar a escuchar buena música. De facto y de iure en el creamiest top del año pasado, junto a Alborotador gomasio y Disco Las palmeras se me antoja el tríptico guitarrerodistorsionil invencible de 2015. En definitiva, un disquérrimo patrimonio inmortal de la melomanía.


[Little indian rabbits] Filonoventismos castellanos

Sugar refinery

Contenido y contundente. Grabación plausible salpicada de buenos matices. El trío vallisoletano planea por capas de innegables anglofilias poperas. Minutaje y ráfagas multitemáticas sin complejos coqueteando con momentos que tiran a la épica sin prisa pero sin pausa el disco avanza desplegando todas las texturas decididas.

Ojito a Rhythm, tonada powerpop de dulce progrunge muy guapa para expandirla en vivo, un tema con el que Novoselic, Grohl y Cobain perfectamente podrían haberlo gozado a través de alguna cara b molona y/o sorpresivizando en algún bolo festivalero o salense. Se nota que hay talento para conseguir algo más, una deriva hacia el ruidismo podría ser bastante interesante.


[Cultura inquieta/Charco 2015] Motorizaciones planetocrepusculares

Los planetas 28

La plaza de toros getafense volvió a ser testigo de artistas y conciertos variados para volver a completar otra más que molona jornada de un festival veraniego que va ganando muchos enteros. El exótico y dulce bizarrismo de Pedrina y río, Camila Moreno con su intimismo apañado, la pausa cantautoril filotropicalizada de Little Jesus, el cantautorismo incisivo y protestatario prorockero de Nacho Vegas y un pintón poperismo panamericano a cargo del original Gepe precedieron al espléndido bolo de El mató a un policía motorizado, que desplegó un más que correcto y pintón estilo propio con fases de recogimiento shoegazer premium. No faltó ni falló la gloriosa dupla dinásticoescórpica Chica de oro y Mujeres bellas y fuertes.

El mató a un policía motorizado 6

Como dijo Savage, la emoción destilada es la esencia del pop. A J, Florent, Eric, Banin y Checopolaco (Los planetas, indiscutibles cabezas de cartel y la banda nacional aún en su vigencia de más importante e influyente) se les ve más en plena forma que nunca derrochando una segunda juventud envidiable y revitalizada haciendo sonar sus canciones de manera contundente y mágica. Melodías pluscuamperfectas sacando todo el bravío que llevan dentro. El movimiento se demuestra andando y de qué manera. Los granadinos surfearon todo su arte a través de una actuación magnísima dejándose llevar en sus melomanías a través de 17 cortes a lo largo y ancho de todos sus palos, desde la más reciente etapa filoflamenca hasta su invencible noise pop (noventero) shoegaze que siguen abanderando liderísimos.

Sentimientos puros desde las entrañas, un acontecimiento montañorusístico a través de toda la amplia gama planetera. Brillando en fases de contemplación y religiosidad [Ya no me asomo a la reja, Corrientes circulares en el tiempo o el momentazo mayúsculo de Toxicosmos («Y estallan los sentidos en colores aún por inventar»)] y mala leche himnaria (El duendecillo verde) hasta ráfagas legendarias (La caja del diablo, Segundo premio, De viaje), sin pasar por alto atractivísimas composiciones (Alegrías del incendio, Romance de Juan de Osuna). En lides colaboracionistas La bien querida se aderezó con gracejo para No sé cómo te atreves y si casi una semana antes en Benicasim nos deleitaran con la colaboración de Mendieta, en éste caso sería Santiago motorizado el elegido para enriquecer Un buen día, devolviendo “el favor” de la previa colaboración Jotil con los pibes platenses.

Tan en su salsa estaban que aún no previsto en su setlist nos hicieron gozar con un bis ingredientado con la mala baba y flamenquería de Reunión en la cumbre y el himno generacional Pesadilla en el parque de atracciones, una de ésas canciones que lo explican casi todo intravenándose desde el primer play o directazo irreversiblemente en la banda sonora de tu vida.

Joe Crepúsculo 7

Joe Crepúsculo a pecho descubierto, calzón quitao y tumba abierta hasta se arrojó con una versión de Maricas (Los Punsetes) de nuevo con un Nacho Vigalondo entregadísimo en sus locuelas danzas y algunos amiguetes juerguenses más presentando nueva cremita (Nuevos misterios) y una selecta selección de sus electrochispeantes hits de siempre.

En suma, una buena selección musical coronada por un triplete final jugosísimo. La nota negativa: limitar la libertad de movimiento de los profesionales de la prensa. No tiene ningún sentido. Dejar entrar y salir del recinto libremente no es un lujo, que uno viene de la miel sobre hojuelas del mágico y toropoderoso FIB y de los cremosones Tomavistas y Sansan dónde no nos pusieron ninguna pega, sino todo lo contrario. Si me apetece volver al coche a comer y/o beber algo o por alguna otra cosa que necesite y pueda haber olvidado y volver a la zona de conciertos es tan de cajón como legítimo. Sería un pasteleo inerte no señalarlo, por lo demás una organización muy buena llena de currantes y sin ningún incidente a lamentar.

Fotografía: Alfonso Vega


[FIB 2015] Guitarrazos y los mejores años de nuestras vidas

Los Planetas cabecera

Benicasim volvió a alzarse en epicentro musical del verano gracias a otro cartel delicioso, variado y más que contrastado entre prometedoras bandas y grupazos de culto consagradísimos sin nada que demostrar salvo sus ganas de seguir pasándoselo bien a lo Keith Richards. Tras un resultón pistoletazo de salida en el escenario Las palmas a cargo de Trajano! y The last dandies (que comparecerían tras Mox nox) en el Red bull tour bus fueron en el primer día de festejos los grupos encargados de abrir la lata al acontecimiento festivalero estival por antonomasia.

Under radar y After all se dieron cita en el brillante repertorio de L.A., que aprovecharía con maestría la ocasión para presentar algunos de los temazos de su exquisito y recientísimo From the city to the ocean side. Un bolo mayúsculo que se erigió en lo mejor y más completo de la jornada juernense. La nota de color anglobeat de alma soul de Clean bandit sirvió de entrante perfecto para el abanderado concierto de Crystal fighters, que tirando de parafernalia campestre filotribalizada gestó potentísimos momentos que encedieron a los allí presentes en la franja destinada a las formaciones más demandadas. Entrados ya en la madrugada levantina la vocalista principal de Florence and the machine, perfectamente flanqueada por todo su elenco musical, derrochó desnudez y descaro (para muestra el botón de marcarse todo el concierto descalza) con una actitud dicotómica entre la entrega y las atmósferas hippies más sesenteras. La horaca de Elyella djs fue la encargada de cerrar la juerga con otra divertida ración de remixes. Unos turnos anteriores el sexteto australiano DMA´s acertó con su power pop rock para entonar a los asistentes al espacio destinado al autobús de Red bull.

Dentro de los actos de la segunda jornada La bien querida, siempre biacompañada de guitarra y teclado, regaló intimismo y dulzura en el Escenario Radio 3 cerrando con la pegadiza Poderes extraños. De vuelta en el escenario principal Jamie T se entregó hasta energizando pogos entre el respetable sin renunciar a momentos de pausa y hasta filorapeos. Mientras tanto Nudozurdo desplegaba arrojos introspectivos filoplaneteros y alargues cremosones en el escenario Red bull fundiendo sus últimos punteos con uno de los momentos más esperados del viernes, la actuación de Noel Gallagher´s high flying birds, karaokeizados por la locura guiri (y no tan guiri) y videografiados a tope exprimiendo todos los recursos de los monitores dejando fluir su excelente britpop powerizado y velocitado que reminiscenció estampas imborrables para todos los fans de Oasis. Según ejecutaron Champagne supernova ya nos tenían a todos en el bolsillo. La intensidad seguiría expandiéndose gracias a otro esperado instante, la subida a las tablas de The prodigy, que con continuas referencias al respetable a través del eslogan «My fucking spanish people» no dejaron de repartir tralla y subidones sónicos. No lejos de allí Polock se mostraría digno en los interregnos de su apañado anglopop ibérico. La experimentación distorsionil muy top de Goodspeed you! black emperor gozó de 2 horazas para dar rienda suelta a su nutritiva e interesante propuesta.

Kaiser chiefs

El atractivísimo sábado nos dejaría buen sabor de boca desde el pitido inicial con Siesta!, que amenizaron a tuti plen como buen previo a los angloenergizantes Reverend and the makers. La anécdota climatológica de la jornada sucedió al termino de La M.O.D.A., unos minutos de chaparrón veraniego loco con el que más de uno aprovechó sin prejuicios para refrescarse. Hinds, que mientras daban los últimos retoques se marcaron un previo con hilo de fondo motivatoria a cargo de She lost control de Joy division subrayaron su anglopop rockeado fémino, resultón e interesante. Kaiser chiefs, con un entregadísimo frontman desde la primera tonada, sobreponiéndose a los problemas del micro derrochando actitud, garra, agilidad, voluntad e incluso putoamismo, fue de lo mejorcito de todo el festival, sin duda. Unas ráfagas divertidísimas, repletas de cancionzacas y con todos los ingredientes de una banda de la zona Champions que dejó con la temperatura adecuada un recinto que albergaría a la mejor y más influyente banda española de ayer, hoy y siempre. Los planetas, que con un setlist alimentado sobre todo por sus 2 últimos largos, surfearon con el recién horneado himno El duendecillo verde, tocado en elegante versión teaser. El momentazo de la tercera etapa del FIB corrió épico a cargo de Gaizka Mendieta, que para la gloriosa Un buen día se uniría al sistema cósmicoplanetario titularísimo a lomos de la Gibson de Banin. La elección y ejecución de De viaje para el cierre fue sencillamente mágica. Cum laude de noise, shoegaze, psicodelia (jonda), misticismo, melodías pop indestructibles y toda la pasión y éxtasis de los míticos años 90, en definitiva, los de Granada son activo histórico añejado de tan excelso y magno acontecimiento melomaníaco desde la cosecha de agosto del 95 que no paran de ganar adeptos y consolidarnos a los ya ganados desde hace años y años. El brutal tríptico sobre el escenario más grande lo clausuraría Blur, fieles a su eficaz poprock orgullosamente british pese a pecar de un claramente mejorable tracklist resucitado al filo de las 2 y 7 minutos de la madrugada con Song 2 que desató locuras filonoventeras para brincar y desgañitarse. Además se permitieron un bis.

Vetusta Morla

Para la última tardenochemadrugá The riptide movement pudo valer más que de sobra para acudir a Public enemy, de puesta en escena golpeante y sublimada de fuerza casi militar. El plato fuerte patrio del último día fue para la banda madrileña de pop alternativo más demanda de los últimos tiempos y que sigue petando los recintos que le pongan por delante. Vetusta Morla, con otra ejecución impoluta como de costumbre timonearon vacas sagradas de La deriva sin olvidar los hits que ya los han hecho eternos. Especialmente destacable la versión de  Valiente, que descarriló apoteósica y que hubiera sido insuperable como final. Para el bis Los días raros, increschenteada hasta el orgasmo. (Una verdadera pena cronogramática coincidir con los también capitalinos Célica XX, buena gente y grandes músicos que a buen seguro se dejaron llevar por sus subidones para implementar sus jugosonas atmósferas procrípticas). Volviendo al grueso anglo se defendieron sin problemas Crocodiles y FFS (Franz Ferdinand & Sparks). No dejar de nombrar a Portishead, sobre todo por una actuación plana y aburrida que incluso defraudó a sus seguidores. Todo lo contrario que The cribs, fantabuloso anglopower pop dulce y contundente que recuerda a los Nada surf más cañeros, un descubrimiento maravilloso y recomendabilísimo. Otra demostración de fuerza la espetó Bastille, que además de su propia cosecha también acabó tirando de versiones. Para los últimos coletazos MØ, precedidos de una insoportable incidencia técnica no estuvieron nada mal (daría tiempo a volver para comprobarlo).

Novedades Carminha finiquitarían la coyuntura con contangiosas energías buenrrollistas para dar los acordes finales gracias a la inmediatez y adherencia de su despampanante bizarrismo cañí prorural. Unos gallegos majísimos donde los haya capaces de hacer bailar al más tímido.


[Mondo sonoro] Editorial noviembre 2015

TdAB

Puede sonar extraño pero teníamos una deuda emocional con Triángulo de amor bizarro. Es algo metafórico claro está pero somos gente de corazón por mucho que algunos duden. La banda gallega ha formado parte de nuestra trayectoria desde la distancia pero como esos amigos lejanos a los que ves de vez en cuando y sientes que las cosas no han cambiado. Amigos eso sí [que] te tumbaban a guitarrazos cortantes en pleno estómago, baquetazos secos en las sienes y melodías malcaradas en toda la jeta. Apreciamos a las bandas que no buscan el camino fácil, que prefieren la carretera y el escenario de distancia corta a ser figurantes en el mundo de las estrellas del rock. Y está claro que [estos galaicos] nunca han ido a lo fácil opta[n]do por producciones rasposas, amplis al 11 y tocar a 200 bpm´s. No es buena manera de ganar centenares de miles de fans pero sí para ganar algunos miles que se romper[á]n la cara defendiéndoles en cualquier acalorada discusión de bar.


[Disco Las palmeras!] Paliza a la mediocridad

Asfixia

Un grupo capaz de facturar canciones tan brutalérrimas, decisivas e irreversibles como Estados emocionales (y vaticanos) [Nihil obstat] y De cuando aún había esperanza [Ultra] es desde ése momento un combo a tener en cuenta. Ruidismo titánico, impactos distorsionantes improntantes que irradian fortuna. “Amplia[n]do su campo de batalla creciendo en espiral dando paso a una tremenda sucesión de temas en los que las intensas atmósferas se mantienen e incorporan nuevos elementos con los que se acercan al pospunk e incluso dejan asomar un aliento pop que explota resolviendo la ecuación de manera arrolladora” (Enrique Peñas).

Probablemente el mejor trabajo del año, para mí sin duda el mejor (hasta que alguna formación me demuestre lo contrario en lo que queda de 2015, que lo dudo). Guitarras imperiales, multiplicadoras, percusión atávica, teclados hipnóticos: adicción melomaníaca automática y perenne.
Ostiones hiteros uno detrás de otro, reverberancias adherentes, inmediateces eternas, el sonido discopalmeriense se tatúa en tu melomanía viajando en ondulaciones, espacialidades, cosmicidades encabronadas, envenenadas, indetenibles. Asfixia “noquea por su efervescente combinación de melodía y electricidad” (José Carlos Peña). Criptocracias sublimes, decálogo generacional a calzón quitao y tumba abierta, los Nirvana gallegos (o lo más parecido a tal declaración, de lo que estoy absolutamente convencido es de que si Kurt Cobain pudiera escucharlos no podría no gozarlo), una banda y disco necesarios, de cabecera, de culto.

“Sonido apabullante, avalancha de baterías y guitarras en combustión, melodías certeras transmite[ntes] de felicidad” (Jesús R. Lenin). La del pulpo en el mejor sentido de la palabra. Pocas veces he sentido una necesidad casi tan homicida de escuchar un disco tan en bucle. Ser un jodido melómano te puede llevar casi a la locura o desempolvando la elegancia de Passion pit, “la música que te hace feliz acaba siendo la más poderosa”.

Tarde y mal. «Sensación de despegar el filo en tu cuello». El primer golpe según llegas, así de sopetón. Antes de que te des cuenta ya te han atrapado envolvencias salvajes, sobrenaturales.

Cállate la boca. «Le va a salpicar». Mensaje y ritmo deliciosos. A mí me encanta para reírme de los paletines con maletines que se arrastran como reptiles. Cuando no te has recuperado del primer asalto sigue la ensalada de palos sónicos.

El final del círculo. «El final es el principio lo demás es sólo un ciclo». “Es probablemente mi preferida. A pesar de que sigue teniendo un punto fuerte de distorsión de guitarras en el fondo no deja de ser un tema de psicodelia muy 60” (Diego Castro, voz principal y guitarras).

En el agujero. «Una estampida emocional». Resonancias ciclópeas, mágicas.

Morir o matar. «Pienso devolver los golpes que me dan». Una de las mejores composiciones que he escuchado en los últimos 2-3 años. El modo en que Martiño hace que vaya cabalgando la batería y como se van engrosando voz e instrumentos, la forma en que se va adentrando es de tal grandeza que lo más recomendable es dejarse llevar y soltar algo así como “joder, que buena es esta muchachada”.

Élites. «No esperes esperar». Como la mayoría de los cortes asistimos a otra clase magistral de cómo crear una intro gloriosa.

Ráfagas en mi cerebro. «El olor del miedo». Profundidades fusionantes exquisitas.

Fuego. «Queriendo y sin querer la sensación». La aventura continua impoluta, sin fisuras.

Disparo. «Un medio y un fin en sí». Vertiginosa, descarrilada. Sigues sin poder escapar, y gracias, esto es lo mejor que te puede pasar con las obras de arte que marcan la banda sonora personal e intransferible de nuestras vidas.

La calma. «Lo destruido se construirá». Reposo engañoso. Chisporroteos y repiqueteos nocturnos probladerunner.

Diego, Martiño y Julián, gracias, seguir así, facturando himnos generacionales y dejándoos conducir por tan bellas pulsiones.